La ceniza de incineración de residuos domésticos está en el centro de un proyecto alemán que apunta a transformar un subproducto masivo en sustituto de arena y grava para infraestructura vial y, en una fase posterior, para hormigón. La iniciativa, con participación de la universidad TH Köln, trabaja sobre la carbonatación mineral para fijar CO₂ en forma de carbonatos estables y habilitar un uso constructivo del material procesado, según el desarrollo divulgado por TH Köln sobre “hormigón a partir de cenizas.
La idea técnica: CO₂ atrapado en minerales
El proyecto aprovecha la carbonatación mineral: cuando una fracción mineral reactiva entra en contacto con dióxido de carbono, se forman carbonatos que dejan el CO₂ químicamente fijado por largos periodos. El objetivo industrial es doble: reducir el volumen de residuo problemático y, a la vez, disminuir presión sobre la extracción de áridos.
Una cifra estructural: 6 millones de toneladas al año en Alemania
El punto de partida es la magnitud del flujo. En Alemania se generan cerca de 6 millones de toneladas al año de ceniza de parrilla (bottom ash) procedente de la incineración de residuos domésticos. Antes de cualquier uso, estas cenizas pasan por instalaciones especializadas donde se recuperan metales y se aplican procesos de cribado y separación para obtener una fracción mineral más homogénea.
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Planta piloto en Leppe: dos rutas para carbonatar la ceniza
El consorcio trabaja en una planta piloto técnica en el centro de tratamiento de residuos de Leppe, operado por el Bergischer Abfallwirtschaftsverband (BAV), cerca de Lindlar. El foco práctico no es si la ceniza se carbonata, sino cómo hacerlo con eficiencia, consumo energético controlado y calidad final consistente. El entorno Leppe/:metabolon del BAV ha sido presentado como plataforma para este tipo de escalamiento tecnológico en su descripción del proyecto y del sitio.
Dos enfoques en evaluación
Carbonatación húmeda (con agua): permite mayor absorción de CO₂, pero exige energía adicional para el secado posterior.
Carbonatación con humedad controlada: reduce exigencias de secado, aunque puede generar una capa superficial carbonatada que dificulta la penetración del CO₂ hacia el interior del material.
El trabajo se centra en ajustar variables como tiempos, granulometría y condiciones de humedad, para equilibrar captura de CO₂, consumo energético y comportamiento del material resultante.
Usos previstos: carreteras primero, hormigón después
La primera aplicación objetivo es de alto volumen y menor complejidad normativa: reemplazo parcial de arena o grava en capas de firmes de carreteras, rellenos y movimientos de tierra.
En una etapa posterior, se estudia su incorporación en mezclas de hormigón como árido, no como cemento. El criterio decisivo es que el material cumpla exigencias mecánicas y ambientales para su uso constructivo, y que pueda insertarse en marcos normativos existentes o con ajustes acotados.
El contexto en Chile: presión sobre áridos y alternativas en desarrollo
En Chile, la discusión por sustitutos de áridos y materiales alternativos viene creciendo por regulación, permisos y economía circular:
La actualización y adopción de estándares como la NCh163 para áridos en hormigón y mortero ha empujado el debate técnico sobre especificaciones y calidad de materiales.
Espacios técnicos han puesto foco en el tema, como el seminario sobre construcción circular con áridos reciclados y artificiales en hormigones.
En minería, ya se han reportado pruebas y desarrollos como el hormigón a base de arena de relaves.
Y el componente regulatorio sigue tensionando el mercado, con decisiones como la exigencia de ingreso al SEIA para una planta de extracción y procesamiento de áridos en Puente Alto.
Qué define si el proyecto escala
Balance energético del proceso, especialmente en rutas que requieren secado.
Rendimiento de captura de CO₂ sin degradar la calidad del material.
Cumplimiento de requisitos técnicos y ambientales para uso vial y, más adelante, como árido en hormigón.
Estandarización del pretratamiento (separación, cribado y homogeneización) para asegurar reproducibilidad industrial.









