
La Región de Atacama comienza a concentrar una nueva ola de infraestructura hídrica asociada a la minería y al abastecimiento urbano. La cartera regional considera proyectos de desalación que podrían aportar más de 7.000 litros por segundo de capacidad, el segundo mayor volumen proyectado en Chile después de Antofagasta, según antecedentes de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC).
Actualmente, Atacama cuenta con cinco plantas desaladoras en funcionamiento y un Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM). La infraestructura existente ya tiene usos industriales, mineros y sanitarios, mientras nuevas iniciativas buscan ampliar la oferta disponible para acompañar proyectos que se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
Nuevas desaladoras acompañan el crecimiento minero de Atacama
Entre las iniciativas consideradas dentro de la futura expansión regional aparecen proyectos vinculados a Santo Domingo, Minera Candelaria y Huasco Water, además de ampliaciones asociadas a Aguas CAP y Nueva Atacama. También figura ENAPAC, iniciativa multipropósito incluida dentro de la cartera de infraestructura hídrica de la zona.
El crecimiento de esta infraestructura coincide con una elevada cartera minera en Atacama. El catastro de inversiones de Cochilco asigna a la región US$10.305 millones en proyectos asociados al cobre y cerca de US$4.700 millones vinculados al litio, a los que se suman iniciativas en hierro y oro.
Una parte importante de esa inversión corresponde a proyectos que todavía deben completar procesos de ingeniería, permisos y otras condiciones antes de materializarse. En ese escenario, la disponibilidad de agua aparece como una de las variables necesarias para sostener una eventual expansión de la actividad minera regional.
Cochilco proyecta que el agua de mar continuará aumentando su participación dentro del consumo hídrico de la minería del cobre y estima que hacia 2034 se convertirá en la principal fuente de abastecimiento del sector.
La desalación también abastece a ciudades de la región
El despliegue de plantas en Atacama no está limitado a las faenas mineras. Caldera y Chañaral se abastecen completamente con agua desalada, mientras que en Copiapó y Tierra Amarilla esta fuente representa cerca del 15% del suministro urbano, de acuerdo con antecedentes sectoriales sobre infraestructura hídrica.
La planta construida para el sistema sanitario regional fue diseñada para abastecer a Caldera, Chañaral, Copiapó y Tierra Amarilla desde instalaciones ubicadas en la comuna de Caldera. Los antecedentes ambientales del proyecto contemplaron una inversión de US$250 millones y una red de impulsión destinada a incorporar agua de mar desalinizada al sistema de agua potable.
A nivel nacional, ACADES y CBC contabilizan 65 proyectos de desalación, transporte de agua de mar y reúso de aguas residuales en etapas de ingeniería o construcción, con inversiones estimadas en US$25.783 millones y más de 47.000 litros por segundo de nueva capacidad. De ese total, 38 corresponden a iniciativas de desalación.
El avance de esa cartera es dispar. Parte de los proyectos todavía se encuentra en fases tempranas de desarrollo o no ha ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, por lo que la capacidad finalmente construida dependerá del progreso de cada iniciativa, sus permisos, financiamiento y decisiones de inversión.
Con más proyectos en carpeta y una demanda ligada tanto a la minería como al consumo urbano, Atacama se posiciona como uno de los principales focos para la próxima etapa de inversión en infraestructura hídrica del norte de Chile.