
El mercado mundial de vehículos eléctricos de pasajeros (EV), que incluye híbridos enchufables y convencionales, sigue mostrando un crecimiento significativo en la demanda de materiales para baterías, a pesar de los desafíos recientes. Un análisis profundo del uso de metales en baterías revela tendencias clave y posiciones destacadas de los principales fabricantes automotrices a nivel global.
Evolución del mercado de baterías para vehículos eléctricos
El mercado de vehículos eléctricos experimentó un crecimiento del 18% el año pasado, mostrando un aumento del 22% en la capacidad total de baterías desplegadas, un indicador más preciso de la demanda de materiales para baterías. Según datos de Adamas Intelligence, la capacidad global de baterías superó por primera vez 1 TWh en 2025, una cifra impresionante considerando que en 2021 el total fue de 286 GWh. Este aumento casi cuadruplicó el mercado en solo cuatro años, mostrando el rápido avance tecnológico y de adopción en el sector.
No obstante, el mercado de metales para baterías pinta un panorama mixto. El costo de los materiales para baterías de EV vendidos en 2025 ascendió a $15.6 mil millones, un aumento del 11% respecto al año anterior. Aunque esta cifra es considerablemente menor al máximo registrado en 2022, las perspectivas para 2026 apuntan a un fuerte crecimiento, impulsado por los crecientes precios del litio y el níquel, así como por una estabilidad en los precios del cobalto.
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Tendencias en química de baterías y costos por fabricante
La industria atraviesa cambios significativos en las preferencias de química de baterías. En 2025, las baterías LFP (litio-hierro-fosfato) representaron casi la mitad de la capacidad total desplegada, dominando el mercado chino con un 70% de participación. Este movimiento hacia baterías LFP ha reducido la demanda de cobalto y níquel, pero en paralelo, ha aumentado la adopción de baterías NCM (níquel-cobalto-manganeso) de alto contenido de níquel (más del 60%) fuera de China.
En términos de costos, Volkswagen lidera el gasto global en metales para baterías, con $1,624 por vehículo eléctrico de batería (BEV). La compañía ha invertido fuertemente en níquel y cobalto, aunque también ha comenzado a diversificar su oferta con baterías LFP a través de nuevas plantas en Alemania y España. En contraste, BYD, con su enfoque en baterías LFP de menor costo, registró un gasto promedio por BEV significativamente más bajo de $366, mientras que Tesla promedia $1,082 por modelo.
Volkswagen: $1,624 por BEV, liderando el mercado global.
BYD: $366 por BEV, gracias a su enfoque en baterías LFP.
Tesla: $1,082 por BEV, diversificando entre LFP y NCM.
Impacto a futuro en el sector minero y energético
El auge en la capacidad de baterías y el cambio en las preferencias químicas tienen implicaciones directas para la industria minera. Metales como el litio, níquel y cobalto seguirán siendo cruciales, pero el aumento en la adopción de baterías LFP podría modificar la demanda de ciertos materiales. Además, la reducción en los costos derivados de la química de baterías consolida las posibilidades de un crecimiento sostenido en la electrificación del transporte.
Con el liderazgo de empresas como Volkswagen, Tesla y BYD, y la expansión de nuevas plantas de fabricación, la industria se prepara para absorber el incremento en producción de minerales clave. Esto apunta no solo a mayores volúmenes de extracción, sino también a una reestructuración en las cadenas de suministro global.












