
La estatal cerró 2025 con alta producción, pero el avance de BHP, el mayor costo C1 y una deuda neta sobre Ebitda de 3,8 veces reordenan el mapa competitivo de la industria.
Codelco dejó de ocupar el primer lugar mundial en producción de cobre de mina durante 2025, posición que pasó a manos de BHP, en un cambio relevante para la industria chilena y global del metal rojo. La señal no solo apunta a volumen, sino también a competitividad: la estatal mantiene una escala productiva significativa, pero enfrenta brechas frente a sus pares en costos, margen operacional y endeudamiento.
De acuerdo con antecedentes publicados por BioBioChile sobre un informe comparativo de la propia estatal, Codelco alcanzó una producción total atribuible de 1,412 millones de toneladas en 2025, mientras que su producción divisional llegó a 1,307 millones de toneladas. El mismo reporte indica que BHP pasó a liderar el ranking global de productores de cobre de mina durante el año.
El cambio en el liderazgo global
El giro ocurre en un momento en que el cobre volvió a ubicarse en el centro de la estrategia minera internacional, impulsado por la electrificación, redes eléctricas, infraestructura, inteligencia artificial, data centers y transición energética. En ese escenario, el liderazgo productivo tiene una lectura más amplia que la estadística anual: marca la capacidad de una compañía para sostener tonelaje, controlar costos y financiar crecimiento.
BHP venía mostrando una trayectoria ascendente en cobre. En su revisión operacional del año fiscal terminado el 30 de junio de 2025, la compañía informó que produjo más de 2 millones de toneladas de cobre a nivel grupo, un récord para la minera, con desempeño destacado en Escondida y Spence en Chile, además de Copper South Australia.
Reuters reportó que la producción anual de cobre de BHP llegó a 2,02 millones de toneladas métricas en el año fiscal 2025, aunque la empresa proyectó una baja para el ejercicio fiscal 2026, en un rango de 1,8 millones a 2,0 millones de toneladas, por menores leyes previstas en Escondida.
Codelco mantiene escala, pero con presión operativa
La pérdida del primer lugar no implica una salida de Codelco del grupo de mayores productores del mundo. La corporación sigue siendo un actor estructural del mercado, con operaciones clave como El Teniente, Chuquicamata, Radomiro Tomic, Ministro Hales, Andina, Salvador y Gabriela Mistral, además de participaciones en otras faenas.
En sus resultados 2025, Codelco informó una producción propia de 1.334.445 toneladas métricas finas y una producción total de 1.439.732 toneladas métricas finas al incluir su participación en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca. La estatal también reportó un Ebitda de US$6.670 millones, utilidad consolidada de US$2.423 millones y aportes al Fisco por US$1.778 millones.
El dato productivo tiene matices. Codelco indicó que su producción divisional de 2025 fue 0,5% superior a la de 2024, equivalente a unas 6.000 toneladas adicionales. Sin embargo, algunas divisiones registraron retrocesos relevantes: El Teniente cayó 13%, Chuquicamata bajó 8% y Gabriela Mistral descendió 20,3%, mientras Ministro Hales, Radomiro Tomic y Salvador aportaron mejoras.
Costos: la brecha que complica la comparación
El punto más sensible para Codelco no es solo el volumen. Según el informe citado por BioBioChile, el costo directo C1 de la estatal se ubicó en 211,7 centavos de dólar por libra, un 57% por sobre el promedio de grandes mineras globales, estimado en 134,7 centavos por libra. Frente a las principales operaciones privadas en Chile, la brecha sería aún mayor: 72% por encima del promedio de 123 centavos por libra.
La propia Codelco, en sus resultados anuales, reportó un C1 de 208,6 centavos de dólar por libra para 2025, con un alza de 4,8% frente al año anterior. La empresa atribuyó el incremento principalmente a mayores costos de servicios de apoyo a la producción, recuperación del desarrollo mina mediante arriendo de equipos, inflación y mayor actividad operacional en Rajo Inca y Radomiro Tomic, parcialmente compensados por menores precios de energía eléctrica y diésel.
La diferencia de costos es clave porque reduce flexibilidad financiera en un ciclo donde las mineras deben invertir más para sostener producción, acceder a mejores leyes, modernizar activos y cumplir exigencias ambientales y de seguridad.
Margen y deuda: dos indicadores bajo observación
El informe comparativo también muestra una brecha en rentabilidad. Codelco habría registrado un margen Ebitda de 34%, por debajo del promedio de 48% de los principales productores mundiales y lejos del 63% observado en grandes operaciones privadas chilenas.
La deuda es otro frente relevante. Según los antecedentes publicados, Codelco cerró 2025 con una relación deuda neta sobre Ebitda de 3,8 veces, frente a 0,7 veces de sus pares internacionales y 0,5 veces en las mayores operaciones privadas del país.
Ese indicador importa porque la estatal está ejecutando una cartera intensiva en capital para extender la vida útil de sus yacimientos estructurales. En la práctica, la compañía debe financiar desarrollos subterráneos, continuidad operacional, seguridad, infraestructura, procesamiento y recuperación de flexibilidad minera en activos maduros, al mismo tiempo que compite con compañías privadas con balances más livianos y operaciones de mayor margen.
BHP refuerza su posición desde Chile
El ascenso de BHP tiene una dimensión directamente chilena. Su principal activo de cobre es Escondida, la mayor operación de cobre del mundo, ubicada en la Región de Antofagasta. A ello suma Spence, también en el norte del país, además de otros activos internacionales.
En abril de 2026, BHP informó que el desempeño de Escondida y Antamina respaldaba su expectativa de ubicarse en la mitad superior de su guía de producción de cobre para el año fiscal 2026. La compañía también comunicó avances en su programa de crecimiento en cobre y la presentación de una solicitud de permiso para un nuevo concentrador en Escondida.
Para Chile, el cambio de liderazgo global no significa una pérdida de centralidad minera, sino una redistribución del peso productivo entre la empresa estatal y la gran minería privada que opera en el país.
Qué observará la industria
La pregunta de fondo es si Codelco podrá recuperar el liderazgo global en los próximos años sin deteriorar más su estructura financiera. La estatal necesita estabilizar producción, contener costos, mejorar continuidad operacional y capturar el aporte de sus proyectos estructurales. Al mismo tiempo, BHP enfrenta su propio desafío: sostener niveles récord en cobre en un contexto de menores leyes proyectadas en Escondida y una competencia global cada vez más intensa por activos de calidad.
El mercado observará especialmente tres variables: producción atribuible anual, evolución del C1 y deuda neta sobre Ebitda. Si Codelco logra reducir brechas operacionales mientras sus proyectos maduran, puede volver a disputar el primer lugar. Si no, el liderazgo de BHP podría consolidar una nueva etapa en la industria, con la minería privada ganando mayor peso relativo en el mapa mundial del cobre.






