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California empuja la desalinización con 50 millones de galones diarios: el plan que intenta sostener ciudades y agricultura

La desalinización y la reutilización de aguas residuales tratadas pasaron de ser “opciones de respaldo” a piezas estructurales en la estrategia hídrica de…

California empuja la desalinización con 50 millones de galones diarios: el plan que intenta sostener ciudades y agricultura
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La desalinización y la reutilización de aguas residuales tratadas pasaron de ser “opciones de respaldo” a piezas estructurales en la estrategia hídrica de California. En un escenario de sequías prolongadas, costos al alza y presión simultánea de ciudades y del cinturón agrícola, el estado está operando y expandiendo un modelo de “capas” que combina trasvases, embalses, agua del océano y agua reciclada.

Un sistema integrado para enfrentar sequías largas

California está reduciendo su dependencia exclusiva de ríos y acuíferos mediante infraestructura que suma fuentes alternativas cuando el suministro natural cae. En la práctica, esto se traduce en una cartera que mezcla:

  • Transferencias por tuberías y acueductos para mover agua entre regiones con lluvias desiguales.

  • Almacenamiento en embalses para amortiguar variaciones estacionales.

  • Desalinización como fuente complementaria costera.

  • Reutilización de aguas residuales tratadas para abastecer usos urbanos y, en esquemas avanzados, producir agua para consumo.

La nieve como “depósito” y el factor que vuelve más inestable el suministro

En California, la distribución de las precipitaciones y la dependencia de la nieve en Sierra Nevada explican por qué el transporte de agua a larga distancia se volvió parte central del sistema. El propio Departamento de Recursos Hídricos del estado señala que, en promedio, la nieve de Sierra Nevada aporta cerca del 30% de las necesidades hídricas y por eso se describe como un “reservorio congelado”, clave para la primavera y el verano, pero vulnerable a patrones más erráticos por variabilidad climática. Sierra Nevada como “frozen reservoir” y aporte promedio

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El ejemplo más citado en el salto a gran escala es Carlsbad, en el sur del estado. Los reguladores la han descrito como la mayor planta de desalinización de agua de mar en EE.UU., con un promedio cercano a 50 millones de galones diarios (≈ 190 millones de litros/día) y una cobertura aproximada del 10% de la demanda de agua potable del área abastecida. Carlsbad y el salto a escala industrial

El proceso dominante es la ósmosis inversa: bombas de alta presión fuerzan el paso del agua por membranas semipermeables. La contracara es directa: más electricidad, más costo operativo y una discusión permanente sobre tarifas y financiamiento de infraestructura crítica.

El punto sensible: costos y salmuera

En el debate público, incluso quienes respaldan la desalinización coinciden en que no reemplaza por sí sola al sistema tradicional. Un análisis de planificación de proyectos en California citado por el Pacific Institute sostiene que, en estimaciones comparativas, la desalinización podía costar aproximadamente entre dos y cuatro veces más por acre-pie que otras alternativas de proyectos. Estimaciones comparativas de costos “2 a 4 veces”

A esto se suma la gestión de salmuera concentrada, subproducto del proceso, que obliga a soluciones de disposición y monitoreo para reducir impactos en el océano y cumplir exigencias regulatorias.

Reutilización de aguas residuales: la otra gran palanca del nuevo mix

En paralelo, la reutilización de aguas residuales tratadas se está consolidando como una vía para disminuir presión sobre fuentes naturales y reducir descargas a ríos y al océano. En California, uno de los focos es escalar sistemas con tratamiento avanzado y redes que conecten plantas, embalses y centros de demanda.

Un ejemplo difundido en el propio debate estatal es la expansión de proyectos urbanos de gran escala, con referencias a volúmenes del orden de 83 millones de galones diarios en planes de agua reciclada y potabilización avanzada asociados a redes metropolitanas. Agua reciclada a gran escala y red de conexiones

La reutilización, sin embargo, no es “barata por definición”: exige supervisión sanitaria estricta, estándares exigentes y costos operativos que dependen del nivel de tratamiento (desde reúso no potable hasta esquemas avanzados con membranas y ósmosis inversa).

La megasequía de fondo que cambia el marco de decisión

El giro hacia infraestructura de respaldo se conecta con un diagnóstico más duro del clima de fondo. Un estudio publicado en Nature Climate Change concluyó que 2000–2021 fue el período de 22 años más seco desde al menos el año 800, es decir, en una ventana de más de 1.200 años según reconstrucciones de humedad del suelo, reforzando la preocupación por sequías persistentes. Megasequía 2000–2021 en reconstrucción de largo plazo

Ese contexto presiona embalses, ríos y recarga de acuíferos, elevando la competencia entre consumo urbano, riego y objetivos ambientales, mientras el costo energético de “fabricar agua” se vuelve una variable política y económica de primer orden.

Choque de prioridades y tarifas: el costo de sumar resiliencia

Con múltiples fuentes operando en paralelo, la diversificación puede mejorar la continuidad del suministro, pero no elimina el conflicto cuando el agua escasea: ciudades, agricultura y exigencias ambientales compiten por el mismo recurso y por la misma infraestructura eléctrica que permite moverlo y tratarlo.

En esa disputa, la pregunta se vuelve práctica: cuánto está dispuesto a pagar el sistema —hogares y productores— por mantener la oferta en escenarios cada vez más extremos. En minería, el dilema es conocido: desalinización y recirculación mejoran continuidad operativa, pero empujan CAPEX/OPEX y demandan permisos y trazabilidad ambiental. Pros y contras de desaladoras en minería

En el plano internacional, el caso de Israel suele citarse como referencia de estrategia combinada —desalinización para lo urbano y reúso masivo para agricultura— cuando la seguridad hídrica se transforma en política de Estado. Caso Israel: desalinización y reúso como sistema