
Procedimiento de emergencia
Un pasajero que viajaba en un vuelo de Latam Airlines proveniente de Calama activó este martes un amplio operativo de seguridad en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, luego de asegurar, de manera preliminar, que portaba un artefacto explosivo al interior de la aeronave.
La situación fue informada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), organismo que confirmó la activación inmediata de los protocolos establecidos para este tipo de amenazas en el principal terminal aéreo del país. Según los antecedentes disponibles, el procedimiento se desarrolló directamente en la aeronave involucrada, mientras los equipos especializados iniciaban las diligencias para verificar la veracidad de la advertencia.
Despliegue del GOPE
El operativo quedó a cargo del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros, unidad especializada que acudió al aeropuerto para realizar las revisiones correspondientes. La presencia del equipo policial obligó a mantener medidas de resguardo en el sector afectado, con el objetivo de proteger a pasajeros, tripulaciones y personal aeroportuario.
La DGAC indicó que el procedimiento se mantiene bajo estrictos protocolos de seguridad aérea, habituales ante alertas por presunta presencia de explosivos. En estos casos, las autoridades priorizan la aislación del área comprometida, la revisión técnica de la aeronave y la coordinación entre personal aeroportuario, policial y de la aerolínea.
Impacto en los pasajeros
A raíz de la emergencia, la autoridad aeronáutica recomendó a los pasajeros mantenerse atentos a los canales oficiales y contactar directamente a sus respectivas aerolíneas para conocer el estado de sus vuelos. La medida busca evitar desplazamientos innecesarios y permitir que los usuarios verifiquen posibles retrasos, cambios o reprogramaciones derivados del operativo.
El hecho generó expectación durante la jornada, debido a que el Aeropuerto de Santiago concentra una alta circulación de vuelos nacionales e internacionales. La amenaza, aunque todavía debía ser confirmada por los equipos especializados, bastó para activar una respuesta coordinada de emergencia.
Investigación en desarrollo
Hasta el momento, no se han entregado mayores antecedentes sobre la identidad del pasajero ni sobre el resultado final de la revisión efectuada por el GOPE. Las autoridades esperan recopilar los antecedentes necesarios para determinar si se trató de una amenaza real, una falsa alarma o una conducta que pueda derivar en responsabilidades penales.
El caso vuelve a poner en evidencia la rigurosidad de los procedimientos de seguridad aeroportuaria frente a cualquier aviso vinculado con explosivos. En este tipo de episodios, incluso una declaración verbal de un pasajero obliga a activar protocolos inmediatos, debido al potencial riesgo para la operación aérea y para las personas presentes en el terminal.






