
El apagón en La Gomera volvió a encender las alarmas el domingo 18 de enero de 2026, cuando la isla registró una caída total del suministro tras la desestabilización de uno de los generadores, lo que arrastró al resto del sistema. Según informó el Cabildo, el “cero energético” se produjo a las 12:13 y se extendió por 17 minutos, mientras avanzaba la reposición gradual del servicio a partir del mediodía para los 15.610 usuarios afectados. El Cabildo de La Gomera detalló el episodio y el despliegue de emergencias.
Qué ocurrió en el último corte total
La secuencia informada por las autoridades insulares describe un problema típico de sistemas aislados:
Hora del cero energético: 12:13 (18 de enero de 2026).
Duración del apagón total: 17 minutos, hasta el reinicio del primer generador.
Usuarios afectados: 15.610 clientes (Endesa).
Causa operativa inicial: desestabilización de un generador que provocó la caída del resto de sistemas.
Contexto operativo: el Cabildo mantuvo servicios de emergencia activos y señaló coincidencia con alerta por fenómenos costeros y vientos.
Este tipo de eventos no es nuevo en sistemas críticos: en Chile, por ejemplo, la discusión sobre confiabilidad y medidas post-evento tomó fuerza tras el corte de 2025 y los ajustes posteriores. Un contexto comparable es el que aborda este análisis sobre cómo se refuerza la seguridad del sistema eléctrico cuando sube la presión operativa y crece la integración renovable: medidas tras apagón y auge renovable.
Te puede interesar
Por qué La Gomera es especialmente vulnerable a los “ceros energéticos”
La Gomera opera como un sistema insular, sin respaldo de una red continental o una malla amplia de generación distribuida. Cuando la estabilidad depende de un número acotado de equipos, una falla o desbalance puede terminar en colapso total si el resto de los sistemas cae por protección o pérdida de sincronismo.
En ese marco, los cables submarinos y las interconexiones se han transformado en una pieza clave para reducir el riesgo sistémico en territorios fragmentados. No es una tendencia exclusiva de Canarias: proyectos de gran escala ya han mostrado cómo un enlace puede mover energía a larga distancia y estabilizar mercados completos, como se explica en este caso sobre el interconector de energía más largo del mundo y su rol en transmisión y renovables: North Sea Link y cable HVDC.
El cable submarino récord que conecta Tenerife y La Gomera
La respuesta estructural en Canarias es una obra que, por sus parámetros, se ha presentado como un hito técnico: Red Eléctrica informó el 5 de febrero de 2026 que culminó la interconexión eléctrica submarina entre Tenerife y La Gomera, con un tramo submarino de 36 km que alcanza una profundidad máxima de 1.145 metros, descrito como el enlace submarino tripolar en alterna a 66 kV más profundo del mundo. La nota oficial de Red Eléctrica detalla el trazado, la tensión y el récord de profundidad.
Características informadas en esa comunicación:
Tipo de infraestructura: línea subterráneo-submarina de doble circuito.
Tensión de operación: 66 kV.
Longitud del tramo submarino: ~36 km.
Profundidad máxima: 1.145 m.
Nodos principales: subestaciones El Palmar (La Gomera) y Chío (Tenerife).
Inversión reportada: 145 millones de euros, además de obras en subestaciones (Chío finalizada en diciembre de 2024 y El Palmar en julio de 2025).
La multa de 12,1 millones por el gran apagón de 2023
El antecedente que empujó la presión política y regulatoria fue el cero energético de 2023. El Gobierno de Canarias informó el 27 de octubre de 2025 la imposición de una sanción de 12.100.001 euros a UNELCO por una infracción calificada como “muy grave”, vinculada al apagón ocurrido entre el 30 de julio y el 1 de agosto de 2023. En esa comunicación oficial se atribuye el origen a un fallo en el cuadro de control de un grupo de generación en la central térmica de El Palmar, y se indica que la normalización completa superó las 60 horas. El Gobierno de Canarias publicó el detalle del expediente y la cuantía de la sanción.
Más respaldo y más renovables: lo que habilita la interconexión
La interconexión no se plantea solo como “un cable”: Red Eléctrica la describe como la base para que Tenerife y La Gomera formen un nuevo subsistema eléctrico, con capacidad de reforzar la seguridad del suministro y abrir espacio para mayor integración renovable, incluyendo la posibilidad de que La Gomera “genere e integre un contingente renovable superior a la demanda total de la isla” y que Tenerife aproveche excedentes.
En paralelo, el interés por llevar electricidad mediante cables submarinos también aparece en otras agendas energéticas, como proyectos que han evaluado transportar generación solar a gran distancia. Un ejemplo es el enfoque explorado en este caso sobre exportación eléctrica mediante cable submarino: cable submarino para exportar electricidad solar.
Un despliegue a gran profundidad y obras soterradas
La instalación a más de mil metros de profundidad obligó a un diseño reforzado del cable y a resolver el “aterrizaje” en costa con técnicas específicas. Red Eléctrica explicó el uso de perforación dirigida, que introduce el cable al mar mediante un microtúnel con salida a cientos de metros, buscando reducir impactos en zonas someras y biodiversidad, además de contemplar tramos terrestres totalmente soterrados y subestaciones con tecnología GIS (aisladas por gas) para disminuir ocupación e impacto visual.








