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Innovación y Tecnología

Nuevas tecnologías combinan sensores nucleares e inteligencia artificial para separar minerales antes de su procesamiento

La automatización enfrenta un obstáculo menos visible que los sensores: entrenar algoritmos con muestras de mineral correctamente identificadas.

Nuevas tecnologías combinan sensores nucleares e inteligencia artificial para separar minerales antes de su procesamiento

La integración de sensores de radiación, análisis digital e inteligencia artificial está transformando la clasificación de minerales. Estas tecnologías permiten identificar diferencias en la composición de las rocas antes de ingresar a las plantas concentradoras, con potencial para reducir el consumo de energía, agua y los costos de procesamiento.

La industria minera está avanzando hacia una nueva generación de sistemas de clasificación de minerales que combinan sensores basados en tecnologías nucleares, inteligencia artificial y equipos automatizados de separación. Su objetivo es identificar el material de mayor interés económico directamente en el flujo de mineral extraído, antes de que ingrese a las etapas de chancado fino, molienda y concentración. Esta capacidad abre oportunidades para mejorar la eficiencia de las operaciones, especialmente en yacimientos con leyes decrecientes y mayores exigencias de productividad.

El desarrollo se inserta en una tendencia tecnológica conocida como ore sorting o clasificación de minerales mediante sensores. A diferencia de los métodos convencionales, que procesan grandes volúmenes de roca para recuperar una proporción relativamente pequeña de minerales valiosos, estos sistemas buscan reconocer anticipadamente qué material justifica continuar hacia las etapas de mayor consumo energético.

La incorporación de técnicas nucleares amplía las posibilidades de caracterización mineralógica y elemental, mientras que los algoritmos de inteligencia artificial permiten interpretar señales complejas y tomar decisiones automatizadas sobre la separación del material.

Cómo funcionan los sensores nucleares aplicados a la minería

Los sistemas de clasificación utilizan distintas tecnologías para identificar propiedades físicas, químicas o mineralógicas de las rocas. Entre ellas destacan los sensores de transmisión de rayos X, fluorescencia de rayos X y métodos de análisis elemental mediante radiación gamma o activación neutrónica.

Aunque estas tecnologías operan bajo principios diferentes, comparten un objetivo: obtener información del material sin depender exclusivamente de análisis químicos convencionales realizados posteriormente en laboratorio.

La transmisión de rayos X (XRT) permite distinguir materiales por sus diferencias de atenuación radiográfica, relacionadas con su densidad y composición. Esta característica puede utilizarse para separar determinadas rocas mineralizadas del material estéril, siempre que exista un contraste suficiente entre ambas.

La fluorescencia de rayos X (XRF), por su parte, identifica elementos químicos a partir de la radiación característica que emiten al ser excitados. Su aplicación depende de factores como la composición, el tamaño de las partículas y las condiciones de medición.

También existen sistemas de análisis elemental mediante activación neutrónica, utilizados para caracterizar materiales a granel. En estos equipos, las señales gamma permiten estimar la presencia de determinados elementos y apoyar decisiones sobre clasificación o control de leyes.

Es importante distinguir que no todos los sensores nucleares identifican directamente la concentración de cobre, oro o litio. La utilidad de cada técnica depende de la mineralogía, las propiedades del depósito y la correlación entre las señales detectadas y el valor económico del material.

Inteligencia artificial: el procesamiento de datos se convierte en una decisión operacional

La inteligencia artificial cumple una función central cuando los sistemas deben interpretar grandes cantidades de información procedente de sensores instalados sobre correas transportadoras o equipos de clasificación.

Los algoritmos de aprendizaje automático pueden entrenarse con muestras previamente caracterizadas para reconocer patrones asociados a mineralización, composición química o propiedades físicas.

En una operación industrial, el proceso puede desarrollarse mediante una secuencia automatizada: el material pasa por un sistema de medición, los sensores capturan señales, el software interpreta los resultados y un mecanismo de separación dirige las rocas hacia diferentes flujos.

Dependiendo de la configuración, la separación puede realizarse mediante chorros de aire, desviadores mecánicos u otros dispositivos.

La principal ventaja de incorporar inteligencia artificial es su capacidad para combinar variables y reconocer relaciones que pueden resultar difíciles de representar mediante reglas fijas.

Sin embargo, la precisión depende de la calidad de los datos de entrenamiento, la calibración de los sensores y la variabilidad geológica del yacimiento.

Un modelo desarrollado para un depósito determinado no necesariamente entregará los mismos resultados en otro con diferente mineralogía.

Investigación de 2026 muestra avances concretos en clasificación inteligente del cobre

Uno de los avances recientes más relevantes corresponde a una investigación publicada en noviembre de 2026 en la revista científica Measurement, centrada en la clasificación de minerales de cobre mediante rayos X de doble energía e inteligencia artificial.

El trabajo desarrolló un modelo denominado PhysDualR-GAN, que incorpora principios físicos de atenuación de rayos X para generar datos de entrenamiento más representativos.

El objetivo es enfrentar una dificultad habitual en la automatización minera: la disponibilidad limitada de muestras correctamente identificadas para entrenar algoritmos de reconocimiento.

En las pruebas realizadas con conjuntos de datos industriales de minerales de cobre, el indicador de precisión media promedio (mAP) aumentó de 90,77% a 98,95% al utilizar los datos generados mediante este procedimiento.

El resultado representa una mejora en el desempeño del modelo de clasificación bajo las condiciones evaluadas. No equivale, sin embargo, a una recuperación metalúrgica de 98,95% ni demuestra por sí solo una reducción de costos a escala industrial.

El avance muestra cómo la combinación de modelos físicos y aprendizaje automático puede mejorar la interpretación de imágenes radiográficas utilizadas para distinguir materiales mineralizados.

Menos roca procesada y mayor eficiencia energética

La principal oportunidad económica de estas tecnologías está relacionada con la posibilidad de retirar material de bajo valor antes de las etapas más intensivas del procesamiento.

En la minería del cobre, la molienda representa una operación especialmente exigente en términos de electricidad. Reducir la cantidad de roca que ingresa a los molinos puede liberar capacidad de tratamiento para material con mejores características económicas.

La clasificación anticipada también puede contribuir a disminuir la demanda de agua y reactivos en las etapas posteriores, dependiendo del diseño de la planta y del volumen de material efectivamente descartado.

Otra ventaja potencial es la reducción de la cantidad de residuos finos que deben gestionarse como relaves.

Sin embargo, separar más material no significa necesariamente producir más cobre. Una clasificación demasiado agresiva podría enviar minerales recuperables hacia los flujos de descarte.

Por esta razón, los proyectos deben evaluar conjuntamente la ley de alimentación, la recuperación metalúrgica, el valor del mineral rechazado y el costo de instalar y operar los sistemas de separación.

Qué oportunidades abre para la minería chilena

Chile presenta condiciones particularmente relevantes para estudiar estas soluciones debido a la importancia de sus operaciones de cobre de gran escala y a la necesidad de mantener competitividad frente al deterioro progresivo de las leyes minerales en diversos yacimientos.

La clasificación mediante sensores podría incorporarse en determinados circuitos de chancado y transporte, o utilizarse para gestionar flujos de mineral de distintas características antes de su ingreso a las plantas concentradoras.

En depósitos de tipo pórfido cuprífero, investigaciones sobre clasificación a granel han explorado la combinación de sensores de resonancia magnética y análisis por activación neutrónica para mejorar la identificación de material económicamente aprovechable.

Para las compañías mineras chilenas, una aplicación viable dependerá de demostrar que la heterogeneidad del yacimiento permite separar material de menor valor sin comprometer excesivamente la recuperación de cobre.

También será necesario considerar la capacidad de tratamiento, la granulometría, las condiciones de operación, el mantenimiento de los sensores y las exigencias de seguridad radiológica cuando corresponda.

La tecnología abre, además, oportunidades para proveedores especializados en instrumentación, automatización industrial, procesamiento de señales, inteligencia artificial y control avanzado.

El desafío de pasar de los laboratorios a las operaciones industriales

Aunque los avances científicos son relevantes, su adopción masiva requiere resolver dificultades técnicas y económicas.

Entre ellas destacan la estabilidad de las mediciones frente a variaciones de humedad, tamaño de roca, velocidad de transporte y composición mineralógica.

Los equipos también deben mantener un funcionamiento confiable en ambientes caracterizados por polvo, vibraciones y condiciones operacionales exigentes.

En el caso de los sensores que emplean fuentes de radiación o generadores de neutrones, deben cumplirse los requisitos regulatorios y de protección radiológica aplicables.

La validación industrial exige comparar los resultados de clasificación con análisis independientes, determinar las pérdidas de metal en los descartes y evaluar el comportamiento de los sistemas durante períodos representativos de operación.

El desarrollo de estas soluciones apunta hacia una transformación gradual del procesamiento minero: utilizar información sobre la composición de las rocas para decidir qué material procesar, antes de comprometer grandes cantidades de energía y agua.

Para Chile, el interés estratégico no radica únicamente en incorporar nuevos sensores o algoritmos. La oportunidad está en integrar estas herramientas con el conocimiento geológico, la planificación minera y el control metalúrgico para aprovechar mejor los recursos disponibles.

En un escenario de creciente complejidad operacional, la capacidad de reconocer el valor del mineral antes de procesarlo podría convertirse en una herramienta relevante para mejorar la productividad y la eficiencia de las futuras operaciones cupríferas.