Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Energía

Deloitte advierte que la red eléctrica de Chile no tiene capacidad para transportar toda la energía disponible

El estudio de Deloitte revela que el crecimiento de las energías renovables en Chile supera la capacidad de la red eléctrica, generando pérdidas y desafíos para el mercado y los consumidores.

Deloitte advierte que la red eléctrica de Chile no tiene capacidad para transportar toda la energía disponible
Seguir en Google

El crecimiento de las centrales solares y eólicas está superando la capacidad de transmisión del país. Las restricciones en líneas y subestaciones provocan pérdidas de generación, presionan al mercado eléctrico y plantean nuevos desafíos para las inversiones y las tarifas.

Chile enfrenta una creciente contradicción en su desarrollo energético: el país dispone de una mayor capacidad de generación eléctrica, pero su infraestructura de transmisión no logra transportar toda esa energía hacia los centros de consumo. El problema quedó expuesto en un estudio de Deloitte publicado en octubre de 2026, que identifica importantes restricciones en las líneas de transmisión y subestaciones del Sistema Eléctrico Nacional.

El diagnóstico revela que la incorporación de proyectos solares y eólicos ha elevado significativamente la oferta eléctrica, mientras que la demanda ha registrado un crecimiento más moderado. Esta diferencia, sumada a las limitaciones de infraestructura, genera congestión y obliga a restringir parte de la producción disponible.

La situación tiene consecuencias para las empresas generadoras, los inversionistas y el funcionamiento del mercado eléctrico. También representa un desafío para los consumidores, porque disponer de abundante energía renovable no garantiza automáticamente menores tarifas de electricidad.

Chile produce más energía, pero enfrenta dificultades para transportarla

Durante los últimos años, Chile ha incrementado su capacidad de generación renovable, especialmente mediante instalaciones fotovoltaicas y parques eólicos.

Sin embargo, el desarrollo de nuevas centrales no siempre ha estado acompañado por una expansión equivalente de las instalaciones necesarias para transportar la electricidad.

El problema se concentra particularmente en sectores donde existe una elevada presencia de proyectos solares.

En estas zonas, la producción puede superar la capacidad de las líneas y subestaciones encargadas de trasladar la electricidad hacia los principales centros de consumo.

Cuando esto ocurre, parte de la energía disponible no puede ingresar efectivamente al sistema para abastecer la demanda.

Este fenómeno, conocido como vertimiento o recorte de generación renovable, implica desaprovechar una parte de la producción que las centrales podrían entregar.

La situación también evidencia que aumentar la capacidad instalada de generación no resulta suficiente si las redes eléctricas no están preparadas para absorber ese crecimiento.

Precios de la electricidad pueden acercarse a cero en determinadas horas

Una de las consecuencias más relevantes de este desequilibrio aparece en el mercado eléctrico de corto plazo, donde se realizan transacciones de energía y se determinan precios asociados a las condiciones de operación del sistema.

La abundancia de generación solar durante determinadas horas del día puede provocar que los precios spot se aproximen a cero en algunos puntos del sistema.

Esto sucede especialmente cuando existe una elevada producción renovable, una demanda relativamente limitada y restricciones para transportar la electricidad hacia otras zonas.

Sin embargo, un precio spot cercano a cero no significa que las cuentas de electricidad de los hogares también deban bajar a ese nivel.

Las tarifas que pagan los clientes regulados consideran distintos componentes, entre ellos los costos de suministro contratados, transmisión, distribución y otros cargos establecidos por la regulación.

Por lo tanto, la reducción del precio de la energía en determinados momentos no necesariamente se refleja de manera inmediata en las boletas residenciales.

Además, las restricciones de transmisión pueden generar diferencias de precios entre zonas del sistema, afectando la eficiencia general del mercado.

Subestaciones y líneas eléctricas concentran los principales problemas

El estudio identifica las limitaciones de transmisión como uno de los principales obstáculos para aprovechar plenamente la energía disponible.

Las subestaciones cumplen una función esencial porque permiten transformar niveles de tensión, conectar instalaciones y facilitar el transporte de electricidad entre diferentes sectores.

Cuando estos equipos alcanzan sus límites operacionales, pueden restringir la cantidad de energía que circula por la red.

Lo mismo ocurre con las líneas de transmisión que conectan las centrales generadoras con ciudades, industrias y otros centros de demanda.

Estas restricciones pueden provocar consecuencias como:

  • Reducción de la generación renovable que efectivamente se utiliza.
  • Congestión en determinados sectores del sistema eléctrico.
  • Diferencias importantes en los precios de la energía entre zonas.
  • Menor aprovechamiento de inversiones realizadas en nuevas centrales.
  • Necesidad de reforzar instalaciones y desarrollar infraestructura adicional.

El problema adquiere especial importancia para las regiones del norte, donde se concentra una parte significativa del potencial solar del país.

Inversiones por US$319 millones buscan reforzar la transmisión eléctrica

La expansión de la infraestructura ya forma parte de la planificación energética nacional.

En septiembre de 2026, la Comisión Nacional de Energía publicó el Informe Técnico Definitivo del Plan de Expansión Anual de la Transmisión 2025.

El documento contempla 23 obras de expansión, con una inversión referencial aproximada de US$319 millones, destinadas a mejorar la capacidad, seguridad y resiliencia del Sistema Eléctrico Nacional.

Al considerar también las iniciativas del mecanismo de Obras Necesarias y Urgentes 2025, la inversión proyectada alcanza aproximadamente US$409 millones.

Estas obras buscan responder al crecimiento de la demanda, facilitar la incorporación de generación renovable y fortalecer la seguridad del suministro.

Adicionalmente, durante octubre de 2026 se presentó una propuesta preliminar de obras urgentes que considera dos iniciativas por US$77,1 millones.

Entre ellas figura la ampliación de la Subestación Tineo, incorporando almacenamiento mediante baterías con una potencia de 200 MW y una capacidad energética de 400 MWh.

También se contempla aumentar la capacidad de la línea Lastarria-Loncoche, para reforzar el abastecimiento en sectores del sur del país.

Estas inversiones responden a necesidades específicas de la red y no implican que todas las restricciones de transmisión quedarán resueltas automáticamente.

Qué significa este problema para las cuentas de luz

Para los hogares chilenos, el principal efecto se relaciona con la eficiencia y los costos del sistema eléctrico.

Cuando existe energía renovable disponible que no puede utilizarse por restricciones de infraestructura, se reduce la posibilidad de aprovechar plenamente fuentes de generación con bajos costos variables.

Sin embargo, establecer cuánto influye este problema en una cuenta residencial requiere considerar los contratos de suministro, las condiciones del mercado y los cargos regulados.

Tampoco es posible atribuir directamente las alzas de tarifas eléctricas a la congestión de transmisión, porque en los precios finales intervienen múltiples factores.

Una red más robusta puede contribuir a mejorar la utilización de energía renovable, disminuir restricciones operacionales y fortalecer la seguridad del abastecimiento.

No obstante, construir nuevas líneas y subestaciones también requiere inversiones cuyos costos deben incorporarse al funcionamiento económico del sector.

El desafío consiste en desarrollar infraestructura que permita mejorar la eficiencia del sistema sin perder de vista su impacto sobre los consumidores.

Minería e industria también enfrentan un desafío energético

La situación tiene especial relevancia para la minería chilena, una actividad que necesita grandes volúmenes de electricidad para mantener sus operaciones.

Las faenas mineras requieren un suministro continuo para procesos como chancado, molienda, bombeo, transporte de materiales y producción de cobre.

En este contexto, disponer de energía renovable suficiente y de una red capaz de transportarla resulta fundamental para la competitividad del sector.

Las restricciones también pueden influir en las decisiones de inversión de industrias electrointensivas y empresas que buscan contratar electricidad de origen renovable.

Para los desarrolladores de proyectos solares y eólicos, la capacidad efectiva de conexión y evacuación constituye un elemento decisivo al evaluar nuevas inversiones.

Una central puede contar con condiciones favorables de generación, pero enfrentar dificultades económicas si no dispone de infraestructura suficiente para entregar su producción.

El desafío energético de Chile para los próximos años

El crecimiento de las energías renovables está modificando las necesidades del sistema eléctrico chileno.

La expansión de la generación debe coordinarse con nuevas líneas, subestaciones, sistemas de almacenamiento y mecanismos de gestión de la demanda.

Las baterías pueden ayudar a almacenar excedentes durante períodos de alta producción y entregar electricidad cuando aumenta el consumo o disminuye la generación solar.

Sin embargo, el almacenamiento no reemplaza completamente la necesidad de ampliar y modernizar las redes de transmisión.

El desarrollo de estas soluciones también depende de los procesos de planificación, evaluación ambiental, financiamiento y construcción de infraestructura.

Para Chile, el desafío ya no consiste únicamente en producir más electricidad limpia. La prioridad también es garantizar que esa energía pueda transportarse, almacenarse y utilizarse de manera eficiente y segura.

La capacidad de resolver estas restricciones será determinante para aprovechar las inversiones renovables, fortalecer el suministro de hogares y empresas y sostener la competitividad de actividades estratégicas como la minería.

El avance efectivo de las obras de transmisión y almacenamiento será uno de los factores que marcarán el desempeño del sector eléctrico durante los próximos años.

REDIMIN Responde

¿Cuál es el principal problema que enfrenta Chile en su sistema eléctrico según el estudio de Deloitte?

El principal problema es que la capacidad de transmisión del país no logra transportar toda la energía generada por las centrales solares y eólicas hacia los centros de consumo, lo que genera congestión y obliga a restringir parte de la producción disponible.

¿Qué consecuencias tiene la falta de infraestructura de transmisión para el mercado eléctrico chileno?

La falta de infraestructura de transmisión provoca pérdidas de generación, presiona al mercado eléctrico, genera diferencias de precios entre zonas y afecta la eficiencia general del mercado. También implica un menor aprovechamiento de las inversiones realizadas en nuevas centrales.

¿Cuánto se proyecta invertir en la expansión de la infraestructura de transmisión eléctrica en Chile?

Se proyecta una inversión referencial de aproximadamente US$319 millones para 23 obras de expansión, y al considerar las iniciativas del mecanismo de Obras Necesarias y Urgentes 2025, la inversión proyectada alcanza aproximadamente US$409 millones.

¿Cómo afecta la congestión de transmisión a las tarifas eléctricas de los hogares chilenos?

La congestión de transmisión reduce la posibilidad de aprovechar plenamente fuentes de generación con bajos costos variables, lo que puede influir en la eficiencia y los costos del sistema eléctrico. Sin embargo, las tarifas finales dependen de múltiples factores, incluyendo contratos de suministro y cargos regulados, por lo que no se puede atribuir directamente las alzas de tarifas a la congestión.

¿Qué importancia tiene la situación energética actual para la minería chilena?

La situación energética es especialmente relevante para la minería chilena, ya que esta actividad necesita grandes volúmenes de electricidad para mantener sus operaciones, como chancado, molienda, bombeo, transporte de materiales y producción de cobre. Disponer de energía renovable suficiente y de manera continua es crucial para estas faenas.