El organismo estadounidense elevó la gravedad del escenario tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el noroeste del país. El balance oficial, hasta ahora, confirma 164 fallecidos y 971 heridos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos elevó la alerta por el doble terremoto que afectó a Venezuela y estimó que el número de víctimas fatales podría llegar a miles, de acuerdo con sus modelos automáticos de impacto sísmico.
Los dos movimientos ocurrieron la tarde del miércoles 24 de junio, con pocos segundos de diferencia, en el noroeste venezolano. Según el registro del USGS, el primer sismo tuvo magnitud 7,2 y fue seguido por otro de magnitud 7,5 cerca de Yumare. Ambos eventos fueron clasificados con alerta PAGER roja, categoría que el organismo utiliza para advertir un alto riesgo de víctimas y daños generalizados.
El balance oficial informado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, subió durante la mañana de este jueves a 164 fallecidos y 971 heridos, junto con más de 30 réplicas posteriores a los dos eventos principales. Las autoridades venezolanas concentraron las labores de rescate en La Guaira y la Gran Caracas, zonas donde se reportaron colapsos de edificios y personas atrapadas.
Qué significa la alerta del USGS
La estimación del USGS no corresponde a un conteo oficial de muertos, sino a una proyección elaborada con modelos automáticos que cruzan magnitud, profundidad, intensidad del movimiento, población expuesta y vulnerabilidad de las construcciones.
De acuerdo con el reporte citado por La Tercera, el organismo calculó una probabilidad superior al 92% de que el balance final rebase el millar de fallecidos. También advirtió que el desastre podría ser generalizado, con daños económicos relevantes para Venezuela.
El mismo análisis señala que más de 2,3 millones de personas habrían estado expuestas a una sacudida “muy fuerte”, cerca de 400.000 a una intensidad “severa” y alrededor de 29.000 a una “violenta”.
Zonas más expuestas y daños reportados
Entre las áreas más comprometidas aparecen La Guaira, la Gran Caracas, Puerto Cabello y Catia La Mar. Las autoridades venezolanas describieron La Guaira como una de las zonas más afectadas, mientras equipos de emergencia intentan llegar a estructuras colapsadas y sectores con cortes o daños en servicios básicos.
El USGS también puso atención en el tipo de edificación predominante en las zonas afectadas. Según el análisis, parte de la población vive en construcciones vulnerables a movimientos sísmicos, especialmente inmuebles de mampostería no reforzada y bloques de adobe, aunque también existen edificios con mayor resistencia estructural.
Ese punto es clave para entender por qué dos terremotos de alta magnitud pueden traducirse en un número elevado de víctimas, incluso cuando las cifras oficiales aún siguen en actualización.
Balance oficial y labores de rescate
El último balance comunicado por el gobierno venezolano reporta 164 muertos, 971 heridos y más de 30 réplicas. Delcy Rodríguez informó además la movilización de rescatistas desde otros estados y la llegada de apoyo internacional para reforzar la búsqueda de personas atrapadas.
La autoridad también anunció un fondo inicial de US$200 millones para reconstrucción de infraestructura, hospitales y viviendas afectadas. Por ahora, la prioridad sigue puesta en rescate, atención médica y evaluación de daños.
El contraste entre la cifra oficial y la estimación del USGS se explica por el momento de la emergencia: mientras el balance gubernamental depende de reportes confirmados en terreno, el modelo estadounidense proyecta escenarios probables a partir de datos sísmicos y exposición poblacional.
Por qué importa para la región
El terremoto golpea a Venezuela en medio de una situación económica y social compleja, con infraestructura pública presionada y servicios básicos con alta vulnerabilidad. Si las proyecciones de daños se confirman, el impacto humanitario podría requerir asistencia internacional sostenida durante los próximos días.
Para Chile, país con alta experiencia sísmica y una comunidad venezolana numerosa, la emergencia también abre un frente de atención consular, familiar y humanitaria. La evolución del balance dependerá de la capacidad de los equipos de rescate para ingresar a las zonas más dañadas y de la actualización de reportes en La Guaira, Caracas y otros puntos del norte venezolano.
Lo que viene ahora
Las próximas horas serán decisivas para conocer la magnitud real de la tragedia. La cifra oficial puede seguir aumentando a medida que avancen los trabajos de búsqueda, se despejen zonas colapsadas y se consoliden reportes desde localidades con daños severos.
El dato central es que la advertencia del USGS no reemplaza el balance oficial, pero sí muestra que el escenario podría ser mucho más grave que las cifras iniciales. Por eso, las autoridades mantienen el foco en rescate, atención sanitaria y evaluación estructural de viviendas, edificios públicos e infraestructura crítica.









