
El nuevo plan de la operación canadiense proyecta 2,8 millones de onzas de oro durante su vida útil y una producción promedio de 185.000 onzas anuales entre 2026 y 2030. Las reservas alcanzan 27 millones de toneladas y sostienen 18 años de actividad.
Hudbay Minerals reforzó el horizonte productivo de su complejo Snow Lake, en Manitoba, Canadá, con un plan minero actualizado que extiende la vida basada en reservas hasta 2043 y eleva a 2,8 millones de onzas la producción de oro prevista durante la vida de la operación, un incremento de 60% frente a las 1,8 millones de onzas contempladas en el informe técnico de 2021.
La actualización consolida la transformación de Snow Lake desde un distrito históricamente asociado a metales base hacia una operación con una participación creciente del oro. Para el período 2026-2030, el complejo proyecta una producción promedio de 185.000 onzas de oro por año, mientras la infraestructura existente permitirá incorporar progresivamente mineral procedente de Lalor, 1901 y distintos depósitos satélite.
El cambio también amplía el horizonte de explotación. La vida sustentada exclusivamente en reservas probadas y probables llega ahora a 18 años, hasta 2043, dos años adicionales respecto de la estimación de comienzos de 2026. Sumadas las ampliaciones realizadas durante el año, Snow Lake ha incorporado seis años a su horizonte minero.
Reservas llegan a 27 millones de toneladas
El nuevo inventario, con fecha 1 de septiembre de 2026, establece 27 millones de toneladas de reservas minerales, que contienen aproximadamente 2 millones de onzas de oro. En tonelaje, la cifra representa un aumento de 38% frente a la estimación vigente al 1 de enero de este año.
Desde aquella actualización, Snow Lake incorporó 7,5 millones de toneladas a sus reservas y otras 124.000 onzas de oro contenido. Considerando las expansiones realizadas durante 2026, el complejo acumula la adición de aproximadamente 510.000 onzas de oro en reservas.
A ello se suma una base de recursos minerales de 21 millones de toneladas con cerca de 1,5 millones de onzas de oro, cuyo tonelaje aumentó 26% pese a la conversión de parte de esos recursos a reservas.
El crecimiento proviene de la conversión en Lalor y 1901, del aumento de reservas en los depósitos WIM y 3 Zone y de la incorporación de Talbot y Rail al inventario de reservas después de campañas de perforación de relleno y trabajos geotécnicos.
Este componente es relevante para el futuro de Snow Lake porque el plan vigente utiliza solamente reservas. La conversión posterior de recursos y nuevos descubrimientos, por tanto, podrían ampliar nuevamente el horizonte más allá de 2043, aunque esa extensión todavía no forma parte del programa minero actual.
Producción de oro se mantiene sobre 180.000 onzas anuales
El perfil actualizado contempla un promedio de 185.000 onzas de oro anuales entre 2026 y 2030, equivalente a un incremento de 37% en la producción total del quinquenio frente al escenario comparable del informe técnico de 2021. La diferencia representa alrededor de 250.000 onzas adicionales durante esos cinco años.
Entre 2026 y 2028, Snow Lake proyecta un promedio cercano a 190.000 onzas de oro y 11.500 toneladas de cobre por año.
Para el período 2031-2035, el complejo mantendría una producción promedio aproximada de 126.000 onzas de oro anuales. Posteriormente, los depósitos satélite sostendrían la alimentación de las plantas hasta 2043.
La expansión se apoya también en una mayor tasa de extracción. El nuevo programa considera elevar la producción minera hasta aproximadamente 2 millones de toneladas por año y mantener ese nivel durante la próxima década.
Lalor operaría entre 4.000 y 4.500 toneladas diarias, complementada con mineral de 1901 y otros depósitos, llevando el total extraído a alrededor de 5.000 toneladas por día.
New Britannia y Stall absorben mayor alimentación
Uno de los elementos centrales del plan es aprovechar con mayor intensidad la infraestructura de procesamiento ya instalada.
La planta New Britannia posee una capacidad nominal de 1.500 toneladas diarias y una capacidad autorizada de 2.500 toneladas por día. Actualmente procesa más de 2.000 toneladas diarias y el programa contempla elevar ese nivel hasta 2.300 toneladas por día desde 2027.
Stall, por su parte, dispone de una capacidad nominal de 3.800 toneladas diarias, pero actualmente opera cerca de 2.300 toneladas. La incorporación del mineral rico en zinc de 1901 permitirá utilizar parte de esa capacidad disponible y llevar el procesamiento hasta aproximadamente 3.000 toneladas diarias en 2030.
En conjunto, ambas instalaciones entregan al distrito una capacidad de procesamiento cercana a 6.300 toneladas por día, factor que permite integrar depósitos satélite sin depender exclusivamente de nuevas plantas de gran escala.
La recuperación metalúrgica también forma parte del crecimiento previsto. Las mejoras ejecutadas en Stall elevaron la recuperación de oro desde 58% en 2022 a más de 70% actualmente.
A ese programa se agregará el proyecto Stall Hot Tails Leaching, actualmente en desarrollo y con puesta en marcha prevista para comienzos de 2028. La iniciativa busca recuperar oro y plata adicionales mediante una ampliación de la infraestructura de lixiviación con cianuro y carbón asociada a New Britannia.
Costos y continuidad operacional
Para el quinquenio 2026-2030, el plan proyecta un costo de caja promedio del oro de US$821 por onza, mientras que el costo de caja sostenido se sitúa en torno a US$1.379 por onza.
El perfil productivo combina la continuidad de Lalor con la entrada gradual de nuevas fuentes de mineral. Lalor seguirá entregando la mayor parte de la alimentación durante los próximos 11 años, mientras 1901, 3 Zone, Talbot, Rail y WIM asumirán una participación creciente dentro de la secuencia minera.
El depósito 1901 constituye uno de los componentes más próximos del programa de crecimiento. Durante 2025 se completó una galería de exploración hasta la zona mineralizada para desarrollar trabajos subterráneos e instalar infraestructura. Su entrada a plena producción está prevista para fines de 2027.
Talbot y Rail también ganan relevancia dentro del esquema regional. Ambos activos llegaron a Hudbay después de la adquisición de Rockcliff Metals en 2023, operación que aumentó en más de 250% la superficie controlada por la minera en Snow Lake y agregó depósitos ubicados a distancia de transporte terrestre de las plantas existentes.
Britannia abre una nueva alternativa de crecimiento
Más allá de las reservas incorporadas al plan, Hudbay mantiene varias opciones para extender nuevamente la actividad del distrito. Entre ellas figuran la conversión de recursos de Lalor, nuevas campañas en 1901, el eventual reprocesamiento de relaves de Anderson y la exploración de depósitos satélite.
Una de las alternativas de mayor alcance es Britannia Gold Project, asociado a la antigua mina New Britannia, actualmente bajo cuidado y mantenimiento.
La estrategia contempla evaluar el redesarrollo del antiguo complejo aurífero y explorar extensiones en profundidad y a lo largo del rumbo de la mineralización conocida. El objetivo es determinar si Britannia puede transformarse en un nuevo depósito principal capaz de complementar a Lalor y prolongar la actividad más allá del horizonte actualmente sustentado por reservas.
Snow Lake comprende hoy la mina polimetálica Lalor, la planta aurífera New Britannia, el concentrador Stall, el depósito zinc-oro 1901 y una cartera creciente de depósitos satélite. Lalor alcanzó producción comercial en 2014 y en diciembre de 2024 superó el millón de onzas de oro recuperadas desde el inicio de su operación.
La evolución del distrito muestra además un cambio en la composición productiva de Hudbay. Aunque el cobre continúa siendo el principal metal de la compañía, Snow Lake entrega una exposición relevante al oro y una fuente de producción de largo plazo apoyada en infraestructura ya construida.
Con reservas suficientes hasta 2043 y recursos todavía fuera del programa de explotación, la próxima etapa estará determinada por la capacidad de convertir esos recursos, cumplir el calendario de 1901, aumentar las recuperaciones metalúrgicas y comprobar el potencial de Britannia. Esos factores definirán si los actuales 18 años de vida minera constituyen el horizonte definitivo o una nueva base para prolongar la operación del distrito.






