
La Comisión Nacional de Energía solicitó nuevos estudios sobre eventuales déficits de suministro en Los Ríos y Los Lagos. El organismo busca determinar si existen recursos suficientes para enfrentar escenarios extremos.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) encendió una nueva alerta preventiva sobre la seguridad del suministro eléctrico en el sur de Chile, luego de solicitar al Coordinador Eléctrico Nacional una evaluación más detallada de los riesgos de déficit energético que podrían presentarse entre noviembre de 2026 y febrero de 2027 en las regiones de Los Ríos y Los Lagos. El requerimiento, conocido el 21 de octubre, busca esclarecer posibles dificultades de abastecimiento durante el verano y determinar qué medidas permitirían reducirlas antes de que se materialicen.
La solicitud fue formalizada mediante un oficio que exige complementar el Estudio de Seguridad de Abastecimiento correspondiente al período septiembre de 2026-agosto de 2027, incorporando antecedentes operacionales conocidos después de su elaboración.
La autoridad estableció el 27 de octubre de 2026 como plazo máximo para recibir los antecedentes técnicos, cálculos y alternativas de mitigación.
El requerimiento no significa que actualmente exista un déficit de electricidad ni que se hayan decretado cortes de suministro. Se trata de una evaluación preventiva destinada a determinar la magnitud de los riesgos bajo condiciones excepcionales de operación.
El riesgo eléctrico se concentra entre Los Ríos y Los Lagos
La principal preocupación del regulador se relaciona con la capacidad del sistema para abastecer la demanda eléctrica de la denominada Zona Sur cuando coinciden condiciones desfavorables para la generación y el transporte de energía.
Entre los factores considerados se encuentran la disponibilidad de centrales generadoras, las restricciones operacionales, el comportamiento de los recursos hídricos y las necesidades de combustible para mantener funcionando las unidades termoeléctricas.
El problema ya había sido identificado en estudios anteriores del Coordinador Eléctrico Nacional.
En julio de 2026, el organismo advirtió que la combinación de bajos caudales, temperaturas elevadas y escasa generación eólica podía provocar dificultades de abastecimiento entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Bajo ese escenario específico, el riesgo de déficit podía alcanzar hasta el 20% de la demanda eléctrica de la zona, equivalente a aproximadamente 2 GWh diarios.
Aquella estimación correspondía a una simulación bajo condiciones extremas y no a un déficit efectivo. Tampoco debe interpretarse como una proyección definitiva para el verano, ya que los estudios posteriores incorporan nuevas condiciones operacionales.
Precisamente, la actualización de estos antecedentes constituye uno de los objetivos del requerimiento de octubre.
La mantención de Canutillar y las restricciones de generación
Uno de los antecedentes que explica la preocupación por el abastecimiento regional es la indisponibilidad programada de una unidad de la central hidroeléctrica Canutillar, operada por Colbún en la Región de Los Lagos.
El Coordinador había identificado durante 2026 que el mantenimiento mayor de esta instalación reduciría temporalmente la capacidad de generación disponible en una zona donde los recursos hidroeléctricos cumplen un papel relevante.
Los trabajos fueron programados entre agosto de 2026 y enero de 2027, involucrando una unidad que representa aproximadamente la mitad de la capacidad instalada de la central.
La menor disponibilidad de generación hidroeléctrica puede aumentar la necesidad de utilizar otras instalaciones para cubrir la demanda regional.
Este escenario adquiere especial relevancia cuando coincide con períodos de menores aportes de agua, restricciones en las redes de transmisión o dificultades para disponer de combustibles.
Sin embargo, el mantenimiento de Canutillar no implica por sí solo que se producirán interrupciones de suministro.
El riesgo depende de la combinación de condiciones operacionales y de la capacidad de respuesta del conjunto del Sistema Eléctrico Nacional.
CNE exige revisar la disponibilidad y reposición de diésel
Uno de los puntos centrales del nuevo requerimiento corresponde a la disponibilidad de diésel para generación eléctrica.
La Comisión solicitó al Coordinador entregar los respaldos de cálculo utilizados para estimar eventuales déficits de energía bajo escenarios extremos.
Estos antecedentes deberán considerar los supuestos de consumo de combustible, las existencias disponibles y la capacidad de reposición durante el período estudiado.
El objetivo es determinar si las instalaciones que utilizan diésel podrían mantener su funcionamiento cuando el sistema requiera mayor generación térmica para compensar restricciones de otras fuentes.
La disponibilidad de combustible no depende únicamente de su presencia en el mercado. También intervienen factores como el almacenamiento disponible en las centrales, los tiempos de transporte y las condiciones logísticas para reponer los inventarios.
Por ello, la CNE busca disponer de antecedentes suficientes para evaluar si la infraestructura y los mecanismos de abastecimiento podrían responder ante una mayor exigencia operacional.
El organismo también solicitó las series de datos utilizadas para elaborar la tabla 3-5 del Estudio de Seguridad de Abastecimiento, con el propósito de revisar los fundamentos técnicos de las simulaciones.
La información permitirá precisar las condiciones bajo las cuales podrían aparecer dificultades de suministro y evaluar la efectividad de las medidas preventivas disponibles.
Generadores de empresas podrían convertirse en respaldo para la red
Otra de las medidas examinadas consiste en identificar instalaciones de generación eléctrica pertenecientes a clientes ubicados entre Los Ríos y Los Lagos.
La CNE solicitó elaborar un catastro actualizado de la capacidad de generación adicional existente en estas instalaciones, diferenciando los equipos disponibles de aquellos que cuentan con condiciones técnicas para entregar excedentes al Sistema Eléctrico Nacional.
La distinción es importante porque disponer de un generador dentro de una instalación industrial o comercial no significa necesariamente que pueda inyectar electricidad a la red pública.
Para realizar esa operación se requieren condiciones específicas de conexión, protección, medición y coordinación operacional.
Por esta razón, la autoridad también pidió identificar las restricciones que actualmente impiden que determinados equipos puedan aportar energía al sistema.
El Coordinador deberá iniciar un levantamiento de estas limitaciones e informar progresivamente sus resultados.
La medida busca dimensionar si existe capacidad adicional que pudiera utilizarse como respaldo frente a escenarios de estrechez.
No obstante, el requerimiento no significa que estas instalaciones hayan sido autorizadas para inyectar excedentes ni que toda la capacidad identificada pueda incorporarse inmediatamente al sistema.
Su eventual utilización dependerá de los resultados del catastro y de las condiciones técnicas y operacionales correspondientes.
Centrales hidroeléctricas de pasada también entran en la evaluación
El regulador incorporó otro elemento al análisis: el aporte que podrían realizar las centrales hidroeléctricas de pasada con capacidad de regulación.
Estas instalaciones generan electricidad utilizando caudales disponibles en ríos y cursos de agua, aunque su capacidad de modificar la producción depende de sus características técnicas y de las condiciones hidrológicas.
La Comisión pidió precisar cómo se ha considerado su contribución en los distintos escenarios utilizados para estudiar el abastecimiento eléctrico de la Zona Sur.
La información resulta relevante porque la disponibilidad de generación hidroeléctrica puede variar según los caudales y las condiciones de operación de cada central.
El análisis permitirá establecer con mayor precisión qué capacidad podría encontrarse efectivamente disponible durante los meses examinados.
Adicionalmente, la autoridad solicitó identificar otras alternativas de mitigación, indicando los déficits que podrían reducirse y el beneficio esperado de cada medida.
Nuevas obras buscan reforzar la infraestructura eléctrica del sur
La revisión del riesgo de abastecimiento ocurre mientras la CNE impulsa iniciativas destinadas a mejorar la seguridad y confiabilidad de las redes eléctricas de la zona sur.
El 7 de octubre, el organismo publicó una propuesta preliminar de Obras Necesarias y Urgentes 2026, que contempla dos proyectos con una inversión referencial conjunta de US$77,1 millones.
Una de las iniciativas considera ampliar la subestación Tineo, en la Región de Los Lagos, mediante la incorporación de un sistema de almacenamiento con baterías de 200 MW de potencia y 400 MWh de capacidad energética.
La segunda contempla aumentar la capacidad de la línea eléctrica Lastarria-Loncoche, con el objetivo de reforzar el abastecimiento de comunas como Loncoche, Villarrica, Pucón, Pullinque y Panguipulli.
Ambos proyectos se encuentran asociados a un proceso de planificación de infraestructura y no deben considerarse soluciones ya operativas para el verano 2026-2027.
Su desarrollo responde a necesidades de fortalecimiento del sistema eléctrico en un horizonte distinto del análisis preventivo solicitado ahora al Coordinador.
El 27 de octubre será una fecha clave para las medidas preventivas
El plazo establecido por la Comisión Nacional de Energía permitirá reunir antecedentes adicionales antes del inicio del período de mayor atención señalado en los estudios.
Con la información solicitada, el regulador busca evaluar si las medidas actualmente consideradas son suficientes o si corresponde profundizar las acciones destinadas a minimizar eventuales déficits.
El proceso deberá esclarecer las condiciones de disponibilidad de combustible, la contribución de instalaciones de generación adicionales, las restricciones para utilizar excedentes y el aporte de las centrales hidroeléctricas.
También permitirá revisar la consistencia de los cálculos empleados para representar los escenarios de mayor exigencia operacional.
La principal diferencia entre la situación actual y un problema efectivo de abastecimiento es que los riesgos todavía corresponden a escenarios de evaluación técnica, sujetos a condiciones que pueden cambiar según la hidrología, la disponibilidad de centrales y el comportamiento del sistema.
Por ahora, no se ha informado una situación efectiva de déficit eléctrico en Los Ríos y Los Lagos derivada de este requerimiento, ni se han establecido medidas de racionamiento asociadas a él.
La respuesta que entregue el Coordinador Eléctrico Nacional será determinante para precisar la magnitud de las dificultades potenciales y establecer qué recursos podrían utilizarse para resguardar el suministro durante el próximo verano.
REDIMIN Responde
¿Qué solicitó la Comisión Nacional de Energía respecto al suministro eléctrico en Los Ríos y Los Lagos?
La Comisión Nacional de Energía solicitó nuevos estudios para evaluar eventuales déficits de suministro eléctrico en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, enfocándose en escenarios extremos entre noviembre de 2026 y febrero de 2027.
¿Cuál es la preocupación principal del regulador en relación al suministro eléctrico en la Zona Sur?
La preocupación principal es la capacidad del sistema para abastecer la demanda eléctrica cuando coinciden condiciones desfavorables para la generación y el transporte de energía, como bajos caudales, temperaturas elevadas y escasa generación eólica.
¿Qué impacto tiene el mantenimiento de la central hidroeléctrica Canutillar en el suministro eléctrico?
El mantenimiento de la central hidroeléctrica Canutillar, programado entre agosto de 2026 y enero de 2027, reduce temporalmente la capacidad de generación disponible en la Región de Los Lagos, lo que podría aumentar la necesidad de utilizar otras instalaciones para cubrir la demanda regional.
¿Qué medidas está considerando la CNE respecto a la disponibilidad de diésel para generación eléctrica?
La CNE solicitó al Coordinador Eléctrico Nacional entregar respaldos de cálculo sobre la disponibilidad de diésel, considerando supuestos de consumo, existencias y capacidad de reposición, para evaluar si las instalaciones que utilizan diésel podrían mantener su funcionamiento bajo escenarios extremos.
¿Qué busca la CNE al solicitar un catastro de instalaciones de generación eléctrica de clientes en Los Ríos y Los Lagos?
La CNE busca identificar la capacidad de generación adicional en instalaciones de clientes y las restricciones que impiden que ciertos equipos puedan inyectar electricidad a la red pública, con el fin de evaluar si existe capacidad adicional que pudiera utilizarse como respaldo en escenarios de estrechez.






