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California refuerza su suministro de agua con desalación: nueva planta puede producir hasta 6 millones de galones al día

California amplía su capacidad hídrica con una nueva planta de desalación en Antioch, que producirá hasta 6 millones de galones diarios para enfrentar la escasez de agua.

California refuerza su suministro de agua con desalación: nueva planta puede producir hasta 6 millones de galones al día
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California está ampliando el uso de la desalación y el reciclaje de agua para reducir su dependencia de fuentes vulnerables a los periodos secos. Una de las incorporaciones más recientes es la planta de agua salobre de Antioch, capaz de producir hasta 6 millones de galones de agua potable diarios y cubrir hasta el 40% de las necesidades de la ciudad cuando opere a plena capacidad.

La instalación comenzó a incorporarse al sistema después de años de planificación y recibió financiamiento público estatal. Su función es tratar agua salobre del área del delta de los ríos Sacramento y San Joaquín mediante ósmosis inversa, eliminando las sales antes de incorporarla al suministro local.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de California para diversificar sus fuentes de agua ante la mayor variabilidad climática y reducir la exposición de ciudades y zonas agrícolas a futuros periodos de escasez.

Una planta que puede cubrir hasta el 40% del agua de Antioch

El Departamento de Recursos Hídricos de California (DWR) informó que la planta de Antioch recibió US$10 millones en fondos provenientes de Proposition 1, además de un préstamo de US$60 millones a bajo interés del programa estatal destinado a infraestructura de agua potable.

A diferencia de las instalaciones que extraen directamente agua del océano, Antioch procesa agua salobre, es decir, agua cuya concentración de sales es superior a la del agua dulce pero menor que la del mar.

Esta diferencia es importante. El propio DWR señala que la desalación de agua salobre requiere menos energía y tiene un costo menor que el tratamiento directo de agua marina. La instalación busca además enfrentar el aumento de la salinidad en el río San Joaquín y disminuir la dependencia de recursos importados y aguas subterráneas.

La infraestructura también tiene relevancia más allá de la ciudad. El delta Sacramento-San Joaquín forma parte de un sistema que suministra agua tanto a comunidades como a actividades agrícolas en distintas zonas de California.

California ya obtiene millones de galones diarios desde el océano

La desalación no es nueva en el estado. Uno de los principales ejemplos es la planta desalinizadora de Carlsbad, en el condado de San Diego, que comenzó a entregar agua potable en 2015 y tiene capacidad para producir alrededor de 50 millones de galones diarios a partir del océano Pacífico.

California también ha financiado proyectos de desalación en los condados de Los Ángeles, Fresno y Mendocino. Entre ellos aparecen sistemas para tratar aguas subterráneas salobres y proyectos experimentales que buscan utilizar energía de las olas para producir agua potable sin depender de electricidad de la red.

El objetivo estatal no consiste únicamente en construir grandes plantas costeras. La estrategia contempla soluciones diferentes según las características de cada territorio, incluyendo aguas subterráneas salobres, instalaciones más pequeñas y tecnologías destinadas a reducir el consumo energético.

California se fijó como meta agregar mediante nuevos proyectos de desalación de agua salobre unos 28.000 acre-pies de producción anual hacia 2030 y llegar a 84.000 acre-pies adicionales al año hacia 2040.

El agua reciclada también gana terreno

La otra pieza de la estrategia es reutilizar aguas residuales sometidas a procesos avanzados de tratamiento.

Desde el 1 de octubre de 2024 están vigentes en California las regulaciones que permiten desarrollar sistemas de reutilización potable directa, donde agua residual altamente tratada puede incorporarse a un sistema público de agua potable o a una fuente que posteriormente pasa por una planta de tratamiento.

La autoridad estatal sostiene que estas reglas permiten avanzar en proyectos capaces de recuperar millones de galones de agua diariamente y disminuir la dependencia de fuentes convencionales.

La desalación tiene costos energéticos y ambientales

El avance de esta tecnología también plantea desafíos. El Ocean Protection Council de California advierte que algunos sistemas convencionales pueden tener impactos sobre organismos marinos debido a la captación de agua, además de producir salmuera altamente concentrada y demandar cantidades importantes de energía.

Por esta razón, la política estatal considera la desalación como una fuente adicional dentro de una combinación que también incluye conservación, reciclaje de agua y otras alternativas, en lugar de plantearla como una solución única.

California, además, no se encuentra completamente bajo una sequía severa en este momento. Los últimos datos disponibles del U.S. Drought Monitor muestran que un 6,5% de la superficie estatal se encuentra en categorías de sequía entre moderada y severa, mientras una porción mucho mayor presenta condiciones consideradas anormalmente secas.

La apuesta por plantas como Antioch o Carlsbad responde así a un problema de más largo plazo: construir fuentes de agua capaces de seguir funcionando cuando disminuyen las precipitaciones, el caudal de los ríos o las reservas tradicionales.