
El episodio alcanzaría su mayor intensidad durante el domingo 19 de julio en la zona cordillerana de Antofagasta. Las condiciones obligan a reforzar el control de trabajos en altura, desplazamientos, equipos móviles y maniobras expuestas.
La operación minera El Abra enfrentará durante los próximos días un episodio de viento extremo, con ráfagas que podrían alcanzar los 124 kilómetros por hora durante el domingo 19 de julio, en medio de bajas temperaturas y condiciones atmosféricas que representan un riesgo relevante para las actividades desarrolladas a gran altura.
El pronóstico muestra que el fenómeno no será aislado. Durante este viernes 17 de julio ya se registran vientos sostenidos cercanos a 38 km/h y ráfagas de hasta 93 km/h, mientras que para el sábado se proyecta un máximo de 97 km/h. El periodo más intenso llegaría el domingo, seguido por ráfagas de hasta 94 km/h el lunes 20 de julio.
Aunque no se esperan precipitaciones, la combinación de viento fuerte, temperaturas bajo cero durante las mañanas y exposición cordillerana puede afectar la seguridad de trabajadores, equipos e infraestructura auxiliar.
El domingo concentraría el mayor riesgo
El escenario más complejo se produciría durante la jornada del domingo. Para ese día se proyecta una temperatura mínima de -1 °C, una máxima de apenas 5 °C y ráfagas que podrían llegar a 124 km/h.
La velocidad prevista supera ampliamente las condiciones habituales para ejecutar con normalidad labores sensibles como trabajos en altura, uso de plataformas elevadoras, operación de grúas, izajes, mantenimiento de líneas eléctricas, movimiento de estructuras livianas y circulación por sectores con material particulado.
El viento también puede reducir la estabilidad de equipos y vehículos de gran tamaño, especialmente en caminos expuestos, curvas, zonas abiertas y sectores donde la topografía canaliza las corrientes de aire. En una operación a rajo abierto, las ráfagas pueden levantar polvo, disminuir la visibilidad y obligar a modificar velocidades de desplazamiento o suspender temporalmente determinadas maniobras.
A diferencia de un evento acompañado por lluvia o nieve, el cielo permanecería mayormente despejado. Esa condición puede generar una percepción equivocada de normalidad, pese a que el principal peligro estará concentrado en la fuerza del viento y en los cambios repentinos de intensidad.
Evolución prevista para El Abra
La secuencia meteorológica anticipa varios días de presión operativa:
- Viernes 17 de julio: ráfagas máximas de 93 km/h, con temperaturas entre 0 °C y 7 °C.
- Sábado 18 de julio: ráfagas de hasta 97 km/h, con mínima de 0 °C y máxima de 7 °C.
- Domingo 19 de julio: máximo estimado de 124 km/h, con temperaturas entre -1 °C y 5 °C.
- Lunes 20 de julio: ráfagas de hasta 94 km/h, con mínima de -1 °C y máxima de 7 °C.
- Martes 21 de julio: el viento podría disminuir hasta un máximo de 80 km/h.
- Miércoles 22 de julio: se proyectan ráfagas cercanas a 70 km/h.
- Jueves 23 de julio: las condiciones comenzarían a normalizarse, con un máximo previsto de 49 km/h.
La ausencia de precipitaciones reduce el riesgo de acumulación de nieve, barro o interrupciones asociadas al escurrimiento superficial. Sin embargo, no elimina los efectos del frío sobre trabajadores expuestos ni el impacto que puede tener la sensación térmica cuando aumenta la velocidad del viento.
Este viernes, por ejemplo, una temperatura ambiente de 7 °C se percibe cercana a -1 °C, diferencia que resulta relevante para la planificación de turnos, pausas, uso de elementos de protección personal y permanencia en terreno.
Riesgos para una operación a gran altura
El Abra es un complejo minero de cobre a rajo abierto ubicado en la provincia de El Loa, al norte de Calama, en la Región de Antofagasta. La propiedad está distribuida entre Freeport-McMoRan, con una participación de 51%, y Codelco, que mantiene el 49% restante.
La faena opera desde 1996 y produce cátodos de cobre mediante procesos de lixiviación, extracción por solventes y electroobtención. Su ubicación cordillerana la expone regularmente a condiciones de baja temperatura, alta radiación, nieve, tormentas eléctricas y fuertes variaciones de viento.
Frente a ráfagas superiores a 100 km/h, las principales áreas de atención corresponden a la estabilidad de instalaciones temporales, señaléticas, techumbres, cierres perimetrales, sistemas de iluminación, tendidos eléctricos y elementos que puedan desprenderse o transformarse en proyectiles.
También adquiere relevancia el aseguramiento de cargas transportadas, la revisión de rutas internas y externas, la limitación de accesos a zonas expuestas y la coordinación entre operadores, supervisores, empresas contratistas y centros de control.
Las maniobras con componentes de gran superficie —como planchas, paneles, revestimientos o piezas metálicas— requieren especial cautela, debido a que pueden actuar como velas frente a una ráfaga. Un cambio brusco en la dirección del viento puede generar movimientos difíciles de controlar incluso cuando la velocidad promedio parece moderada.
El monitoreo será clave durante el fin de semana
La intensidad prevista puede variar a medida que se actualicen los modelos meteorológicos. Por esa razón, la revisión horaria resulta más útil que un pronóstico general diario, especialmente para decidir la continuidad de tareas críticas.
REDIMIN mantiene disponible una plataforma climática para El Abra con información sobre temperatura, viento, ráfagas, sensación térmica, humedad, presión, visibilidad, precipitaciones y evolución para las próximas horas. La herramienta también incorpora capas meteorológicas para observar el desplazamiento del viento y otros sistemas atmosféricos en tiempo casi real.
Para revisar las condiciones actualizadas, el detalle horario y el pronóstico de siete días, se puede ingresar a:
Ver clima en tiempo real para El Abra
El periodo comprendido entre el sábado y el lunes concentrará la mayor atención. Más allá de eventuales cambios en la intensidad exacta, la proyección confirma un escenario de viento severo que exige mantener vigilancia permanente sobre las actividades expuestas y adaptar la planificación operativa a las condiciones reales de terreno.












