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Energía

Presupuesto 2027 propone recortar 11,4% los recursos del Ministerio de Energía y elimina programas de transición energética

El presupuesto propuesto para 2027 reduce en un 11,4% los recursos del Ministerio de Energía, afectando programas clave de energías renovables y eficiencia energética.

Presupuesto 2027 propone recortar 11,4% los recursos del Ministerio de Energía y elimina programas de transición energética
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La iniciativa presentada al Congreso reduce en cerca de $17.680 millones el presupuesto de la cartera respecto de 2026. Los principales ajustes afectan al financiamiento de energías renovables, eficiencia energética y Transición Energética Justa.

El proyecto de Ley de Presupuestos 2027 contempla una reducción del 11,4% en los recursos destinados al Ministerio de Energía de Chile, junto con la eliminación de partidas programáticas independientes vinculadas al desarrollo de energías renovables y la Transición Energética Justa. La propuesta, ingresada al Congreso Nacional el 30 de septiembre de 2026, considera una asignación de $138.026 millones, frente a los $155.706 millones establecidos en la Ley de Presupuestos de 2026.

La diferencia representa aproximadamente $17.680 millones menos en términos nominales. Al tratarse de una comparación sin ajuste por inflación, la disminución real sería mayor.

La iniciativa forma parte de la planificación fiscal del Gobierno para 2027 y considera modificaciones en la distribución de los recursos públicos destinados al sector energético.

Sin embargo, los montos todavía no constituyen un recorte presupuestario definitivo, porque corresponden a una propuesta legislativa que debe continuar su discusión y eventual aprobación en el Congreso.

Los programas de energías renovables pierden financiamiento específico

Uno de los principales cambios afecta al programa de Apoyo al Desarrollo de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), que en el presupuesto inicial de 2026 contaba con $1.638 millones.

Para 2027, la iniciativa elimina su estructura como programa presupuestario independiente y mantiene una asignación de aproximadamente $323 millones dentro del programa principal de la Subsecretaría de Energía.

La comparación refleja una reducción cercana al 80% respecto de los recursos contemplados para el programa separado durante 2026.

Estos fondos pueden financiar iniciativas vinculadas con energía solar, eólica, geotérmica, pequeñas centrales hidroeléctricas, bioenergía y aprovechamiento energético de fuentes marinas.

El cambio no significa que desaparezca toda la política de apoyo a las energías renovables. Sin embargo, reduce considerablemente los recursos identificados específicamente para estas actividades y modifica su organización presupuestaria.

El menor financiamiento público podría limitar el alcance de determinadas iniciativas de promoción, estudios técnicos y proyectos de desarrollo energético, dependiendo de cómo se distribuyan finalmente los recursos disponibles.

Transición Energética Justa queda sin una partida independiente

Otro de los ajustes relevantes corresponde al programa de Transición Energética Justa, que durante 2026 contó con un presupuesto inicial de $7.335 millones.

La propuesta para 2027 no contempla su continuidad como programa presupuestario independiente.

Esta línea estaba vinculada con políticas destinadas a facilitar la transformación de la matriz energética, considerando sus efectos económicos, laborales, productivos y territoriales.

Entre sus ámbitos de acción se encontraban iniciativas asociadas al hidrógeno verde y al desarrollo productivo sostenible.

La reducción adquiere relevancia porque la transición energética no depende exclusivamente de incorporar nuevas centrales solares o eólicas. También requiere mecanismos para acompañar la reconversión de actividades económicas, apoyar a comunidades vinculadas con instalaciones industriales y promover nuevas capacidades productivas.

La eliminación de una partida presupuestaria específica no permite concluir, por sí sola, que todas las iniciativas relacionadas dejarán de ejecutarse. Algunas podrían mantenerse mediante otras asignaciones o mecanismos de financiamiento.

No obstante, el proyecto modifica la disponibilidad y visibilidad de los recursos que anteriormente estaban agrupados bajo este programa.

Eficiencia energética también enfrenta una reducción importante

El Plan de Acción de Eficiencia Energética constituye otro de los ámbitos afectados.

Su presupuesto pasaría de $10.394 millones en 2026 a aproximadamente $6.717 millones en 2027, una disminución cercana al 35,4%.

Este programa financia actividades orientadas a promover un uso más eficiente de la energía en hogares, edificios, industrias y otros sectores productivos.

Entre sus objetivos se encuentran reducir consumos innecesarios, incorporar tecnologías de mayor eficiencia y apoyar iniciativas que permitan utilizar menos electricidad o combustibles para desarrollar las mismas actividades.

La propuesta mantiene recursos para la Agencia de Sostenibilidad Energética, incluyendo transferencias destinadas a su funcionamiento y ejecución de políticas públicas.

Sin embargo, la menor disponibilidad presupuestaria podría obligar a revisar el alcance de algunas iniciativas, modificar sus prioridades o ajustar las metas de ejecución durante el próximo año.

El impacto concreto dependerá de la asignación definitiva, los convenios vigentes y las decisiones administrativas que se adopten.

La Subsecretaría de Energía concentra la mayor disminución

La reducción presupuestaria se concentra principalmente en la Subsecretaría de Energía.

Su asignación global bajaría desde aproximadamente $111.548 millones en 2026 hasta $93.129 millones en 2027, equivalente a una disminución nominal cercana al 16,5%.

Una parte importante de esta variación corresponde al mecanismo de compensación asociado al suministro de gas natural en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Los recursos previstos para este mecanismo pasarían de aproximadamente $72.914 millones a $61.650 millones, una reducción de $11.264 millones.

Este financiamiento permite compensar a la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) por las diferencias asociadas a la comercialización de gas natural destinado a clientes sujetos a tarifas garantizadas en la región.

A pesar del ajuste, la compensación seguiría representando cerca del 45% del presupuesto total proyectado para el Ministerio de Energía durante 2027.

La propuesta contempla mecanismos para ajustar estos recursos bajo determinadas condiciones, con el objetivo de responder a eventuales diferencias entre las necesidades efectivas y los montos inicialmente presupuestados.

Otra línea que registra una disminución es Energización Rural y Social, cuyos recursos pasarían de aproximadamente $610 millones a $391 millones.

Este programa está relacionado con iniciativas destinadas a mejorar el acceso a servicios energéticos en sectores rurales y comunidades que enfrentan dificultades de abastecimiento.

Qué ocurrirá con los organismos reguladores

La disminución del presupuesto ministerial no se distribuye de manera uniforme entre todos los organismos dependientes de la cartera.

La Comisión Nacional de Energía (CNE) dispondría de aproximadamente $9.050 millones, frente a los $8.989 millones asignados inicialmente en 2026.

Por su parte, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) aumentaría su presupuesto desde $19.363 millones hasta aproximadamente $20.266 millones.

En cambio, la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) registraría una disminución, pasando de $15.807 millones a cerca de $15.581 millones.

Estas diferencias muestran que la reducción global se concentra en determinadas líneas programáticas y transferencias, mientras algunas instituciones mantienen o incrementan moderadamente sus recursos.

El proyecto también incorpora obligaciones de información para organismos reguladores, especialmente en materias relacionadas con tarifas eléctricas, fiscalización y seguimiento de actividades sectoriales.

Las consecuencias para la transición energética en Chile

El ajuste propuesto ocurre mientras Chile continúa desarrollando proyectos de generación renovable, almacenamiento eléctrico y ampliación de infraestructura de transmisión.

En este escenario, el financiamiento público cumple funciones distintas de la inversión privada.

Mientras las empresas financian gran parte de las centrales de generación y otros activos energéticos, el Estado participa mediante programas de apoyo, regulación, planificación, estudios, coordinación territorial y medidas para ampliar el acceso a la energía.

Por esa razón, una reducción del presupuesto ministerial no equivale automáticamente a una disminución de igual magnitud en la inversión energética nacional.

Los proyectos privados de generación, transmisión y almacenamiento dependen también de factores como precios de la electricidad, acceso a financiamiento, autorizaciones, disponibilidad de infraestructura y condiciones de mercado.

El efecto de los recortes podría observarse principalmente en la capacidad del sector público para financiar determinadas iniciativas, acompañar proyectos en comunidades y ejecutar programas de eficiencia o promoción tecnológica.

No existen todavía antecedentes suficientes para cuantificar cuántos proyectos específicos podrían verse afectados por los cambios presupuestarios propuestos.

El Congreso deberá definir los recursos definitivos para 2027

El proyecto continúa su tramitación legislativa durante octubre de 2026, con el análisis de las diferentes partidas por parte de las instancias presupuestarias del Congreso Nacional.

En este proceso, los parlamentarios pueden examinar las asignaciones propuestas, solicitar antecedentes sobre sus efectos y plantear modificaciones dentro de las atribuciones constitucionales correspondientes.

La discusión deberá determinar si se mantienen las disminuciones inicialmente presentadas o si se introducen cambios antes de la aprobación de la Ley de Presupuestos 2027.

Para el sector energético, uno de los aspectos centrales será conocer cómo se financiarán las políticas de promoción de renovables, eficiencia energética y transición justa bajo la nueva estructura presupuestaria.

La propuesta no implica la suspensión automática de proyectos energéticos ni la eliminación de todas las políticas de transición, pero sí plantea una reducción significativa de los recursos públicos específicamente identificados para algunas de estas áreas.

El resultado de la discusión legislativa definirá el financiamiento disponible para el Ministerio de Energía y sus programas durante 2027, así como el alcance de las actividades que podrán ejecutarse con cargo al presupuesto fiscal.

REDIMIN Responde

¿Cuánto se reduce el presupuesto del Ministerio de Energía de Chile para 2027 según la propuesta presentada al Congreso?

El presupuesto del Ministerio de Energía de Chile para 2027 se reduce en $17.680 millones en términos nominales, pasando de $155.706 millones en 2026 a $138.026 millones en 2027, lo que representa una disminución del 11,4%.

¿Qué cambios se proponen para el programa de Apoyo al Desarrollo de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en 2027?

El programa de Apoyo al Desarrollo de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) dejará de ser un programa presupuestario independiente y su financiamiento se reducirá de $1.638 millones en 2026 a aproximadamente $323 millones en 2027, lo que representa una reducción cercana al 80%.

¿Qué sucede con el programa de Transición Energética Justa en la propuesta de presupuesto para 2027?

El programa de Transición Energética Justa, que tenía un presupuesto de $7.335 millones en 2026, no se contempla como un programa presupuestario independiente en la propuesta para 2027, lo que afecta su visibilidad y disponibilidad de recursos específicos.

¿Cuál es la reducción presupuestaria para el Plan de Acción de Eficiencia Energética en 2027?

El presupuesto para el Plan de Acción de Eficiencia Energética se reduce de $10.394 millones en 2026 a aproximadamente $6.717 millones en 2027, lo que representa una disminución cercana al 35,4%.

¿Cómo se distribuyen los cambios presupuestarios entre los organismos reguladores del sector energético?

La Comisión Nacional de Energía (CNE) tendría un presupuesto de aproximadamente $9.050 millones, un leve aumento respecto a 2026. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) aumentaría su presupuesto a aproximadamente $20.266 millones, mientras que la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) vería una disminución de su presupuesto a cerca de $15.581 millones.