
La estatal ampliará la revisión de sus registros productivos tras detectar la incorporación irregular de cerca de 27 mil toneladas de cobre. El proceso apunta a determinar responsabilidades y reforzar los controles internos.
Codelco encargó a KPMG una auditoría externa sobre la producción registrada durante 2024 y 2025, en una nueva fase de la revisión abierta por la incorporación de cerca de 27 mil toneladas de cobre que no habrían cumplido correctamente los procedimientos internos de validación.
La contratación fue instruida por el directorio y gestionada por el Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética, mediante un proceso de licitación. La revisión abarcará ambos ejercicios productivos y buscará establecer con mayor precisión cómo se originaron, autorizaron y contabilizaron las iniciativas que terminaron elevando las cifras reportadas por la compañía.
La decisión amplía el alcance de la auditoría interna realizada previamente, que se concentró inicialmente en 20 mil toneladas incluidas en una denuncia y posteriormente identificó otras 6.875 toneladas durante el proceso de investigación.
El caso ha generado consecuencias dentro de la principal productora de cobre de Chile, entre ellas la salida de ejecutivos, sanciones administrativas y el inicio de procedimientos para recuperar bonos asociados al cumplimiento de metas.
Una revisión que abarcará dos años productivos
La auditoría de KPMG no quedará limitada a las toneladas cuestionadas. El mandato contempla revisar la producción completa de Codelco correspondiente a 2024 y 2025, periodo en que la minera estatal enfrentó una fuerte presión por recuperar volúmenes después de varios años de deterioro operacional.
El análisis deberá determinar si los materiales incluidos en los resultados cumplían con los requisitos técnicos, comerciales, contables y de calidad exigidos por la corporación. También deberá examinar la trazabilidad de las decisiones y la participación de las distintas áreas responsables de formular, validar y aprobar las iniciativas productivas.
La revisión es relevante porque la medición de producción no solo refleja el desempeño físico de las divisiones. También incide en indicadores de gestión, evaluaciones ejecutivas, bonos, proyecciones financieras, compromisos con el Estado y comunicaciones entregadas al mercado.
En una compañía del tamaño de Codelco, una diferencia de miles de toneladas puede modificar la lectura sobre el cumplimiento de los planes operacionales y sobre la capacidad de la empresa para revertir la caída de producción acumulada durante los últimos años.
Las cifras que activaron la investigación
El proceso interno se inició por una denuncia relacionada con la incorporación de aproximadamente 20 mil toneladas de cobre. Durante la revisión aparecieron otras 6.875 toneladas, elevando el volumen observado a cerca de 27 mil toneladas.
La investigación identificó decisiones incorrectas, debilidades en los controles preventivos y responsabilidades funcionales vinculadas con la validación de los materiales.
Codelco aplicó sanciones a siete personas. Otro exejecutivo identificado durante el proceso ya no formaba parte de la empresa, por lo que no podía ser sometido al régimen disciplinario interno.
Las medidas adoptadas no se limitaron necesariamente a desvinculaciones. La estatal dispone de una escala de sanciones que considera la participación, atribuciones y deberes de cada trabajador o ejecutivo involucrado.
También comenzó un proceso para revisar y eventualmente recuperar incentivos económicos pagados sobre resultados que ahora se encuentran bajo análisis.
Alvarado descarta instrucciones para omitir controles
El expresidente ejecutivo de Codelco, Rubén Alvarado, sostuvo ante la comisión investigadora de la Cámara de Diputadas y Diputados que la administración solicitó esfuerzos para recuperar producción, pero negó que existieran instrucciones destinadas a omitir procedimientos o elevar artificialmente las cifras.
Alvarado reconoció que tanto el directorio como la presidencia ejecutiva exigieron buscar oportunidades operacionales para reducir inventarios, procesar materiales disponibles y mejorar las recuperaciones. Sin embargo, planteó que esas iniciativas debían mantenerse sujetas a las normas técnicas y autorizaciones vigentes.
“Ninguna instrucción de la presidencia ejecutiva debió reemplazar esas validaciones”, afirmó el exejecutivo durante su intervención.
El concepto de “operación rastrillo”, utilizado en comunicaciones internas, se refería a la búsqueda de inventarios, materiales almacenados y oportunidades operacionales que pudieran convertirse en producción comercializable.
Este tipo de gestión es habitual en la minería, especialmente cuando una operación necesita compensar pérdidas productivas. El punto central de la controversia no es la búsqueda de materiales adicionales, sino si cada iniciativa cumplió efectivamente las condiciones requeridas antes de ser incorporada a la producción reportada.
Metas operacionales y responsabilidad interna
El caso expone la tensión entre la presión por alcanzar objetivos y la obligación de mantener controles técnicos independientes.
Las compañías mineras suelen recurrir a la optimización de recuperaciones, el procesamiento de inventarios, la revisión de stocks y la utilización de materiales disponibles para enfrentar desviaciones de sus planes. Estas medidas pueden aportar producción adicional, pero requieren análisis metalúrgicos, validaciones de calidad, trazabilidad documental y autorizaciones formales.
Cuando las metas productivas están asociadas a incentivos económicos, la solidez de esos controles adquiere mayor relevancia. El riesgo no se limita a una diferencia contable: también puede afectar la confianza interna, la evaluación del desempeño y la credibilidad de los resultados publicados.
Alvarado reconoció que existieron controles preventivos insuficientes y decisiones equivocadas, aunque planteó que las responsabilidades deben determinarse según la participación efectiva de cada persona.
La auditoría externa deberá establecer si el problema correspondió a fallas acotadas en la primera línea de control o si existieron debilidades más amplias en los sistemas corporativos de validación.
Por qué importa para Codelco y el Estado
La revisión ocurre en un momento particularmente sensible para Codelco. La estatal desarrolla una cartera de inversiones destinada a extender la vida útil de sus principales yacimientos, mientras enfrenta dificultades para recuperar producción y contener el aumento de costos.
En ese escenario, la confiabilidad de la información operacional es crítica. Las decisiones de inversión, mantenimiento, financiamiento y planificación dependen de cifras capaces de reflejar correctamente el desempeño de cada división.
También existe un efecto fiscal. Codelco es una empresa íntegramente estatal y sus resultados tienen impacto sobre los recursos transferidos al país. Una medición productiva incorrecta puede distorsionar proyecciones de ingresos, presupuestos, metas corporativas y expectativas sobre los excedentes futuros.
La auditoría encargada a KPMG permitirá contrastar los registros internos con antecedentes operacionales, comerciales y contables. Sus conclusiones deberán mostrar si las irregularidades estuvieron concentradas en las toneladas ya detectadas o si es necesario corregir otros componentes de la producción reportada en 2024 y 2025.
Qué observará la industria
La atención estará puesta en el alcance de las eventuales correcciones, las responsabilidades que puedan surgir y las medidas que adopte Codelco para evitar nuevos episodios.
Entre los aspectos relevantes se encuentran la separación entre las áreas que impulsan iniciativas productivas y aquellas que deben validarlas, la trazabilidad de las autorizaciones, el tratamiento de inventarios y la relación entre cumplimiento de metas y pago de incentivos.
El resultado de la auditoría también será una prueba para la capacidad del directorio de fortalecer la gobernanza de la corporación. La transparencia del proceso será determinante para despejar dudas sobre las cifras de producción y recuperar confianza en los mecanismos de control.
Para Codelco, el desafío no consiste únicamente en producir más cobre. La compañía debe demostrar que cada tonelada incorporada a sus resultados cuenta con respaldo técnico, documental y comercial suficiente, especialmente en una etapa en que Chile necesita recuperar la producción de su principal empresa minera sin debilitar los estándares que sostienen su gestión.












