
La Seremi de Energía y la SEC inspeccionaron las obras ejecutadas en El Trapiche para recuperar y reforzar infraestructura eléctrica estratégica entre Las Compañías e Incahuasi, afectada por las lluvias de julio.
Autoridades energéticas de la Región de Coquimbo inspeccionaron en terreno los trabajos de reparación y reforzamiento que Transelec ejecutó en la comuna de La Higuera, luego de que las lluvias registradas durante julio dañaran estructuras y conductores de la red de transmisión que abastece a la zona norte de la región.
La revisión se concentró en el sector El Trapiche y contó con la participación del seremi de Energía de Coquimbo, Fabián Páez, y del director regional de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Humberto Rovegno.
Las obras forman parte de la recuperación de la infraestructura asociada a la línea de 110 kV Las Compañías–Maitencillo, particularmente en los tramos vinculados a Romeral e Incahuasi. Se trata de un corredor eléctrico relevante para el suministro de La Higuera y localidades cercanas, además de consumos productivos emplazados en una zona con actividad minera, generación renovable y operaciones industriales.
La inspección adquirió especial relevancia ante la posibilidad de nuevos sistemas frontales en el Norte Chico, considerando que los eventos meteorológicos de julio generaron crecidas extraordinarias de quebradas y cursos de agua que comprometieron físicamente la infraestructura de transmisión.
Crecidas dañaron estructuras y conductores
El episodio meteorológico que afectó a Coquimbo a mediados de julio provocó daños en distintos puntos del sistema eléctrico regional. En el sector revisado por las autoridades, la activación de una quebrada afectó las bases de estructuras de alta tensión y parte del tendido.
Los trabajos desplegados por Transelec incluyeron la recuperación de estructuras y conductores, junto con labores destinadas a reforzar la estabilidad mecánica de la línea antes de nuevos eventos climáticos.
El gerente zonal Norte Chico de Transelec, Luis Pérez, explicó que las faenas abordaron directamente los componentes afectados por el curso de agua generado entre Romeral e Incahuasi, buscando recuperar las condiciones mecánicas necesarias para mantener la operación del sistema.
La contingencia se suma a los daños de mayor escala que el temporal provocó en otros tramos de la infraestructura de Transelec en Coquimbo. Durante las primeras semanas de agosto, la empresa también avanzó en la reconstrucción de instalaciones afectadas entre Romeral e Incahuasi, dentro de un despliegue que llegó a considerar aproximadamente 10 estructuras de alta tensión dañadas.
La emergencia obligó inicialmente a utilizar helicópteros para movilizar personal y equipos debido a restricciones de acceso terrestre, especialmente tras interrupciones en la Ruta 5 Norte. La recuperación posterior de los caminos permitió incorporar grúas, camiones de alto tonelaje y maquinaria pesada.
Una línea clave para el suministro de La Higuera
La infraestructura inspeccionada forma parte del sistema de transmisión de 110 kV que conecta Maitencillo y Las Compañías, corredor desde el cual se alimentan distintas subestaciones del Norte Chico, entre ellas Incahuasi.
Registros operacionales del sistema eléctrico muestran que la subestación Incahuasi cumple un papel relevante para el suministro de localidades como La Higuera y otros sectores ubicados entre las regiones de Coquimbo y Atacama.
La relevancia del tramo quedó reflejada a comienzos de 2026, cuando una desconexión programada de la línea Incahuasi–Las Compañías involucró consumos de aproximadamente 2,6 MW asociados a la subestación Incahuasi y a más de 3.100 clientes conectados a alimentadores de La Higuera y Domeyko.
Ese antecedente permite dimensionar el efecto que puede tener una indisponibilidad prolongada en esta infraestructura, especialmente en zonas donde las distancias entre subestaciones, la dispersión territorial y las condiciones geográficas reducen las alternativas inmediatas de respaldo.
Además del suministro residencial y de servicios básicos, la red eléctrica del Norte Chico sostiene actividades productivas vinculadas a minería, plantas de procesamiento, infraestructura ferroviaria, proyectos energéticos y otros consumos industriales.
SEC pone el foco en continuidad y seguridad
Durante la fiscalización, la SEC verificó el avance de las reparaciones y el cumplimiento del programa de normalización de la infraestructura.
El director regional del organismo, Humberto Rovegno, destacó la importancia del tramo para el sistema eléctrico del norte de Coquimbo y la necesidad de mantener operativa la subestación Incahuasi frente a nuevas contingencias meteorológicas.
La fiscalización apunta no solo a recuperar los activos dañados, sino también a verificar que las soluciones implementadas cuenten con condiciones suficientes para enfrentar nuevos episodios de crecidas, lluvias intensas o afectaciones de terreno.
La vulnerabilidad de líneas y torres frente a fenómenos extremos se ha convertido en un factor operacional cada vez más relevante para el sistema eléctrico chileno. En zonas mineras del norte, donde la continuidad energética es crítica para plantas concentradoras, sistemas de bombeo, transporte de mineral, campamentos e infraestructura auxiliar, una falla prolongada puede trasladarse rápidamente desde el sistema eléctrico hacia la producción.
Por esa razón, la resistencia física de las líneas de transmisión y sus fundaciones constituye un elemento cada vez más relevante en la seguridad de suministro.
Infraestructura eléctrica y minería del Norte Chico
La situación ocurrida en La Higuera vuelve a poner atención sobre la relación entre infraestructura energética y actividad productiva en las regiones de Coquimbo y Atacama.
El corredor eléctrico Maitencillo–Las Compañías ha estado históricamente asociado a distintos consumos industriales y mineros. Dentro de su área de influencia existen instalaciones vinculadas a operaciones como Dos Amigos y Algarrobo, además de consumos regulados y proyectos de generación.
En términos más amplios, la transmisión eléctrica se ha transformado en una infraestructura crítica para el crecimiento de la minería chilena. La electrificación de procesos, el aumento del uso de energías renovables, la incorporación de sistemas de bombeo de agua de mar y desalación y la expansión de proyectos mineros están elevando la necesidad de contar con redes robustas, redundantes y capaces de soportar contingencias.
La Región de Coquimbo presenta además condiciones particulares. Su actividad minera convive con extensas distancias, quebradas, zonas de difícil acceso y una geografía que puede complicar las reparaciones después de episodios climáticos severos.
La emergencia de julio evidenció esa dificultad: algunas estructuras quedaron inicialmente aisladas por cortes de caminos y requirieron operaciones aéreas para iniciar las evaluaciones y movilizar personal.
Resiliencia de la red gana espacio en la agenda energética
La reposición del tendido en La Higuera ocurre en un escenario donde la expansión de la transmisión chilena está siendo presionada simultáneamente por el crecimiento de la generación renovable y por una mayor demanda eléctrica proveniente de sectores intensivos en energía.
Para la minería, la discusión no se limita a disponer de mayor capacidad de transmisión. También aumenta la importancia de la resiliencia de la infraestructura existente, especialmente frente a fenómenos meteorológicos capaces de interrumpir accesos, socavar terrenos o comprometer estructuras de alta tensión.
La culminación de las reparaciones en El Trapiche permite recuperar seguridad operacional en un corredor que conecta consumos de Coquimbo y sectores del límite con Atacama. El comportamiento de la infraestructura ante los próximos sistemas frontales será ahora una prueba directa para los trabajos de reforzamiento ejecutados después de la emergencia de julio.
En una industria minera que avanza hacia operaciones cada vez más electrificadas, la estabilidad de la transmisión deja de ser únicamente un asunto del sector energético y pasa a constituir una variable directa de continuidad productiva, seguridad operacional e inversión en el Norte Chico.






