Innovación y Tecnología

Supernode asegura financiamiento por A$469 millones y eleva su capacidad a más de 3 GWh en Australia

El proyecto Supernode en Australia asegura A$469 millones para su fase 3, alcanzando una capacidad total de 3 GWh, lo que impactará positivamente en la estabilidad de la red eléctrica.

Supernode asegura financiamiento por A$469 millones y eleva su capacidad a más de 3 GWh en Australia
Seguir en Google

El complejo de almacenamiento desarrollado por Quinbrook en Queensland completó la operación comercial de su segunda etapa y cerró el financiamiento de la fase 3. Las tres primeras etapas alcanzarán 780 MW de potencia y 3.074 MWh de capacidad de almacenamiento.

El proyecto Supernode, uno de los mayores desarrollos de almacenamiento energético con baterías en Australia, avanzó hacia una nueva fase tras completar la operación comercial de su segunda etapa y asegurar A$469 millones en financiamiento de deuda para la Etapa 3. Con esta expansión, las primeras tres fases del complejo alcanzarán una capacidad conjunta de 780 MW y 3.074 MWh.

Desarrollado por Quinbrook Infrastructure Partners, el proyecto está ubicado en Brendale, al norte de Brisbane, en el estado de Queensland, junto a la subestación South Pine, uno de los principales nodos de transmisión eléctrica de la región.

La ubicación es una de las características centrales de Supernode. El complejo dispone de conexiones directas a la red de alta tensión y se encuentra en un punto con alrededor de 4.000 MW de capacidad disponible de conexión, condición que facilita futuras expansiones y permite utilizar las baterías como infraestructura de respaldo, estabilización y gestión de generación renovable.

Más de A$1.000 millones movilizados en almacenamiento

El cierre financiero de la Etapa 3 eleva a aproximadamente A$1.200 millones el financiamiento acumulado para las tres primeras fases del desarrollo.

Quinbrook, en tanto, proyecta que su inversión total en esas etapas superará los A$1.400 millones, mientras el desarrollo completo de Supernode, incluyendo futuras instalaciones asociadas a infraestructura digital y centros de datos, podría movilizar inversiones por más de A$3.000 millones.

La primera etapa entró en operación comercial en febrero de 2026 con una potencia de 260 MW y 619 MWh de almacenamiento. Con la incorporación progresiva de las etapas siguientes, el proyecto ampliará significativamente su capacidad para absorber electricidad durante periodos de alta generación renovable y devolverla a la red cuando aumenta la demanda.

Una vez operativas las primeras tres fases, el sistema podrá abastecer durante los periodos de máxima demanda nocturna el consumo equivalente de aproximadamente 188.000 hogares de Queensland.

CATL suministra la tecnología de almacenamiento

El fabricante chino CATL participa como proveedor principal de los sistemas de almacenamiento utilizados en Supernode.

Las etapas 1 y 2 emplean unidades EnerC Plus, mientras que la Etapa 3 incorporará sistemas TENER S, manteniendo una plataforma tecnológica común para el complejo.

La arquitectura utilizada en las primeras fases incorpora refrigeración líquida y permite instalaciones de alta densidad. El diseño EnerC Plus puede reducir aproximadamente 20% la superficie requerida frente a generaciones anteriores de esa tecnología, una variable relevante para proyectos de almacenamiento desarrollados en terrenos industriales con restricciones de espacio.

La gestión térmica también constituye un componente crítico. Los sistemas están diseñados para mantener diferencias internas de temperatura dentro de los contenedores de hasta 5 °C y consideran una vida operacional de aproximadamente 20 años.

Estas características reflejan una tendencia que comienza a ser determinante para la infraestructura eléctrica asociada a minería, industria pesada y grandes consumidores: aumentar la capacidad energética disponible sin multiplicar proporcionalmente la superficie ocupada por las instalaciones.

Contratos de largo plazo respaldan el proyecto

La capacidad de Supernode cuenta además con contratos de largo plazo que entregan estabilidad comercial al desarrollo.

Origin Energy contrató el 100% de la capacidad de las etapas 1 y 2 mediante acuerdos por 12 años, mientras que la tercera etapa ha sido estructurada para entregar almacenamiento adicional al sistema eléctrico de Queensland.

La Etapa 3 contempla aproximadamente 250 MW y 1.010 MWh, capacidad vinculada a un acuerdo de largo plazo con la generadora estatal Stanwell. El proyecto considera hasta 60 puestos de trabajo durante su construcción y alrededor de 10 empleos permanentes durante la operación.

La incorporación de almacenamiento a gran escala permite desplazar electricidad entre distintos momentos del día: las baterías pueden cargarse cuando existe abundancia de generación solar o eólica y liberar esa energía cuando el consumo aumenta o disminuye la producción renovable.

Ese funcionamiento está convirtiendo a los grandes sistemas BESS en una pieza estructural para redes eléctricas con participación creciente de energías variables.

Almacenamiento y minería avanzan hacia una mayor integración

El crecimiento de proyectos como Supernode tiene implicancias directas para sectores electrointensivos como la minería.

Las operaciones mineras requieren suministro eléctrico continuo, alta estabilidad de red y capacidad para enfrentar variaciones en generación, condiciones que se vuelven más exigentes a medida que aumenta la presencia de energía solar y eólica.

En países mineros como Chile y Australia, los sistemas BESS comienzan a asumir un papel complementario a la expansión renovable. Su función no consiste en producir electricidad, sino en administrar cuándo esa energía queda disponible para el sistema, reduciendo fluctuaciones y entregando potencia en momentos de mayor demanda.

Para una faena minera, esa capacidad puede adquirir creciente relevancia en sistemas eléctricos donde una parte importante del suministro proviene de fuentes solares durante determinadas horas del día.

El fenómeno también abre oportunidades para proveedores de ingeniería, construcción eléctrica, sistemas de control, refrigeración, electrónica de potencia, mantenimiento y gestión digital de activos energéticos.

Infraestructura energética y centros de datos

Supernode forma parte de un desarrollo más amplio que busca integrar almacenamiento eléctrico e infraestructura digital.

El emplazamiento de Brendale se encuentra próximo tanto al nodo de transmisión de South Pine como a conexiones de fibra óptica y enlaces internacionales de telecomunicaciones, permitiendo combinar instalaciones energéticas con futuros centros de datos de gran escala.

Esta convergencia está ganando relevancia internacional debido al crecimiento del consumo eléctrico asociado a centros de datos, computación en la nube e inteligencia artificial.

La disponibilidad de energía firme, acceso directo a redes de alta tensión y capacidad de almacenamiento comienzan así a transformarse en factores de localización para nuevos polos industriales y digitales.

Supernode representa esa tendencia: grandes baterías ubicadas estratégicamente cerca de nodos eléctricos relevantes, capaces de prestar servicios a la red y, al mismo tiempo, respaldar actividades industriales intensivas en electricidad.

Una escala que supera los 3 GWh

Con las tres primeras etapas, Supernode alcanzará 780 MW de potencia y 3.074 MWh de almacenamiento, consolidándose entre los mayores complejos de baterías conectados al National Electricity Market australiano.

Quinbrook también mantiene en preparación una cuarta etapa que contempla incorporar tecnologías de almacenamiento de mayor duración, ampliando el alcance del proyecto más allá de las configuraciones convencionales utilizadas actualmente.

La evolución del complejo muestra cómo el almacenamiento está pasando desde proyectos individuales de respaldo hacia infraestructura energética de gran escala, conectada directamente con redes de transmisión, generación renovable y consumidores industriales.

Para la minería y otras actividades intensivas en electricidad, ese cambio es especialmente relevante: la competitividad futura dependerá cada vez más no solo de disponer de energía renovable, sino también de contar con sistemas capaces de entregarla de manera estable, flexible y predecible durante las 24 horas.