Bernardo Fontaine llega a la presidencia del directorio con tres prioridades inmediatas: revisar las cifras de la estatal, ordenar controles internos y enfrentar la presión por recuperar producción de cobre.
Codelco entra en una nueva etapa de conducción con Bernardo Fontaine en la presidencia del directorio, en reemplazo de Máximo Pacheco, y con una agenda marcada por producción, auditoría externa y gobierno corporativo. El cambio ocurre en medio de una revisión crítica de los reportes productivos 2025, luego de que la estatal detectara desviaciones en el reconocimiento de cobre fino asociado a Chuquicamata y Ministro Hales.
El Presidente José Antonio Kast designó a Fontaine como nuevo presidente del directorio de Codelco, junto con la incorporación de Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon, en reemplazo de Josefina Montenegro y Alejandra Wood. Según informó BioBioChile, el cambio se concretaría formalmente hoy el 26 de mayo.
El nuevo directorio recibe una estatal bajo presión simultánea por producción, deuda, control interno y confianza corporativa.
El primer foco: revisar los números de Codelco
Uno de los primeros movimientos esperados bajo la conducción de Fontaine será impulsar una auditoría externa para revisar las cifras de la empresa. Según publicó The Clinic, el nuevo presidente del directorio propondría al cuerpo colegiado realizar una revisión independiente, con el objetivo de conocer los números reales de la compañía y evitar nuevas sorpresas tras la sobreestimación de producción.
La eventual auditoría externa se suma a la investigación interna ya concluida por Codelco, que derivó en sanciones y una denuncia ante el Ministerio Público. Reuters también reportó que el nuevo directorio fue mandatado a iniciar una investigación y auditoría externa en torno a inconsistencias productivas recientes, en un contexto de preocupación por deuda, sobrecostos y desempeño operacional de la minera estatal.
La señal apunta a un cambio de estándar: no basta con corregir el caso puntual; Codelco necesita validar sus cifras con independencia y reforzar la trazabilidad de sus reportes.
La auditoría interna que detonó la crisis
El antecedente inmediato es la auditoría informada por Codelco, que detectó desviaciones en la aplicación de normas internas asociadas al reconocimiento de producción durante 2025.
La compañía precisó que el caso involucra 20.000 toneladas métricas finas contenidas en óxidos de División Chuquicamata y 6.875 toneladas métricas finas contenidas en arsenito de calcio de División Ministro Hales.
En conjunto, son 26.875 toneladas métricas finas, equivalentes aproximadamente al 2% de la producción propia de Codelco informada para 2025.
Codelco explicó que esos materiales requerían procesamiento posterior y, por lo tanto, no debieron ser reconocidos como productos terminados. Tras la investigación, la estatal resolvió desvincular a un ejecutivo, aplicar medidas disciplinarias a otros profesionales involucrados y presentar una denuncia ante el Ministerio Público.
La empresa también sostuvo que no identificó efectos negativos que hicieran necesario modificar sus estados financieros auditados de 2025.
Producción: la presión estructural
La crisis por el reconocimiento de producción llega en un momento en que Codelco necesita revertir años de bajo desempeño productivo. Reuters informó que la estatal busca estabilizar su operación y alcanzar una meta de largo plazo de 1,7 millón de toneladas hacia 2030, después de registrar niveles históricamente bajos de producción en 2022 y 2023.
Ese desafío es central para la nueva administración. Codelco opera yacimientos maduros, enfrenta menores leyes minerales y debe ejecutar proyectos estructurales de alta complejidad para sostener su base productiva.
Para Fontaine, la producción será el principal indicador de credibilidad: sin recuperación operacional, cualquier ajuste de gobierno corporativo quedará incompleto.
Gobierno corporativo y control interno
El caso de Chuquicamata y Ministro Hales puso bajo revisión la forma en que Codelco valida sus indicadores productivos. En minería, el reconocimiento de producción no es un dato aislado: incide en metas corporativas, bonos, planificación, reportes financieros y confianza de autoridades, trabajadores y mercado.
Por eso, la discusión sobre gobierno corporativo no se limita al cambio de nombres en el directorio. El nuevo ciclo deberá responder preguntas más profundas: quién valida la producción, qué controles existen antes del cierre anual, cómo se diferencian responsabilidades y qué rol cumplen las auditorías independientes en una empresa estatal con alto peso fiscal.
El desafío será fortalecer controles sin paralizar la operación ni profundizar la tensión laboral abierta por la devolución de bonos productivos.
Datos clave
| Ítem | Detalle |
|---|---|
| Empresa | Codelco |
| Nuevo presidente del directorio | Bernardo Fontaine |
| Presidente saliente | Máximo Pacheco |
| Nuevos integrantes | Luz Granier Bulnes y Alejandro Canut de Bon |
| Foco inicial | Producción, auditoría externa y gobierno corporativo |
| Caso reciente | Desviaciones en reconocimiento de producción 2025 |
| Divisiones involucradas | Chuquicamata y Ministro Hales |
| Producción corregida | 26.875 toneladas métricas finas |
| Impacto informado | Cerca del 2% de la producción propia 2025 |
| Medidas internas | Desvinculación de un ejecutivo, sanciones disciplinarias y denuncia al Ministerio Público |
| Meta de largo plazo reportada | 1,7 millón de toneladas hacia 2030, según Reuters |
Deuda y proyectos estructurales
El nuevo directorio también deberá enfrentar la presión financiera de Codelco. Reuters informó que el cambio de presidencia se produce en medio de cuestionamientos del nuevo gobierno por deuda, sobrecostos y problemas de producción.
La estatal necesita sostener inversiones relevantes para sus proyectos estructurales, al mismo tiempo que busca mejorar eficiencia operacional y proteger su capacidad de aporte al Estado.
Ese equilibrio será complejo. Codelco debe invertir para recuperar producción, pero también demostrar disciplina financiera y mejores controles en una etapa de alta exigencia para el cobre chileno.
Qué observará la industria
La industria minera seguirá de cerca tres señales del nuevo mando: la decisión sobre una auditoría externa, las medidas para reforzar control interno y la actualización de metas productivas.
También será clave observar cómo el directorio enfrenta el conflicto por bonos derivados del ajuste productivo. Si Codelco aplica correcciones sin acuerdo con los sindicatos, la crisis de confianza puede extenderse al plano laboral. Si logra diferenciar responsabilidades y transparentar criterios, podría contener el impacto y abrir una etapa de mejora institucional.
Fontaine asume con una tarea inmediata: reconstruir confianza en los números de Codelco. Para la minería chilena, el resultado importará no solo por la producción de cobre, sino por el estándar de gobernanza de la empresa estatal más relevante del país.


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