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Babcock & Wilcox asegura 1 GW en turbinas Siemens Energy para abastecer centros de datos de IA

Babcock & Wilcox y Siemens Energy sellan un acuerdo para desarrollar turbinas de vapor que abastecerán centros de datos de inteligencia artificial, reflejando una creciente demanda de energía en el se

Babcock & Wilcox asegura 1 GW en turbinas Siemens Energy para abastecer centros de datos de IA
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El acuerdo contempla 20 unidades de 50 MW y refuerza una tendencia que ya está modificando el mercado eléctrico estadounidense: grandes centros de datos buscan generación dedicada para reducir su dependencia de redes congestionadas.

Babcock & Wilcox (B&W) acordó con Siemens Energy iniciar trabajos sobre 20 conjuntos de turbinas de vapor y generadores, con una capacidad total de 1 GW, destinados al programa FastPower de la compañía para proyectos de centros de datos. Cada unidad tendrá una potencia de 50 MW, configurando un bloque estandarizado de generación pensado para responder a proyectos que requieren grandes volúmenes de electricidad en plazos acotados.

La operación refleja el rápido cambio que está experimentando el mercado energético asociado a la inteligencia artificial. El crecimiento de los centros de datos está dejando de ser únicamente un desafío tecnológico o inmobiliario y comienza a transformarse en un problema de infraestructura eléctrica, disponibilidad de generación, transmisión y acceso oportuno a potencia firme.

Para B&W, asegurar anticipadamente turbinas permite disponer de equipos críticos antes de la adjudicación definitiva de determinados proyectos, en un contexto donde las cadenas de suministro del sector eléctrico enfrentan una fuerte presión por el crecimiento simultáneo de la demanda industrial y digital.

Veinte unidades de 50 MW para proyectos de rápida ejecución

El acuerdo considera 20 turbinas de vapor Siemens Energy de 50 MW cada una, equivalentes a 1.000 MW de capacidad acumulada. Los equipos serán utilizados dentro de FastPower, una plataforma desarrollada para implementar infraestructura de generación en proyectos donde el tiempo de conexión eléctrica se ha convertido en una restricción para la construcción de centros de datos.

El esquema busca entregar módulos relativamente estandarizados que puedan asignarse entre distintos clientes y proyectos. Esa estrategia permite adelantar fabricación, ingeniería y adquisición de componentes antes de que cada central ingrese a sus etapas finales de desarrollo.

La lógica es similar a la observada en otros segmentos intensivos en capital, incluida la minería: cuando determinados equipos tienen largos tiempos de fabricación, asegurar capacidad productiva del proveedor puede resultar tan relevante como disponer del terreno, los permisos o el financiamiento.

En el caso de los centros de datos, el suministro eléctrico se ha convertido precisamente en uno de los principales condicionantes para decidir dónde y cuándo ejecutar nuevas instalaciones.

El precedente de Applied Digital

La nueva reserva de capacidad amplía la relación existente entre B&W y Siemens Energy en proyectos de generación asociados a infraestructura digital.

B&W ya había seleccionado turbinas Siemens Energy para un desarrollo destinado a entregar aproximadamente 1 GW de potencia a infraestructura de inteligencia artificial de Applied Digital. Ese proyecto contempla centrales a gas natural donde calderas de B&W producen el vapor que posteriormente acciona los equipos de generación suministrados por Siemens Energy.

El plan conocido originalmente considera cuatro centrales de 300 MW y apunta a disponer de suministro eléctrico hacia fines de 2028.

La arquitectura propuesta se distancia parcialmente del modelo tradicional de centro de datos conectado exclusivamente a la red pública. En estos desarrollos, la generación pasa a construirse prácticamente como parte integral del propio campus digital.

Eso permite reducir la exposición a retrasos en conexiones de transmisión, aunque implica desarrollar paralelamente centrales eléctricas, infraestructura de combustible, sistemas de control, tratamiento de emisiones y redes internas de alta tensión.

La electricidad se transforma en cuello de botella para la inteligencia artificial

El acelerado despliegue de inteligencia artificial generativa ha elevado de forma significativa los requerimientos eléctricos de los centros de datos. Los nuevos campus no solo concentran decenas de miles de servidores, sino también sistemas de refrigeración, respaldo y transformación eléctrica capaces de operar prácticamente de manera continua.

Siemens Energy estima que el consumo de los centros de datos podría representar alrededor de 4% de la generación eléctrica mundial hacia 2030, presión que está llevando a desarrolladores a estudiar soluciones de generación propia y sistemas energéticos instalados directamente junto a sus operaciones.

La demanda ya está teniendo consecuencias sobre la industria fabricante de turbinas y equipos eléctricos. Siemens Energy registró durante su primer trimestre fiscal de 2026 pedidos por 102 turbinas de gas, mientras 12 GW de acuerdos previamente reservados fueron transformados en órdenes y otros 12 GW ingresaron como nuevas reservas.

El fenómeno también está incentivando nuevas inversiones productivas. La compañía anunció este año US$1.000 millones para ampliar su capacidad manufacturera en Estados Unidos, incluyendo equipamiento para redes eléctricas y componentes de generación. El programa considera además más de 1.500 nuevos empleos especializados.

Una tendencia que también observa la industria minera

Aunque el acuerdo entre B&W y Siemens Energy está enfocado directamente en centros de datos, el cambio tiene implicancias para otros grandes consumidores de electricidad.

La minería compite crecientemente por equipamiento asociado a generación, transformación, transmisión y distribución: turbinas, transformadores de potencia, switchgear, sistemas de control y componentes de alta tensión forman parte de cadenas industriales que hoy también abastecen el crecimiento de la infraestructura digital.

El aumento de pedidos proveniente del sector tecnológico puede tensionar los tiempos de entrega de determinados equipos, especialmente cuando las nuevas centrales, ampliaciones mineras, instalaciones industriales y centros de datos coinciden en ciclos de inversión.

Para proyectos mineros de gran escala, donde una nueva planta concentradora puede requerir cientos de megawatts de potencia y extensos sistemas de transmisión, la disponibilidad de equipos eléctricos seguirá siendo una variable crítica para cumplir cronogramas.

Al mismo tiempo, la experiencia de los centros de datos abre una discusión que también está presente en minería: cuánto depender de la red eléctrica y cuánto desarrollar infraestructura energética propia o dedicada.

Generación modular gana espacio frente a redes congestionadas

Siemens Energy ha comenzado a ofrecer soluciones modulares de generación instaladas directamente en los centros de consumo. La compañía plantea que construir simultáneamente un centro de datos y su sistema de generación puede reducir entre dos y cuatro años los plazos frente a proyectos que deben esperar una nueva conexión a la red.

Ese enfoque explica el interés por asegurar turbinas incluso antes de que determinados proyectos alcancen su etapa final de inversión.

Para B&W, los 20 nuevos equipos entregan una plataforma de 1 GW que puede distribuirse entre diferentes proyectos FastPower dependiendo de la evolución de su cartera.

Más allá del mercado digital, el movimiento muestra cómo la seguridad de suministro eléctrico comienza a convertirse nuevamente en una ventaja competitiva para grandes inversiones industriales.

La expansión de la inteligencia artificial está agregando un nuevo consumidor de escala al sistema energético global. Para sectores electrointensivos como la minería, la consecuencia será un mercado donde no solo habrá competencia por energía, sino también por capacidad de generación, infraestructura de red, proveedores especializados y equipos eléctricos de larga fabricación.