
Bunker Hill Mining dio un nuevo paso en la reactivación de su histórica mina en Idaho, Estados Unidos, tras completar la primera tronadura de un caserón de producción, hito que marca el avance desde las labores de rehabilitación y preparación hacia una etapa de producción subterránea sostenida.
La compañía informó este 17 de agosto que los trabajos forman parte del aumento progresivo de la actividad minera con el objetivo de respaldar una operación diseñada para procesar 1.800 toneladas de mineral por día. Bunker Hill mantiene como meta alcanzar la producción comercial antes de finalizar 2026.
El avance se produce después de varios años de rehabilitación de infraestructura subterránea, desarrollo de labores mineras y construcción de nuevas instalaciones destinadas a poner nuevamente en operación el yacimiento ubicado en Silver Valley, al norte de Idaho.
Primera tronadura abre una nueva etapa en Bunker Hill
La primera tronadura de producción corresponde a un caserón preparado para la extracción de mineral mediante el método de realce por tiros largos transversales, con una configuración de caserones primarios y secundarios.
Según explicó Bunker Hill, los espacios excavados serán posteriormente rellenados mediante una mezcla en pasta elaborada con relaves filtrados provenientes de la planta de procesamiento y cemento. El material será bombeado hacia el interior de la mina para aportar estabilidad geotécnica y permitir posteriormente la extracción de los caserones secundarios.
Tras esta primera tronadura, la minera continuará desarrollando nuevos caserones y aumentando gradualmente las tasas de extracción subterránea.
“Estamos encaminados a alcanzar la producción comercial a fines de año”, señaló Sam Ash, presidente y CEO de Bunker Hill, al informar el avance operacional.
Planta tiene capacidad para procesar 1.800 toneladas diarias
La mina ya había alcanzado otro punto importante durante junio, cuando produjo sus primeros concentrados después de décadas sin actividad productiva.
La nueva planta de procesamiento de Bunker Hill, ubicada en Kellogg, Idaho, fue diseñada para tratar 1.800 toneladas diarias y cuenta con circuitos de chancado, molienda y flotación diferencial para obtener concentrados separados de plomo y zinc.
La compañía produjo su primer concentrado el 29 de junio de 2026 y posteriormente, el 31 de julio, informó el primer despacho hacia el complejo metalúrgico de Teck en Trail, Columbia Británica, Canadá. El material recorre aproximadamente 220 kilómetros desde Idaho antes de ser procesado bajo los acuerdos de compra de concentrados de Bunker Hill.
Con estas instalaciones ya operativas, la empresa concentra ahora sus esfuerzos en incrementar la producción subterránea, optimizar el circuito de procesamiento y lograr mayor estabilidad operacional.
Bunker Hill busca alcanzar producción comercial antes de 2027
La meta de la minera es alcanzar la producción comercial durante el cuarto trimestre de 2026.
Bunker Hill definió previamente esta etapa como mantener durante 90 días una tasa superior al 65% de la capacidad de procesamiento de 1.800 toneladas diarias, junto con niveles adecuados de estabilidad operacional. Una vez alcanzado ese objetivo, la empresa prevé entregar sus proyecciones de producción para 2027 y 2028.
La reactivación supone el regreso productivo de una de las operaciones históricas de Silver Valley. De acuerdo con los registros divulgados por la compañía, Bunker Hill produjo antes de su cierre en 1981 alrededor de 165 millones de onzas de plata y 4,5 millones de toneladas de metales base.
El siguiente desafío será elevar de forma progresiva las tasas de extracción y procesamiento hasta alcanzar los niveles previstos en el plan minero. La compañía señaló que la planta se encuentra operativa y que continuará ajustando el circuito mientras avanza hacia la producción comercial antes de que termine 2026.






