
La minera canadiense avanza en la actualización del permiso M33 para reactivar el proyecto de cobre, oro y plata en Columbia Británica, con una primera fase centrada en mineral ya acopiado en superficie.
Canadian Critical Minerals Inc. informó que mantiene en curso los trabajos técnicos y regulatorios para apoyar el reinicio de la mina Bull River, un activo de cobre, oro y plata ubicado cerca de Cranbrook, en Columbia Británica, Canadá. La primera fase considera la actualización del molino y el procesamiento de aproximadamente 155.000 toneladas de material mineralizado que ya fue chancado, harneado y permanece en superficie.
El avance fue comunicado por la compañía tras su junta anual y especial de accionistas, donde también se ratificó la reelección de directores y otros asuntos corporativos. Aunque el anuncio societario fue el marco formal de la actualización, el punto de interés para la industria está en el cronograma regulatorio: Canadian Critical Minerals espera presentar en un plazo de 45 días una versión actualizada del Joint Application Information Review y de la descripción del proyecto ante las Primeras Naciones y la Major Mines Permitting Office del Ministerio de Minería y Minerales Críticos de Columbia Británica.
La presentación busca respaldar una actualización del permiso minero M33 y habilitar el reinicio de Bull River, según detalló la empresa en su comunicado corporativo distribuido por Newsfile.
Un reinicio por etapas para un activo ya desarrollado
Bull River no parte desde cero. La compañía describe el proyecto como una mina subterránea pasada productora, con mineralización de cobre, oro, plata y cobalto. Según la información publicada en la ficha oficial del proyecto Bull River, la operación produjo entre 1971 y 1974, periodo en el que se explotaron dos rajos abiertos y se extrajeron y procesaron 471.899 toneladas.
Durante esa etapa histórica, Bull River produjo aproximadamente 7,3 millones de kilos de cobre, 6,4 millones de gramos de plata y 126.000 gramos de oro. Para una compañía junior, ese historial importa porque reduce parte de la incertidumbre geológica y operacional frente a un proyecto completamente greenfield, aunque el reinicio sigue dependiendo de permisos, ingeniería, financiamiento y condiciones de mercado.
La estrategia actual apunta primero a utilizar material ya disponible en superficie, antes de avanzar hacia la reanudación de la minería subterránea. Ese enfoque permite ordenar el retorno operacional con menor exposición inicial a labores de extracción, aunque el volumen anunciado —155.000 toneladas— debe ser leído como una etapa inicial y no como la escala final del activo.
Permisos, arrendamientos y consulta con comunidades
El antecedente regulatorio más relevante ocurrió el 3 de junio de 2026, cuando Canadian Critical Minerals informó que el Chief Gold Commissioner del Ministerio de Minería y Minerales Críticos de Columbia Británica aprobó la renovación por 30 años de dos concesiones mineras asociadas a Bull River.
Las concesiones Mining Leases 212492 y 212493 fueron renovadas hasta noviembre de 2052 y febrero de 2053, respectivamente. La empresa señaló que esas áreas se encuentran dentro de zonas de consulta vinculadas al Ktunaxa Nation Council y la Shuswap Band. Tras ese proceso, la provincia determinó que la renovación de plazos no generaría impactos significativos sobre derechos e intereses aborígenes, según el comunicado de renovación de leases mineros.
Ese punto es clave para el proyecto: la renovación de los leases entrega horizonte legal de largo plazo para sostener el plan minero, pero no equivale por sí sola a una autorización plena de reinicio operacional. La compañía aún debe avanzar con la actualización del permiso M33 y con la revisión de los antecedentes técnicos y ambientales ante las autoridades y comunidades pertinentes.
Datos clave
Empresa: Canadian Critical Minerals Inc.
Proyecto: Bull River Mine.
Ubicación: cerca de Cranbrook, Columbia Británica, Canadá.
Minerales: cobre, oro, plata y cobalto.
Propiedad: 100% de Canadian Critical Minerals, según la compañía.
Primera fase: actualización del molino y procesamiento de cerca de 155.000 toneladas de material mineralizado en superficie.
Permiso asociado: Mining Permit M33.
Concesiones renovadas: Mining Leases 212492 y 212493.
Horizonte de renovación: hasta 2052 y 2053.
Plan subterráneo informado: vida inicial de 10 años, basada en el recurso mineral vigente.
Estado actual: avance técnico y regulatorio para respaldar el reinicio.
Infraestructura existente y foco en cobre crítico
Canadian Critical Minerals ha destacado que Bull River cuenta con infraestructura aprovechable, conexión a red eléctrica y acceso por caminos transitables todo el año. En una actualización previa de mayo de 2025, la empresa señaló que el proyecto mantenía más de 22.000 metros de labores subterráneas accesibles desde superficie y desarrolladas hasta 350 metros de profundidad.
Ese nivel de infraestructura es un elemento relevante en un mercado donde los proyectos de cobre enfrentan tiempos de desarrollo prolongados, mayores exigencias ambientales y crecientes costos de capital. Para Canadá, el cobre forma parte de los minerales priorizados dentro de su estrategia de minerales críticos, junto con litio, grafito, níquel, cobalto y tierras raras, debido a su rol en electrificación, transmisión eléctrica, tecnologías limpias y cadenas industriales estratégicas.
En ese contexto, Bull River se inserta en una cartera de proyectos de menor escala que buscan aportar suministro incremental desde jurisdicciones con reglas claras, pero también con procesos de consulta y permisos más exigentes. El atractivo industrial no está solo en el tonelaje inicial, sino en la posibilidad de reactivar capacidad minera y de procesamiento ya instalada en una provincia con tradición cuprífera.
Lo que falta por confirmar
La compañía no informó una inversión estimada específica para esta nueva etapa ni una fecha exacta de reinicio operacional. Tampoco entregó en esta actualización una estimación de producción anual esperada para la primera fase de procesamiento del material acopiado.
Sí indicó que el plan contempla una fase inicial con el molino Bull River y el material de superficie, seguida posteriormente por la reanudación de la minería subterránea. En la comunicación de renovación de leases, la empresa señaló que el plan minero subterráneo vigente considera una operación inicial de 10 años, con cuerpos mineralizados abiertos en profundidad.
Para el mercado, el próximo hito será la entrega de la documentación actualizada a las Primeras Naciones y a la oficina provincial de permisos mineros. Ese paso definirá si Bull River avanza desde una etapa de preparación técnica y regulatoria hacia una ruta más concreta de reactivación operacional.






