
La superficie con evidencia de explotación de oro de aluvión llegó a 118.410 hectáreas en 2025, un aumento de 4,5%. El 75% del área identificada corresponde a actividad ilícita y casi la mitad se ubica en zonas donde la minería no está permitida.
Colombia cerró 2025 con 118.410 hectáreas con evidencia de explotación de oro de aluvión (EVOA) en tierra, incorporando 5.100 hectáreas respecto de las 113.310 registradas durante 2024. El incremento equivale a un 4,5% interanual y prolonga por tercer año consecutivo la expansión de esta actividad extractiva en el país.
El crecimiento adquiere especial relevancia para el sector minero colombiano porque no se limita a una ampliación territorial de la extracción aurífera. La mayor parte de la superficie detectada continúa vinculada a operaciones sin autorización: el 75% de las áreas identificadas en 2025 corresponde a explotación ilícita, mientras un 21% cuenta con permisos técnicos y/o ambientales y el 4% restante se encuentra en tránsito hacia la legalidad.
La evolución confirma un cambio de tendencia después de las reducciones observadas durante 2021 y 2022. En 2023 fueron identificadas 105.060 hectáreas con EVOA activa en tierra, cifra que aumentó a 113.310 hectáreas en 2024 y posteriormente a 118.410 hectáreas en 2025.
En dos años, por lo tanto, la superficie detectada aumentó en 13.350 hectáreas, equivalente a cerca de 12,7% respecto del nivel registrado en 2023.
Chocó, Antioquia y Bolívar concentran la actividad ilícita
La explotación de oro de aluvión fue identificada durante 2025 en 15 de los 32 departamentos de Colombia, aunque la distribución territorial mantiene una elevada concentración.
Chocó, Antioquia y Bolívar reúnen el 82% de la superficie clasificada como ilícita. En ese grupo, Chocó registra 41.493 hectáreas, Antioquia 24.282 hectáreas y Bolívar otras 7.222 hectáreas.
La concentración también se observa a escala municipal. Diez municipios acumulan el 54% de la explotación incluida dentro de la categoría ilícita. Se trata de Nóvita, El Cantón de San Pablo, Río Quito, Istmina y Quibdó, en Chocó; Cáceres, Nechí, El Bagre y Zaragoza, en Antioquia; además de Ayapel, en Córdoba.
Esta distribución convierte el fenómeno en un desafío que excede la administración tradicional de concesiones y permisos mineros. La expansión ocurre en territorios donde convergen condiciones ambientales sensibles, comunidades rurales, economías informales y presencia de organizaciones armadas ilegales.
El 61% del aumento ocurrió en tierras de comunidades negras
Uno de los elementos más significativos de la expansión registrada entre 2024 y 2025 es su localización territorial. El 61% del incremento anual, equivalente a 3.096 hectáreas, ocurrió en tierras de comunidades negras.
En términos generales, estos territorios concentran el 45% de toda la superficie nacional con evidencia de explotación de oro de aluvión. Dentro de ellos, Chocó representa el 84% de la EVOA identificada.
La presión también alcanza territorios indígenas. Durante 2025 se detectó evidencia directa o cercana de explotación aluvial en tierra en 30 resguardos. Aunque las áreas dentro de resguardos indígenas representan aproximadamente el 0,4% del total nacional, su superficie aumentó 25% entre 2023 y 2025.
El monitoreo sobre sistemas fluviales agrega otra dimensión al problema. Fueron identificados 215 sectores con alertas de explotación de oro de aluvión en agua en 11 ríos de la Amazonía, ubicados en zonas próximas a 64 resguardos indígenas.
Más de 58.000 hectáreas están donde la minería no está permitida
La expansión de la actividad también aumenta la presión sobre zonas sometidas a restricciones ambientales.
En 2025, alrededor del 49% de toda la superficie con explotación de oro de aluvión, equivalente a 58.216 hectáreas, se encontraba en áreas donde la actividad minera no está permitida. El universo incluye reservas forestales, parques nacionales naturales y otros territorios sujetos a protección.
Solo la Reserva Forestal del Pacífico concentra 43.048 hectáreas, convirtiéndose en uno de los principales puntos de tensión entre explotación aurífera, conservación ambiental y control territorial.
La situación en parques nacionales muestra una evolución particularmente acelerada. La superficie con evidencia de explotación de oro de aluvión dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales aumentó 153% entre 2023 y 2025.
Estos antecedentes elevan el costo ambiental asociado a la expansión minera no autorizada. A diferencia de una operación formal sometida a evaluación, fiscalización y obligaciones de cierre y recuperación, las intervenciones ilícitas pueden avanzar sin mecanismos equivalentes de manejo de cauces, restauración de suelos o control de sustancias utilizadas durante el procesamiento del mineral.
Minería aluvial y economías ilícitas convergen en los territorios
Otro factor relevante es la superposición territorial entre extracción aurífera y presencia de grupos armados ilegales.
Durante 2025, el 85,6% de los municipios donde se detectó explotación de oro de aluvión registraba presencia de al menos un grupo armado ilegal. El número de municipios bajo ambas condiciones aumentó desde 114 en 2024 hasta 118 durante 2025.
También existe una convergencia con los cultivos de coca. Un total de 79 de los 118 municipios con EVOA identificada durante 2025 presentaban además este tipo de cultivo en 2024, principalmente en Antioquia, Nariño, Cauca y Chocó.
El escenario introduce un desafío adicional para la trazabilidad de la producción aurífera colombiana. Cuando la extracción ilegal convive con otras economías ilícitas, el control de origen del mineral, su comercialización y posterior ingreso a cadenas formales adquiere un papel crítico.
Para la industria minera formal, esa trazabilidad también tiene consecuencias comerciales. Los mercados internacionales están elevando sus exigencias sobre procedencia de minerales, estándares ambientales, derechos humanos y cadenas responsables de suministro, haciendo cada vez más relevante demostrar el origen legal del metal desde la extracción hasta su comercialización.
Formalización y control territorial ganan peso en la política minera
Los datos de 2025 muestran que la expansión de la minería aluvial no puede abordarse únicamente mediante fiscalización. El hecho de que un 4% de la superficie esté actualmente en tránsito hacia la legalidad evidencia la existencia de operaciones que pueden incorporarse al sistema formal, mientras el fuerte crecimiento de la categoría ilícita exige una respuesta distinta.
La explotación ilícita aumentó 10% durante el último año, un ritmo superior al crecimiento de 4,5% observado en la superficie total con EVOA.
La diferencia es relevante: indica que el componente irregular está avanzando más rápidamente que el conjunto de la actividad detectada.
Para Colombia, el desafío pasa entonces por separar minería susceptible de formalización de operaciones vinculadas a estructuras ilegales, mejorar la trazabilidad del oro comercializado y reforzar la capacidad institucional en territorios donde las restricciones ambientales y la presencia de grupos armados dificultan la fiscalización.
El salto desde 105.060 hectáreas en 2023 hasta 118.410 hectáreas en 2025 deja además una señal para la industria regional. Mientras América Latina busca atraer nuevas inversiones hacia una minería con mayores estándares ambientales y sociales, la expansión de actividades auríferas fuera del sistema formal mantiene abierta una brecha entre el potencial económico del oro y la capacidad efectiva de los Estados para controlar su extracción.
Con 5.100 hectáreas adicionales en apenas un año y tres ejercicios consecutivos de crecimiento, la evolución de la minería aluvial colombiana vuelve a colocar el foco sobre formalización, control territorial, protección ambiental y trazabilidad del oro, cuatro variables que serán determinantes para contener el avance de la extracción ilícita sin desplazar a los productores que pueden integrarse a la minería formal.
REDIMIN Responde
¿Cuántas hectáreas con evidencia de explotación de oro de aluvión se registraron en Colombia en 2025?
En 2025, Colombia registró 118.410 hectáreas con evidencia de explotación de oro de aluvión, lo que representa un aumento de 4,5% respecto al año anterior.
¿Qué porcentaje de la explotación de oro de aluvión en 2025 fue ilícita?
El 75% de la explotación de oro de aluvión en 2025 fue considerada ilícita.
¿Cuáles son los departamentos colombianos con mayor concentración de actividad ilícita de oro de aluvión?
Chocó, Antioquia y Bolívar concentran el 82% de la actividad ilícita de oro de aluvión en Colombia.
¿Qué porcentaje del aumento de la superficie de explotación de oro de aluvión ocurrió en tierras de comunidades negras entre 2024 y 2025?
El 61% del aumento de la superficie de explotación de oro de aluvión entre 2024 y 2025 ocurrió en tierras de comunidades negras.
¿Cómo ha evolucionado la superficie de explotación de oro de aluvión en parques nacionales entre 2023 y 2025?
La superficie con evidencia de explotación de oro de aluvión dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales aumentó un 153% entre 2023 y 2025.









