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Chile se ubica entre los países OCDE con menor alza de bencinas desde el inicio de la guerra

A pesar del aumento significativo en los precios de combustibles, Chile se posiciona entre los países de la OCDE con menores alzas desde el inicio de la guerra en Medio Oriente.

Chile se ubica entre los países OCDE con menor alza de bencinas desde el inicio de la guerra
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El precio de la gasolina acumula un incremento cercano al 20% medido en dólares desde fines de febrero, mientras el diésel registra un avance de 34,7%. Pese a la escalada, Chile aparece entre las economías del bloque con menores aumentos relativos, aunque especialistas proyectan nuevas alzas para comienzos de octubre.

Los combustibles mantienen una fuerte presión sobre los consumidores chilenos tras varios meses de aumentos derivados del encarecimiento internacional del petróleo y sus productos refinados. Sin embargo, al comparar la evolución registrada desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán a fines de febrero, Chile se encuentra entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) donde la gasolina ha experimentado una de las menores variaciones porcentuales.

Medida en dólares comparables, la gasolina registra en Chile un incremento de aproximadamente 20% desde el comienzo del conflicto, mientras que el diésel acumula un aumento de 34,7%. Con esa variación, el país ocupa el puesto 13 entre las 38 economías de la OCDE ordenadas desde las menores hacia las mayores alzas de las bencinas.

El escenario contrasta con el fuerte incremento registrado directamente en pesos en el mercado nacional. Desde fines de febrero hasta el ajuste realizado el 10 de septiembre, la gasolina de 93 octanos acumula un aumento de $299 por litro, la de 97 octanos de $309, mientras que el petróleo diésel registra una subida de $446 por litro.

Bencina de 93 octanos bordea los $1.500 por litro

Los aumentos han llevado los precios internos a niveles elevados. El valor promedio de la gasolina de 93 octanos alcanza actualmente alrededor de $1.460 por litro en la Región Metropolitana y $1.492 a nivel nacional.

Para la gasolina de 97 octanos, el promedio llega a $1.556 en la Región Metropolitana y $1.559 en el país. El diésel, en tanto, se sitúa cerca de $1.338 por litro en Santiago y $1.413 como promedio nacional.

El deterioro comenzó a intensificarse luego de que el conflicto en Medio Oriente presionara al alza las cotizaciones del petróleo y, especialmente, los valores internacionales de los combustibles refinados.

La volatilidad continúa. El 24 de septiembre, los futuros del petróleo Brent cerraron en US$106,60 por barril, con un avance diario de 3,4%, mientras el West Texas Intermediate (WTI) terminó en US$94,61, después de que nuevos ataques en Arabia Saudita reactivaran las preocupaciones sobre posibles interrupciones de suministro.

Chile mantiene precios inferiores a gran parte de la OCDE

Pese al fuerte aumento observado durante 2026, Chile continúa ubicado en la zona inferior del ranking de precios de gasolina entre los miembros de la OCDE.

Con un valor equivalente a aproximadamente US$1,52 por litro, Chile aparece como el séptimo país con menor precio dentro del bloque. Por debajo se encuentran Australia, con US$1,51; Canadá, con US$1,48; Corea del Sur, con US$1,41; Colombia, con US$1,35; Estados Unidos, con US$1,23; y Japón, con US$1,09.

En el extremo opuesto se encuentran países europeos como Noruega, donde el litro alcanza aproximadamente US$3,16, y Dinamarca, con unos US$3,00. Considerando una muestra más amplia de 170 países, Chile ocupa el lugar 85 y se sitúa cerca del promedio internacional de US$1,57 por litro.

La comparación cambia dentro de Sudamérica. Chile se posiciona como el tercer país con las gasolinas más caras de la región, detrás de Uruguay y Perú, economías que, al igual que Chile, dependen en gran medida de combustibles importados.

Estados Unidos y Turquía registran mayores aumentos

Las diferencias entre países son considerables. Colombia aparece con uno de los menores incrementos entre las economías consideradas, con una subida de 2,1% en gasolina y 3,1% en diésel. Irlanda registra avances de 6,7% y 12,6%, respectivamente.

Estados Unidos, en cambio, presenta una variación de 41,7% en las gasolinas y 65% en el diésel, mientras Turquía registra incrementos de 40,4% y 58,6%.

Entre los factores que explican estas diferencias están la carga tributaria aplicada a los combustibles, el valor inicial de la gasolina antes del conflicto, los costos logísticos y de refinación, la dependencia de importaciones y las medidas adoptadas por cada gobierno para amortiguar las fluctuaciones internacionales.

En Chile, una parte de esa función corresponde al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), creado en 2014. El sistema modifica un componente variable del impuesto específico aplicado a gasolina, diésel, gas licuado vehicular y gas natural comprimido, permitiendo suavizar la transmisión de movimientos abruptos de los precios internacionales hacia los consumidores.

El mecanismo considera precios internacionales de referencia, costos de importación y variables asociadas al petróleo y sus derivados. Esto permite que el precio interno no reproduzca inmediatamente toda la volatilidad registrada en los mercados internacionales, aunque no elimina los efectos de un incremento prolongado.

Mercado anticipa nuevas alzas desde octubre

La presión todavía no estaría agotada. Especialistas consultados para las próximas semanas proyectan que los combustibles podrían registrar una nueva subida a partir del 1 de octubre.

Las estimaciones apuntan a un incremento de entre $35 y $40 por litro para las gasolinas, mientras que el diésel podría aumentar alrededor de $90 a $100 por litro. Se trata de proyecciones privadas y no de valores oficiales definitivos, por lo que el ajuste efectivo dependerá de las condiciones internacionales, el tipo de cambio y la aplicación del mecanismo de estabilización.

El escenario seguirá condicionado por el mercado petrolero internacional. Además del precio del crudo, la disponibilidad de productos refinados se ha convertido en un factor relevante, especialmente para el diésel, cuyos márgenes internacionales de refinación han alcanzado niveles excepcionalmente altos durante el conflicto.

Para Chile, importador neto de petróleo y combustibles, una prolongación de las restricciones de oferta o nuevas interrupciones en las rutas energéticas de Medio Oriente podría mantener la presión sobre los precios internos durante los próximos meses, aun cuando el MEPCO continúe moderando la velocidad con que esas variaciones llegan a los consumidores.