
La Universidad de Nueva Gales del Sur lidera NextGenMIN, una iniciativa que reúne a seis universidades australianas y más de 20 socios industriales y gubernamentales. El programa busca desarrollar minería de precisión, automatización y tecnologías capaces de reducir residuos, emisiones y riesgos laborales.
Australia presentó un nuevo centro de investigación destinado a transformar los métodos de extracción de minerales críticos mediante inteligencia artificial, robótica, automatización y sistemas energéticos de bajas emisiones. La iniciativa, denominada NextGenMIN, cuenta con aportes valorizados en aproximadamente 27 millones de dólares australianos (A$) y fue presentada el 27 de octubre durante la International Mining and Resources Conference (IMARC 2026), realizada en Sídney.
El proyecto es liderado por la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW Sydney), con la participación del Gobierno australiano, autoridades de Nueva Gales del Sur, otras cinco universidades y más de 20 organizaciones industriales y gubernamentales, entre ellas el fabricante de equipos mineros Epiroc.
Su principal objetivo es desarrollar tecnologías que permitan avanzar hacia tres metas: cero residuos, cero emisiones y cero ingreso humano a las zonas de extracción, mediante sistemas mineros más precisos, autónomos y eficientes.
El concepto no supone eliminar trabajadores de la industria, sino reducir su presencia física en ambientes peligrosos, trasladando determinadas actividades hacia centros de control remoto y plataformas automatizadas.
La iniciativa también busca responder a uno de los principales desafíos de la transición energética: aumentar la disponibilidad de minerales estratégicos sin incrementar proporcionalmente los impactos ambientales y los riesgos asociados a su extracción.
Una inversión de A$27 millones para transformar los métodos de extracción
NextGenMIN corresponde al Australian Research Council Research Hub for Next Generation Mining Methods, un programa de investigación aplicada que combina capacidades científicas con necesidades tecnológicas identificadas por la industria minera.
Su financiamiento considera aproximadamente A$27 millones en aportes monetarios y contribuciones en especie, incluyendo A$5 millones provenientes del Australian Research Council (ARC).
La estructura del proyecto permitirá desarrollar investigaciones conjuntas entre universidades, empresas mineras, fabricantes de tecnología y organismos públicos.
El centro es dirigido por el profesor Serkan Saydam, académico especializado en ingeniería minera de UNSW Sydney.
La iniciativa contempla un horizonte plurianual de investigación y desarrollo, con actividades orientadas a generar soluciones que puedan avanzar posteriormente hacia demostraciones industriales.
El desafío consiste en superar las limitaciones de los métodos tradicionales de explotación, especialmente en yacimientos profundos, depósitos de geometría compleja y recursos minerales que requieren remover grandes volúmenes de material.
En estos escenarios, los costos energéticos, la generación de residuos y la exposición de trabajadores pueden convertirse en restricciones relevantes para la viabilidad económica y operacional.
Tres objetivos para la minería del futuro
El programa establece tres líneas estratégicas que abarcan distintas dimensiones del proceso extractivo.
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Objetivo |
Desarrollo tecnológico previsto |
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Cero residuos |
Extracción selectiva, reducción del material estéril y aprovechamiento más eficiente de recursos |
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Cero emisiones |
Electrificación, energías renovables y tecnologías de menor intensidad energética |
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Cero ingreso humano |
Robótica, automatización, operación remota y sistemas inteligentes de control |
Estas metas representan una orientación de investigación de largo plazo y no condiciones operacionales ya alcanzadas.
En materia de residuos, NextGenMIN busca estudiar alternativas que permitan extraer minerales con mayor precisión, disminuyendo la cantidad de roca removida innecesariamente.
La reducción de emisiones contempla el desarrollo e integración de equipos eléctricos, fuentes renovables de energía y procesos industriales más eficientes.
Respecto de la seguridad, la investigación apunta a reducir el ingreso de personas a zonas de extracción mediante tecnologías autónomas y sistemas de supervisión remota.
La combinación de estas capacidades podría modificar significativamente la manera de diseñar y operar futuras instalaciones mineras.
Inteligencia artificial y robótica para acceder a yacimientos complejos
Uno de los componentes centrales del centro será el desarrollo de herramientas digitales capaces de mejorar el conocimiento de los depósitos y apoyar decisiones de extracción.
La investigación estará organizada en cuatro áreas: datos, tecnologías habilitantes, sistemas integrados y nuevos métodos mineros.
Entre las capacidades previstas destacan:
- Inteligencia artificial y análisis de datos: procesamiento de información geológica para mejorar la caracterización de yacimientos.
- Sensores avanzados y modelos digitales: identificación de características del mineral y simulación de escenarios operacionales.
- Robótica y sistemas autónomos: ejecución de tareas en sectores donde la presencia humana implique riesgos elevados.
- Procesamiento modular y minería selectiva: desarrollo de alternativas de extracción y tratamiento adaptadas a distintos depósitos.
Una aplicación relevante podría encontrarse en la explotación de cuerpos mineralizados profundos, donde las condiciones geomecánicas, la temperatura, la ventilación y las distancias operacionales dificultan el acceso convencional.
La utilización de equipos autónomos permitiría investigar métodos de extracción que reduzcan la necesidad de intervención humana directa en determinados sectores.
Sin embargo, estas tecnologías deberán demostrar confiabilidad, capacidad de operación continua y compatibilidad con los sistemas de seguridad antes de utilizarse comercialmente.
Epiroc y la industria participan en el desarrollo tecnológico
La participación de Epiroc, fabricante internacional de equipos para minería y construcción, incorpora experiencia industrial en maquinaria, automatización y soluciones de operación remota.
La empresa mantiene una trayectoria en el desarrollo de tecnologías para perforación, excavación subterránea y control automatizado de equipos.
Su presencia en NextGenMIN permitirá vincular la investigación académica con problemas técnicos asociados a maquinaria y procesos extractivos.
Durante la presentación participaron representantes de UNSW, autoridades australianas y directivos industriales, entre ellos Jerome Cloue, gerente general y director ejecutivo de Epiroc Australia.
La cooperación entre fabricantes y centros de investigación resulta especialmente relevante porque muchas tecnologías desarrolladas en laboratorios deben adaptarse posteriormente a condiciones operacionales exigentes.
Las faenas mineras presentan ambientes caracterizados por polvo, vibraciones, variaciones térmicas, restricciones de conectividad y exigencias de disponibilidad mecánica.
Por ello, la validación industrial constituye una etapa indispensable para determinar si las nuevas soluciones pueden operar de manera segura y económicamente competitiva.
Minerales críticos y reducción del impacto ambiental
El proyecto surge en un contexto de creciente demanda internacional por cobre, litio, níquel, tierras raras y otros materiales utilizados en electrificación, almacenamiento energético y manufactura avanzada.
Muchos de estos recursos se encuentran en depósitos donde la mineralización presenta características que dificultan una extracción selectiva mediante métodos convencionales.
La explotación de minerales de baja concentración puede requerir remover y procesar cantidades considerables de roca para obtener volúmenes relativamente pequeños de producto comercial.
Este factor incrementa las necesidades de energía, transporte, agua e infraestructura para el manejo de residuos.
NextGenMIN pretende investigar métodos que permitan mejorar la selectividad y reducir el volumen de material sometido a procesos industriales.
En términos económicos, una mayor precisión durante la extracción podría disminuir ciertos costos asociados al movimiento de estéril y al procesamiento de material sin valor comercial suficiente.
No obstante, los beneficios dependerán de las características geológicas de cada depósito y del desempeño efectivo de las tecnologías desarrolladas.
La aplicación de minería de precisión tampoco elimina automáticamente la generación de relaves o residuos. Su potencial se relaciona con reducirlos y mejorar su gestión mediante nuevas técnicas.
Un nuevo enfoque para la seguridad y el empleo minero
La meta de desarrollar minería con menor ingreso humano a las zonas de extracción representa uno de los aspectos más relevantes del programa.
En operaciones subterráneas, la exposición a condiciones geomecánicas complejas, equipos móviles y ambientes confinados continúa siendo un desafío para la seguridad.
La automatización puede permitir que determinadas actividades se ejecuten sin operadores presentes físicamente en el área de trabajo.
Esto requiere sistemas de comunicación confiables, monitoreo continuo, controles de emergencia y protocolos capaces de responder ante fallas tecnológicas.
La transformación también modifica las competencias demandadas por la industria.
Los futuros trabajadores necesitarán conocimientos vinculados a robótica, electrónica, telecomunicaciones, análisis de datos, mantenimiento avanzado y supervisión de sistemas automatizados.
NextGenMIN contempla formación de investigadores y profesionales, incluyendo programas doctorales vinculados directamente con necesidades industriales.
En Nueva Gales del Sur, la minería genera aproximadamente 31.000 empleos directos y mantiene relaciones comerciales con cerca de 7.500 empresas proveedoras.
El desarrollo de nuevas capacidades científicas podría fortalecer ese ecosistema mediante oportunidades de investigación, especialización técnica y transferencia tecnológica.
Qué significa para la minería chilena
La iniciativa australiana tiene especial relevancia para Chile, donde las principales operaciones cupríferas enfrentan desafíos relacionados con profundidad de explotación, disminución de leyes minerales, costos energéticos y disponibilidad de recursos hídricos.
En la minería subterránea, proyectos de gran escala requieren integrar sistemas de ventilación, transporte, fortificación, monitoreo geomecánico y automatización.
La investigación sobre extracción remota y equipos inteligentes podría aportar soluciones aplicables a determinados procesos, siempre que superen las etapas de validación correspondientes.
En plantas de procesamiento, el desarrollo de sensores avanzados y herramientas de caracterización mineralógica también puede contribuir a mejorar decisiones relacionadas con alimentación, recuperación y consumo energético.
Para proveedores tecnológicos chilenos, estas tendencias representan oportunidades potenciales en integración de sistemas, automatización industrial, telecomunicaciones y análisis predictivo.
La formación de profesionales especializados será otro elemento decisivo para incorporar estas tecnologías en las operaciones nacionales.
El programa australiano contempla colaboración internacional que incluye a Chile, lo que abre posibilidades de intercambio científico y desarrollo de capacidades vinculadas a ingeniería minera.
La minería de precisión comienza a tomar protagonismo
La presentación de NextGenMIN refleja una evolución en las prioridades de investigación del sector minero internacional.
La discusión tecnológica ya no se limita a aumentar la capacidad de los equipos o automatizar tareas individuales.
El objetivo se está ampliando hacia sistemas capaces de integrar conocimiento geológico, maquinaria inteligente, energía de bajas emisiones y procesos extractivos diseñados para reducir impactos desde su origen.
La posibilidad de desarrollar explotaciones con menor movimiento de material y menor presencia humana en zonas peligrosas constituye una línea de investigación relevante para yacimientos de mayor complejidad.
Sin embargo, alcanzar operaciones sin emisiones, sin residuos y sin ingreso humano a las áreas de extracción continúa siendo una aspiración tecnológica, no una realidad generalizada de la industria.
La viabilidad de estas soluciones dependerá de su desempeño técnico, costos de implementación, confiabilidad y adaptación a las características de cada operación.
Con una inversión valorizada en aproximadamente A$27 millones y una red de colaboración entre universidades, empresas y autoridades, Australia busca acelerar ese proceso de investigación y transferencia tecnológica.
Para la minería mundial, el desarrollo de NextGenMIN permitirá observar si la combinación de inteligencia artificial, robótica y métodos de extracción selectiva puede generar una nueva generación de operaciones más seguras, eficientes y con menor impacto ambiental.






