La Comisión Chilena del Cobre presentó su Cuenta Pública Participativa 2026, con foco en fiscalización, inversión estatal, transparencia minera y digitalización de información estratégica.
La Comisión Chilena del Cobre dio a conocer los principales hitos de su gestión 2025 y los desafíos institucionales para el próximo período, en una Cuenta Pública Participativa realizada el martes 16 de junio y encabezada por Claudia Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva subrogante de Cochilco.
La exposición dejó cifras relevantes para la industria minera chilena: 272 proyectos de Codelco recomendados, 65 iniciativas de Enami evaluadas positivamente, 15 auditorías ejecutadas y 13.637 Informes de Variación de Valor revisados en exportaciones de cobre y subproductos.
El balance institucional se centró en tres líneas de trabajo: asesoría técnica para políticas públicas, evaluación y fiscalización de inversiones de Codelco y Enami, y control de exportaciones mineras. En el contexto actual, marcado por mayores exigencias de transparencia, presión por inversiones de largo plazo y necesidad de información confiable para el mercado, el rol técnico de Cochilco vuelve a aparecer como un componente clave para la toma de decisiones públicas y privadas en minería.
Inversión estatal bajo revisión técnica
Uno de los puntos más relevantes del informe fue la evaluación de proyectos de inversión de las empresas mineras del Estado. Según Cochilco, durante 2025 recomendó 272 proyectos de Codelco, con una inversión a materializar durante ese año de US$4.647 millones y un monto total asociado de US$24.497 millones.
En el caso de Enami, la entidad recomendó 65 proyectos, que requerían una inversión de US$90,8 millones para 2025 y consideraban un valor total de US$206 millones.
Estas cifras son relevantes porque las decisiones de inversión de Codelco y Enami inciden directamente en producción, continuidad operacional, empleo, proveedores, infraestructura y encadenamientos regionales. En el caso de Codelco, además, la revisión técnica cobra mayor peso en un ciclo donde la estatal enfrenta el desafío de sostener su producción de cobre, avanzar en proyectos estructurales y mantener disciplina de costos.
La evaluación de Cochilco no reemplaza la decisión corporativa de las empresas, pero sí opera como un filtro técnico y económico relevante para inversiones financiadas o impulsadas desde compañías estatales.
Fiscalización a Codelco, Enami y exportaciones
El balance también incluyó la fiscalización del cumplimiento normativo y operativo de las empresas estatales. Cochilco informó que en 2025 realizó 15 auditorías, de las cuales 11 correspondieron a Codelco y cuatro a Enami.
Además, la entidad efectuó seis auditorías de seguimiento para revisar la efectividad de planes de acción implementados: cuatro en Codelco y dos en Enami.
Otro dato relevante fue la recepción de 38 denuncias y requerimientos especiales asociados a empresas mineras. De ese total, 22 derivaron en acciones fiscalizadoras y 16 permanecen en proceso, según lo informado por la institución.
En materia de comercio exterior, Cochilco reportó 18 informes de fiscalización y la revisión de 13.637 Informes de Variación de Valor, conocidos como IVV, sobre un total de 13.658 recibidos. Esto equivale a una verificación acumulada de 99,85%.
La entidad precisó que ese trabajo implicó fiscalizar operaciones de 63 empresas exportadoras de cobre y subproductos.
La fiscalización de exportaciones es una función especialmente sensible para el sector, porque incide en la trazabilidad comercial, la correcta valorización de productos mineros y el resguardo del interés fiscal. En una industria donde los concentrados, subproductos, cargos de tratamiento, refinación y variaciones de precio pueden mover montos significativos, la revisión técnica de estas operaciones es parte del andamiaje institucional que sostiene la confianza en el mercado chileno del cobre.
Producción de información minera y política pública
Cochilco también puso énfasis en su rol como generador de información económica y técnica. Durante 2025, la institución informó la elaboración de cerca de 400 publicaciones, entre ellas 310 informes, 25 estudios especializados y 13 reportes estadísticos, además de otros análisis sectoriales.
Esta línea de trabajo es una de las más visibles para la industria, porque alimenta decisiones sobre inversión, costos, precio del cobre, producción, demanda, insumos críticos y competitividad. La información de Cochilco es usada por empresas, autoridades, inversionistas, proveedores, gremios, analistas y centros de estudio para monitorear el desempeño de la minería chilena y su posición frente a otros distritos productores.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, destacó durante la actividad que la entidad cumple un rol relevante al entregar información para los mercados globales, particularmente en materias como proyecciones de precio del cobre, cartera de inversiones y costos de la industria.
Transparencia minera y estándar EITI
Otro eje del balance fue la incorporación de Chile al estándar internacional EITI, iniciativa orientada a mejorar la transparencia y rendición de cuentas en industrias extractivas. Cochilco actúa como secretaría técnica del proceso en el país y coordina el trabajo del Grupo Multipartícipe, integrado por representantes del Gobierno, empresas y sociedad civil.
La institución señaló que en septiembre de 2025 el Consejo Internacional del EITI aprobó la solicitud de Chile para sumarse al estándar. La organización EITI informó que Chile se convirtió en el país número 55 en implementar la iniciativa y el undécimo de América Latina y el Caribe.
Este avance es relevante para la minería chilena porque ocurre en un momento en que cobre y litio están bajo mayor escrutinio internacional por su papel en la transición energética. La transparencia sobre ingresos, gobernanza, participación y gestión de recursos naturales se ha convertido en una variable competitiva para los países productores de minerales críticos.
Para Chile, la implementación de EITI puede fortalecer la confianza pública y mejorar la calidad de información disponible sobre una industria que representa una parte sustantiva de las exportaciones y la inversión nacional.
Digitalización con apoyo del Banco Mundial
Entre los desafíos institucionales, Cochilco destacó el proyecto de modernización y digitalización de los procesos de información de su Dirección de Estudios y Políticas Públicas, iniciativa que cuenta con apoyo del Banco Mundial.
El objetivo es desarrollar una plataforma tecnológica para modernizar la captura, análisis, generación y difusión de información minera. Según la entidad, el proyecto apunta a mejorar la eficiencia operativa y la disponibilidad de datos estratégicos para el sector.
Este punto tiene impacto práctico. La industria minera opera con ciclos de inversión largos, altos montos de capital, permisos complejos y mercados volátiles. En ese contexto, la disponibilidad de información oportuna, comparable y técnicamente validada puede incidir en planificación productiva, evaluación de proyectos, decisiones regulatorias y seguimiento de políticas públicas.
Datos clave
Institución: Comisión Chilena del Cobre, Cochilco.
Actividad: Cuenta Pública Participativa 2026 sobre gestión 2025.
Proyectos Codelco recomendados: 272.
Inversión Codelco a materializar en 2025: US$4.647 millones.
Monto total asociado a proyectos Codelco: US$24.497 millones.
Proyectos Enami recomendados: 65.
Inversión Enami a materializar en 2025: US$90,8 millones.
Monto total asociado a proyectos Enami: US$206 millones.
Auditorías ejecutadas: 15.
IVV revisados: 13.637.
Empresas exportadoras fiscalizadas: 63.
Publicaciones elaboradas: cerca de 400.
Qué observará la industria
Los próximos hitos estarán en la implementación del proyecto de digitalización, el avance del primer reporte nacional bajo estándar EITI y el fortalecimiento de la fiscalización sobre Codelco, Enami y exportaciones mineras.
La Cuenta Pública de Cochilco muestra que la discusión sobre competitividad minera no pasa solo por nuevos proyectos, permisos o precios del cobre. También depende de información confiable, control técnico, transparencia y capacidad institucional para seguir inversiones y operaciones en una industria que mueve miles de millones de dólares al año.








