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Nueva evacuación en Refinería Aconcagua se suma a querella de ENAP por amenazas de bomba

La Refinería Aconcagua de ENAP enfrenta una nueva evacuación tras recibir otra amenaza de bomba, mientras la empresa presenta una querella por los incidentes que han interrumpido sus operaciones.

Nueva evacuación en Refinería Aconcagua se suma a querella de ENAP por amenazas de bomba
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La estatal inició acciones judiciales después de una serie de falsas amenazas que han obligado a activar protocolos de emergencia en la planta de Concón. Este martes, un nuevo aviso provocó una evacuación focalizada por segundo día consecutivo.

La Refinería Aconcagua de ENAP, ubicada en Concón, volvió a activar este martes 29 de septiembre sus protocolos de emergencia tras el hallazgo de un nuevo mensaje con una amenaza de bomba, en el tercer episodio de este tipo informado en las instalaciones desde agosto. La emergencia ocurrió un día después de una evacuación que involucró a más de 2.000 trabajadores y coincidió con la presentación de una querella criminal contra quienes resulten responsables, mientras la Fiscalía mantiene diligencias para determinar el origen de los avisos.

El nuevo procedimiento se inició luego de que fuera encontrado un mensaje de características similares al detectado el lunes. Carabineros acudió nuevamente al complejo industrial y personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) realizó una revisión del área involucrada.

A diferencia de la evacuación general realizada el día anterior, esta vez el procedimiento fue focalizado. Cerca de 70 a 80 personas fueron trasladadas preventivamente desde el sector involucrado, debido a que el salón de eventos donde se concentró la emergencia se encuentra alejado de las plantas de procesamiento de la refinería.

Tras la inspección, el GOPE descartó la existencia de artefactos explosivos, incendiarios o químicos y el personal pudo retomar sus labores habituales.

Tres amenazas desde agosto

La sucesión de incidentes comenzó, de acuerdo con los antecedentes conocidos hasta ahora, el 19 de agosto, cuando un mensaje que advertía sobre una supuesta bomba obligó a poner en marcha los procedimientos de emergencia de Refinería Aconcagua y evacuar las instalaciones. La revisión policial también terminó descartando la presencia de explosivos.

El segundo episodio ocurrió el lunes 28 de septiembre. Alrededor de las 08:20 horas fue encontrado en un baño del salón principal un mensaje con la leyenda “bomba en casino”.

La advertencia llevó a ENAP a evacuar preventivamente a más de 2.000 trabajadoras y trabajadores y solicitar la intervención del GOPE. La inspección especializada no encontró ningún artefacto explosivo.

La magnitud del procedimiento tuvo además consecuencias fuera del recinto industrial. Durante la emergencia se produjo una interrupción temporal de la circulación en la ruta F-30, una de las principales vías del sector de Concón, mientras se desarrollaba la evacuación y el operativo de seguridad.

Un día después, este martes, apareció un nuevo mensaje en el mismo sector general de las instalaciones, lo que obligó a activar nuevamente el Plan Local de Emergencias. Con ello, la refinería acumuló tres procedimientos por amenazas de bomba en poco más de un mes y dos en jornadas consecutivas.

ENAP lleva los hechos a la justicia

Frente a la reiteración de los episodios, ENAP presentó una querella criminal contra todos quienes resulten responsables. La acción judicial apunta a eventuales delitos de falsa alarma de emergencia y amenazas.

La empresa busca que la investigación permita establecer quién está detrás de los mensajes y las circunstancias en que han sido instalados al interior del complejo.

Los antecedentes del episodio registrado este martes también fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Viña del Mar, que instruyó diligencias investigativas. Hasta ahora no se ha informado públicamente la identificación de responsables.

La acción judicial agrega así una nueva dimensión a los procedimientos que inicialmente estuvieron concentrados en verificar la eventual presencia de explosivos y resguardar a quienes se encontraban dentro del recinto.

Los tres episodios conocidos han terminado sin el hallazgo de artefactos, pero cada amenaza obliga a tratar el aviso como un riesgo potencial hasta que los equipos especializados completan las revisiones correspondientes.

Una instalación clave para el abastecimiento de combustibles

La reiteración de falsas amenazas adquiere especial relevancia por las características de Refinería Aconcagua. El complejo de Concón forma parte de la principal infraestructura de refinación de ENAP y posee una capacidad instalada para procesar alrededor de 102.000 barriles diarios de petróleo crudo, además de instalaciones asociadas al procesamiento, almacenamiento y transporte de combustibles.

La refinería mantiene también conexiones logísticas con el Terminal Marítimo de Quintero y participa en el suministro de combustibles hacia la zona central del país.

Por esa razón, una emergencia en sus instalaciones no se limita al desplazamiento preventivo de trabajadores. Los procedimientos requieren movilizar a personal de seguridad, Carabineros y unidades especializadas, pueden alterar temporalmente las operaciones y, como ocurrió el lunes, generar efectos en el tránsito y en el entorno inmediato del complejo industrial.

ENAP ha sostenido que la seguridad de las personas constituye la prioridad durante este tipo de contingencias y que continuará colaborando con las autoridades para esclarecer los hechos.

Investigación deberá determinar a los responsables

Tras descartarse nuevamente la existencia de un artefacto este martes, las labores en el sector afectado pudieron reanudarse. El foco queda ahora en la investigación penal y en determinar si los tres mensajes registrados desde agosto tienen relación entre sí y quién o quiénes los dejaron en las instalaciones.

Por ahora, no existen antecedentes públicos que permitan identificar responsables ni establecer las razones detrás de las amenazas.

La presentación de la querella permite a ENAP intervenir judicialmente en la investigación y buscar responsabilidades por una sucesión de episodios que, pese a haber resultado falsos, ha obligado en tres oportunidades a desplegar procedimientos de emergencia dentro de una instalación relevante para el sistema de abastecimiento de combustibles del país.