Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Industria Minera

Tecnología de datos reduce pérdidas operacionales y proyecta ahorro de 651 MWh anuales en minería

La implementación de una plataforma de datos en minería ha logrado reducir en 2,8% las pérdidas operacionales, proyectando un ahorro energético anual de 651 MWh, crucial para enfrentar la creciente de

Tecnología de datos reduce pérdidas operacionales y proyecta ahorro de 651 MWh anuales en minería
Seguir en Google

La aplicación de una plataforma de apoyo operacional permitió disminuir en 2,8 puntos porcentuales las pérdidas asociadas a esperas y colas de camiones. El efecto observado abre una nueva vía para contener el consumo energético en una industria que requerirá cada vez más electricidad para sostener su producción.

La incorporación de inteligencia de datos a las decisiones diarias de una operación minera logró reducir en 2,8 puntos porcentuales las pérdidas operacionales vinculadas a tiempos de espera y colas de camiones de extracción, generando además un potencial de ahorro energético estimado en 651 MWh anuales, equivalentes a poco más de 50 mil litros de combustible.

Los resultados corresponden a la utilización de Indimin Coach entre 2023 y 2025 en una operación minera, donde la herramienta fue empleada para entregar información operacional a supervisores y operadores durante sus turnos.

El caso pone el foco en una de las áreas donde la digitalización minera comienza a mostrar efectos económicos concretos: reducir tiempos improductivos sin depender necesariamente de incorporar nuevos equipos o ampliar infraestructura.

En operaciones de gran escala, pequeñas reducciones en esperas, colas y movimientos improductivos pueden acumular impactos relevantes debido al elevado número de ciclos ejecutados por las flotas de transporte durante el año.

Menos tiempos improductivos en las flotas CAEX

La mejora registrada estuvo relacionada principalmente con los tiempos de espera de los camiones de extracción en equipos de carguío y durante las descargas en botaderos y chancado.

La reducción observada permitió calcular posteriormente un potencial de ahorro de hasta 0,39 litros de combustible por ciclo.

Aunque individualmente se trata de una cifra acotada, su efecto cambia al considerar la escala de una operación minera. Tomando como referencia más de 130 mil ciclos anuales por camión de extracción, la estimación alcanza aproximadamente 651 MWh de ahorro energético por año.

La cifra representa poco más de 50 mil litros de combustible anuales bajo los parámetros considerados en el análisis.

Se trata de un ahorro potencial derivado de las mejoras operacionales observadas y no de una reducción energética medida directamente durante todo un año. Para realizar la estimación se utilizó un período de referencia de cuatro meses, buscando disminuir la incidencia de variaciones en las condiciones de operación.

Ese punto resulta relevante porque variables como disponibilidad de equipos, planificación minera, distancias de transporte, condiciones del mineral o cambios en los circuitos pueden modificar los tiempos de ciclo independientemente de las herramientas digitales utilizadas.

La adopción tecnológica también determina el resultado

Uno de los antecedentes más relevantes del caso aparece al comparar los equipos que utilizaron con mayor intensidad la plataforma frente a aquellos con niveles inferiores de adopción.

Los grupos con mayor utilización registraron una mejora promedio de 3,95 puntos porcentuales, mientras que aquellos con menor uso alcanzaron 1,75 puntos porcentuales.

La diferencia muestra un desafío conocido por las compañías mineras que avanzan en transformación digital: disponer de información no garantiza por sí solo una mejora operacional.

El valor aparece cuando los datos pueden transformarse en decisiones ejecutables durante el turno y cuando supervisores, despachadores y operadores incorporan efectivamente las herramientas dentro de sus rutinas.

En ese escenario, la analítica deja de funcionar únicamente como mecanismo para elaborar reportes posteriores y comienza a intervenir directamente en variables como tiempos de espera, utilización de activos y coordinación entre carguío, transporte, chancado y descarga.

Para la minería, esa transición tiene implicancias económicas relevantes. La productividad de una flota no depende exclusivamente del rendimiento individual de los equipos, sino también de la capacidad del sistema para reducir períodos en que activos de alto costo permanecen detenidos o funcionando sin generar movimiento efectivo de material.

Energía gana peso en la estructura operacional

El potencial de este tipo de soluciones aumenta frente a las perspectivas energéticas de la minería chilena.

La demanda eléctrica de la industria del cobre enfrenta una trayectoria ascendente impulsada por condiciones estructurales de los yacimientos y por cambios en los procesos productivos.

Las proyecciones para el período 2025-2034 sitúan el consumo eléctrico del sector en 27,6 TWh durante 2025 y 33,2 TWh hacia 2034, lo que representa un incremento de 20,2%.

Durante ese mismo período, la producción de cobre aumentaría aproximadamente 8,3%.

La diferencia entre ambas tasas refleja uno de los desafíos centrales que enfrentará la industria durante la próxima década: producir cada tonelada de cobre en condiciones progresivamente más intensivas en energía.

Entre los factores estructurales aparecen la disminución de las leyes minerales, el aumento de la dureza del mineral procesado, una mayor participación de los procesos de concentración y el creciente uso de agua de mar.

La concentración será particularmente relevante. Hacia 2034 este proceso podría requerir alrededor de 18,1 TWh, equivalente a cerca del 55% del consumo eléctrico de la minería del cobre.

Eficiencia antes de incorporar nueva capacidad

La presión energética cambia también la forma en que las compañías evalúan productividad y costos.

Durante décadas, aumentar producción estuvo fuertemente asociado a incorporar equipos, ampliar plantas o desarrollar infraestructura adicional. La disponibilidad masiva de datos operacionales permite ahora explorar otra fuente de productividad: utilizar mejor los activos existentes.

En una mina a rajo abierto, una reducción aparentemente pequeña en los tiempos de espera puede multiplicarse por miles de ciclos y por múltiples equipos. Esto puede traducirse en menor consumo de combustible, mejor utilización de la flota y una reducción de horas improductivas.

La lógica resulta especialmente relevante para los CAEX, cuyo desempeño depende de la coordinación de toda la cadena mina-planta.

Una congestión frente a una pala, chancador o botadero puede extender los tiempos de ciclo y aumentar el consumo sin aportar toneladas adicionales al proceso. Identificar esas desviaciones rápidamente permite intervenir antes de que se acumulen durante el turno.

La digitalización operacional comienza así a relacionarse directamente con la eficiencia energética, en lugar de mantenerse como una categoría tecnológica independiente.

Más cobre con una mayor exigencia energética

La discusión adquiere una dimensión estratégica para Chile.

El aumento de la demanda de cobre asociado a electrificación, redes eléctricas, infraestructura energética y nuevas tecnologías presiona a los productores a mantener y eventualmente incrementar sus niveles de producción.

Al mismo tiempo, los yacimientos maduros obligan a mover y procesar mayores volúmenes de material para obtener cantidades equivalentes de cobre fino.

Esto significa que una parte creciente de la competitividad minera dependerá no solamente del acceso a energía, sino también de la capacidad de utilizarla eficientemente.

En ese escenario, soluciones que reduzcan tiempos improductivos pueden aportar en varios frentes simultáneamente: productividad, consumo energético, utilización de activos y costos operacionales.

La magnitud final del beneficio dependerá de las características de cada faena y de que las mejoras puedan mantenerse durante períodos prolongados.

Los datos pasan del reporte a la operación

El caso de Indimin muestra una tendencia que comienza a ganar espacio en las estrategias digitales de las compañías mineras: llevar la información desde los centros de análisis directamente hacia las personas responsables de ejecutar la operación.

El desafío ya no consiste únicamente en capturar millones de datos provenientes de camiones, palas, plantas y sistemas de despacho. La diferencia competitiva está en convertir esos datos en decisiones suficientemente rápidas para modificar el resultado del turno.

La minería chilena tendrá que administrar durante la próxima década una combinación compleja de menores leyes minerales, mayores requerimientos de procesamiento, creciente utilización de agua de mar y una demanda energética que aumentará más rápido que la producción de cobre.

En ese contexto, reducir pérdidas operacionales mediante datos puede transformarse en una herramienta adicional para contener el aumento de la intensidad energética, especialmente cuando las mejoras pueden implementarse sobre infraestructura y flotas ya existentes.

Los 651 MWh anuales estimados en este caso representan una escala acotada frente al consumo total de la industria, pero muestran el efecto acumulativo que puede obtenerse al intervenir miles de ciclos operacionales. Para una minería que deberá producir más cobre bajo condiciones geológicas y energéticas cada vez más exigentes, la eficiencia de cada movimiento comienza a adquirir un valor económico creciente.

REDIMIN Responde

¿Cuánto se redujeron las pérdidas operacionales vinculadas a tiempos de espera y colas de camiones gracias a la plataforma de apoyo operacional?

Las pérdidas operacionales vinculadas a tiempos de espera y colas de camiones se redujeron en 2,8 puntos porcentuales.

¿Cuál es el potencial de ahorro energético estimado por la reducción de tiempos improductivos en la operación minera?

El potencial de ahorro energético estimado es de 651 MWh anuales, equivalentes a poco más de 50 mil litros de combustible.

¿Qué diferencia de mejora se observó entre los equipos que utilizaron más intensamente la plataforma y aquellos con menor uso?

Los equipos con mayor utilización de la plataforma registraron una mejora promedio de 3,95 puntos porcentuales, mientras que aquellos con menor uso alcanzaron 1,75 puntos porcentuales.

¿Cuál es la proyección de consumo eléctrico del sector minero del cobre para 2034?

La proyección de consumo eléctrico del sector minero del cobre para 2034 es de 33,2 TWh, lo que representa un incremento de 20,2% respecto a 2025.

¿Qué porcentaje del consumo eléctrico de la minería del cobre podría representar el proceso de concentración hacia 2034?

El proceso de concentración podría representar alrededor del 55% del consumo eléctrico de la minería del cobre hacia 2034, equivalente a aproximadamente 18,1 TWh.