Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Mundo

Asteroide Ryugu: científicos hallan un mineral inesperado que pone en duda cómo se formó este cuerpo primitivo

Investigadores de la Universidad de Hiroshima descubrieron djerfisherita en una muestra del asteroide Ryugu, un hallazgo que desafía las condiciones de formación esperadas para este cuerpo primitivo del sistema solar.

Asteroide Ryugu: científicos hallan un mineral inesperado que pone en duda cómo se formó este cuerpo primitivo
Seguir en Google

Un equipo de la Universidad de Hiroshima detectó djerfisherita en una muestra traída por la misión japonesa Hayabusa2. El mineral suele formarse en ambientes muy distintos a los que se atribuyen a Ryugu.

Un fragmento del asteroide Ryugu, recuperado por la misión japonesa Hayabusa2, entregó una sorpresa científica: investigadores encontraron djerfisherita, un mineral que no calza con las condiciones frías y ricas en agua bajo las cuales se cree que se formó este cuerpo primitivo del sistema solar.

El hallazgo fue informado por la Universidad de Hiroshima y publicado el 28 de mayo de 2025 en la revista Meteoritics & Planetary Science. La muestra analizada corresponde al grano C0105-042, recolectado desde el subsuelo de Ryugu.

Qué encontraron en la muestra de Ryugu

La djerfisherita es un sulfuro de hierro y níquel con potasio. Según el equipo liderado por Masaaki Miyahara, académico de la Escuela de Ciencia e Ingeniería Avanzada de la Universidad de Hiroshima, este mineral normalmente aparece en ambientes altamente reducidos, como los asociados a ciertos meteoritos conocidos como condritas de enstatita.

Ese es el problema científico: Ryugu no pertenece a ese tipo de material. El asteroide es de tipo C y sus muestras se parecen más a las condritas CI, meteoritos ricos en carbono y asociados a procesos de alteración por agua. Hasta ahora, la djerfisherita no había sido reportada en condritas CI ni en otros granos de Ryugu.

Miyahara resumió la rareza del hallazgo con una comparación directa: encontrar este mineral en Ryugu sería como encontrar “una semilla tropical en el hielo del Ártico”. La frase apunta a una incompatibilidad de origen: el mineral parece venir de un entorno químico y térmico distinto al esperado para ese asteroide.

Por qué el mineral “no debería estar ahí”

Ryugu se considera un asteroide primitivo, relevante para estudiar las primeras etapas del sistema solar. Las muestras fueron devueltas a la Tierra por Hayabusa2 el 6 de diciembre de 2020 y desde entonces han sido analizadas para reconstruir la historia química de cuerpos formados hace miles de millones de años.

De acuerdo con la Universidad de Hiroshima, el cuerpo parental de Ryugu se habría formado entre 1,8 y 2,9 millones de años después del inicio del sistema solar, probablemente en una región externa donde el agua y el dióxido de carbono existían como hielo. Luego, el calor generado por elementos radiactivos habría derretido parte de ese hielo, aunque con temperaturas estimadas bajo los 50 °C.

Ese escenario frío y acuoso no es el ambiente típico para la formación de djerfisherita. Por eso el hallazgo obliga a considerar dos posibilidades: que el mineral haya llegado desde otro material mezclado con Ryugu, o que se haya formado localmente bajo condiciones químicas muy particulares no reconocidas hasta ahora.

Las dos hipótesis que abre el hallazgo

El estudio plantea que la djerfisherita pudo tener un origen externo. En ese caso, un fragmento procedente de condritas de enstatita o de aubritas habría sido incorporado al material de Ryugu en las primeras etapas del sistema solar.

La segunda opción es más compleja: que el mineral se haya formado dentro del propio cuerpo parental de Ryugu, mediante una reacción localizada entre fluidos o vapores calientes con potasio y sulfuros de hierro y níquel, en condiciones alcalinas y reductoras. Esa alternativa implicaría que Ryugu fue químicamente más heterogéneo de lo que se pensaba.

En ambos casos, el punto central es el mismo: el asteroide no sería una cápsula uniforme de material primitivo, sino un cuerpo con una historia de mezcla, transporte o reacciones internas más complicada.

Qué cambia para el estudio del sistema solar

El hallazgo no significa que toda la historia de Ryugu deba descartarse, pero sí introduce una anomalía relevante. Si el mineral llegó desde otro cuerpo, sería evidencia de mezcla temprana entre materiales formados en regiones muy distintas del disco protoplanetario. Si se formó dentro de Ryugu, apuntaría a microambientes químicos capaces de producir minerales inesperados incluso en asteroides considerados fríos y primitivos.

Para la ciencia planetaria, la diferencia no es menor. Ryugu ha sido utilizado como una muestra directa de los materiales que participaron en la formación del sistema solar. Detectar un mineral incompatible con el modelo dominante obliga a revisar con más detalle cómo se mezclaron los componentes que terminaron formando asteroides, planetas y otros cuerpos menores.

Lo que viene ahora

El siguiente paso será revisar más muestras de Ryugu para determinar si la djerfisherita es una rareza aislada o si existen más señales de mezcla mineralógica. Si aparece en otros granos, la hipótesis de una historia química más compleja ganaría fuerza.

El valor del hallazgo está en que no proviene de una observación remota, sino de material extraterrestre traído directamente a la Tierra. Eso reduce la incertidumbre y permite estudiar el asteroide con técnicas de microscopía avanzada. En términos simples: una partícula diminuta abrió una pregunta mayor sobre cómo se ensamblaron los materiales del sistema solar temprano.