
SEA Antofagasta intensificó durante las últimas semanas sus actividades de evaluación ambiental en la región con visitas técnicas y procesos de participación ciudadana vinculados a dos relevantes proyectos mineros: la incorporación de tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL) en operaciones de Albemarle y la expansión operacional de Minera El Abra mediante una nueva planta concentradora y transición hídrica hacia agua desalada.
Las actividades fueron lideradas por profesionales del Servicio de Evaluación Ambiental en coordinación con organismos técnicos como Sernageomin y Corporación Nacional Forestal, en el marco de procesos actualmente en evaluación ambiental. Las inspecciones se desarrollaron en distintos puntos estratégicos de la Región de Antofagasta, incluyendo San Pedro de Atacama, Tocopilla y María Elena, zonas donde la minería enfrenta crecientes exigencias relacionadas con sostenibilidad hídrica, relacionamiento territorial y nuevas tecnologías de producción.
Ambas iniciativas reflejan además el escenario que vive actualmente la minería chilena, marcado por inversiones orientadas a asegurar continuidad operacional, reducir impactos ambientales y responder a la creciente demanda global por cobre y litio. En paralelo, la región continúa concentrando proyectos clave para la transición energética y la expansión de minerales críticos en Chile.
Extracción Directa de Litio avanza en evaluación ambiental en San Pedro de Atacama
Uno de los hitos de la jornada correspondió a la visita técnica realizada a las instalaciones de Albemarle en el contexto de la evaluación del proyecto “Modificación de la Operación Actual, Proyecto TED: Transición Hacia Extracción Directa de Litio”. La iniciativa considera incorporar tecnología de Extracción Directa de Litio, sistema que busca recuperar litio desde salmueras mediante procesos alternativos a la evaporación solar tradicional.
El proyecto contempla una vida útil estimada de 17 años y apunta a complementar los procesos actuales de producción de litio en el Salar de Atacama. La incorporación de EDL se ha transformado en uno de los focos tecnológicos más relevantes de la industria debido a su potencial para mejorar recuperación de mineral y reducir superficies de evaporación.
La evaluación ambiental ocurre en momentos en que Chile busca acelerar el desarrollo de tecnologías asociadas al litio y fortalecer su posición en el mercado global de minerales estratégicos. La tendencia también se relaciona con el crecimiento de iniciativas vinculadas a innovación minera y eficiencia operacional, como las abordadas recientemente en los proyectos estructurales que impulsan la minería chilena.
El Abra impulsa expansión minera con planta concentradora y agua desalada
En paralelo, el SEA desarrolló actividades de participación ciudadana asociadas al proyecto “Continuidad Operacional Minera El Abra y Desarrollo de Planta Concentradora con Transición Hídrica a Agua Desalada”. La iniciativa busca extender la operación de Sulfolix mediante una nueva línea de explotación y procesamiento de sulfuros de cobre, además de incorporar abastecimiento hídrico proveniente de desalación.
El proyecto contempla una vida útil operacional de 44 años y considera obras distribuidas en las comunas de Calama, Ollagüe, María Elena, Tocopilla y Mejillones. La magnitud territorial de la iniciativa convierte el proceso de participación ciudadana en un componente clave dentro de la evaluación ambiental.
Durante las jornadas, el SEA desplegó actividades puerta a puerta, talleres de diálogo y encuentros de “casa abierta”, orientados a informar sobre características técnicas del proyecto, estudios ambientales y mecanismos formales para realizar observaciones ciudadanas. También se distribuyó material informativo relacionado con derechos ciudadanos y plazos legales asociados al proceso.
La transición hacia uso de agua desalada se ha convertido en una prioridad para la minería chilena, especialmente en la Región de Antofagasta, donde la industria acelera inversiones en infraestructura hídrica para disminuir extracción continental. Este escenario también ha impulsado proyectos asociados a eficiencia operacional y nuevas tecnologías mineras, como la expansión de Nueva Centinela y su infraestructura de almacenamiento.
Participación ciudadana gana relevancia en proyectos mineros de gran escala
El desarrollo de ambos procesos evidencia el creciente peso que tienen la evaluación ambiental y el relacionamiento territorial dentro de la industria minera chilena. Tanto en proyectos de litio como de cobre, las autoridades ambientales han reforzado instancias participativas y mecanismos de diálogo temprano con comunidades locales.
En el caso de El Abra, la participación ciudadana adquiere especial relevancia debido al alcance territorial de las operaciones y a la incorporación de nuevas obras de procesamiento y transporte de agua desalada. Mientras tanto, el proyecto de Albemarle representa uno de los principales avances tecnológicos actualmente en evaluación para producción de litio en Chile.
La Región de Antofagasta continúa posicionándose así como uno de los principales polos de inversión minera del país, concentrando iniciativas ligadas a cobre, litio, desalación, automatización y nuevas tecnologías de extracción. El avance de estos proyectos también ocurre en un contexto internacional marcado por alta demanda de minerales críticos y crecientes exigencias ambientales para el desarrollo de nuevas operaciones mineras.






