Un nuevo catastro de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC) proyecta que 15 proyectos de infraestructura hídrica finalizarán su construcción entre 2026 y marzo de 2030, mientras otros 12 iniciarían obras durante ese mismo periodo, con inversiones estimadas en US$17.322 millones.
La cartera total considerada por el estudio alcanza 53 iniciativas por US$23.913 millones y comprende plantas desaladoras, sistemas de extracción y transporte de agua y plantas de tratamiento.
Por eso, aunque parte importante del desarrollo está asociado a desalación, no todos los proyectos corresponden técnicamente a plantas desaladoras.
Los proyectos identificados que terminarían antes de 2030
Entre las iniciativas individualizadas públicamente dentro del grupo que debería finalizar obras aparecen:
El Espino, de Pucobre, en la Región de Coquimbo.
El calendario proyecta el término de obras para diciembre de 2026. El proyecto minero se encuentra actualmente en construcción y considera infraestructura hídrica asociada a su operación.
Optimización y Continuidad Operacional de Candelaria, de Lundin Mining, en Atacama.
Su término está proyectado para agosto de 2028. La iniciativa busca extender la continuidad operacional de la faena y contempla nuevas obras y ampliaciones de instalaciones existentes.
ENAPAC, en la Región de Atacama.
El catastro proyecta su finalización para diciembre de 2028. Se trata de una iniciativa multipropósito diseñada para suministrar agua desalada a usuarios industriales, con una capacidad proyectada de aproximadamente 1.750 litros por segundo.
Santo Domingo, de Capstone Copper, en Atacama.
Su término aparece proyectado para junio de 2029. El proyecto contempla infraestructura de suministro de agua desalada y continúa avanzando hacia una eventual decisión final de inversión, por lo que la fecha sigue siendo una estimación sujeta al desarrollo del proyecto.
Planta de combustibles carbono neutral Cabo Negro, de HIF Global, en Magallanes.
El catastro sitúa su finalización en enero de 2030. El proyecto está vinculado a la producción de combustibles sintéticos mediante hidrógeno verde y requiere infraestructura hídrica para sus procesos.
Los proyectos identificados que iniciarían construcción
Dentro de las 12 iniciativas que deberían comenzar obras entre 2026 y marzo de 2030 aparecen:
Continuidad Operacional de El Abra, en la Región de Antofagasta.
El proyecto contempla una planta desaladora al sur de Tocopilla con capacidad cercana a 1.975 litros por segundo y un acueducto de alrededor de 146 kilómetros hasta la concentradora.
Sistema de impulsión de agua industrial Ovejería–Andina, de Codelco.
La iniciativa considera transportar agua industrial desde el depósito de relaves Ovejería y otras fuentes hasta División Andina, mediante un sistema de aproximadamente 70 kilómetros. La inversión estimada ronda los US$650 millones.
Planta Desaladora para la Región de Coquimbo.
El proyecto contempla una capacidad inicial de 800 litros por segundo y está diseñado para alcanzar 1.200 litros por segundo. La inversión estimada es cercana a US$325 millones.
La minería concentra una parte importante de la cartera
El catastro muestra un fuerte componente minero.
De los 15 proyectos que deberían finalizar construcción antes de marzo de 2030, ocho están asociados directamente a minería y cuatro son multipropósito.
La expansión responde a una tendencia estructural del sector minero chileno, que está aumentando progresivamente el uso de agua de mar y agua desalada para reducir su dependencia de fuentes continentales, especialmente en regiones del norte donde coinciden grandes operaciones de cobre y condiciones de escasez hídrica.
No todos los 27 proyectos han sido individualizados públicamente
La publicación que dio a conocer el catastro no entrega los nombres completos de las 15 iniciativas que terminarían obras ni de las 12 que iniciarían construcción.
Por esa razón, no corresponde completar el listado mediante inferencias o asociar automáticamente proyectos de la cartera general con estos dos grupos.
Los nombres individualizados hasta ahora corresponden a cinco iniciativas con término proyectado antes de marzo de 2030 y tres que comenzarían construcción durante el mismo periodo.
El punto central del catastro es que Chile está entrando en una nueva etapa de inversiones hídricas, impulsada principalmente por minería, abastecimiento urbano, proyectos multipropósito y nuevas industrias intensivas en agua. La materialización efectiva de los proyectos dependerá de permisos, financiamiento, decisiones de inversión y cumplimiento de los cronogramas actualmente previstos.









