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La central ubicada en La Higuera aporta 87 MWp y una generación estimada de 200 GWh al año. La compañía evalúa sumar baterías para desplazar energía solar hacia los horarios de mayor demanda.
Copec adquirió el parque fotovoltaico La Huella, ubicado en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo, operación con la que incorporará su segundo activo de generación renovable de gran escala y elevará a 355 MWp su capacidad instalada propia en energía solar.
La planta fue comprada a Clean Capital Energy y se encuentra actualmente en operación. Cuenta con una potencia instalada de 87 MWp y una producción anual estimada de 200 GWh, volumen equivalente al consumo eléctrico de cerca de 90.000 hogares.
Aunque el monto de la transacción no fue divulgado, la adquisición amplía la presencia de Copec en el negocio de generación eléctrica y refuerza su estrategia de integrar producción renovable, comercialización, almacenamiento y servicios energéticos para clientes industriales.
La compañía también contempla incorporar un sistema de almacenamiento mediante baterías, conocido como BESS, que permitiría guardar parte de la electricidad producida durante las horas de mayor radiación y entregarla posteriormente al Sistema Eléctrico Nacional.
Segundo parque solar de gran escala de Copec
La Huella se convierte en el segundo activo fotovoltaico de gran tamaño adquirido por Copec, después de Granja Solar, una central de 123 MWp situada en Pozo Almonte, Región de Tarapacá.
Granja Solar fue incorporada al portafolio de la empresa en 2024, junto con una subestación eléctrica y una línea de transmisión de 23,4 kilómetros. La operación representó una inversión de US$91 millones y marcó la entrada directa de la compañía a la propiedad de plantas solares de escala industrial.
Con La Huella, Copec consolida un portafolio que combina ambos parques con 23 proyectos de Pequeños Medios de Generación Distribuida desarrollados por Copec Flux. En conjunto, estos activos alcanzan los 355 MWp de capacidad solar instalada.
La estructura operativa considera que Copec Flux quede a cargo de la gestión del nuevo parque, mientras Copec EMOAC asumirá la comercialización de la energía producida.
Esta división permite a la empresa controlar una parte más amplia de la cadena eléctrica: desde la generación física de energía renovable hasta su venta a clientes libres, segmento en el que participan grandes consumidores industriales, compañías mineras y empresas con metas de reducción de emisiones.
Una planta operativa con más de 216.000 paneles
La central La Huella está emplazada en una zona de alta radiación solar de la Región de Coquimbo y dispone de más de 216.000 paneles fotovoltaicos.
Los módulos utilizan seguidores solares de un eje, tecnología que modifica su posición durante el día para acompañar el desplazamiento del sol y aumentar el aprovechamiento de la radiación disponible.
La instalación también posee una subestación elevadora que permite inyectar directamente su producción al Sistema Eléctrico Nacional. Su generación anual estimada alcanza los 200 GWh, aunque antecedentes asociados a la puesta en marcha del proyecto habían proyectado inicialmente volúmenes de hasta 220 GWh.
La operación de la central evitaría la emisión de aproximadamente 155.000 toneladas de dióxido de carbono al año, considerando el desplazamiento de generación eléctrica proveniente de fuentes más intensivas en emisiones.
El parque fue inaugurado en 2021 y ocupa terrenos fiscales en La Higuera, comuna que durante los últimos años ha concentrado distintos proyectos solares y eólicos debido a sus condiciones de radiación, disponibilidad territorial y cercanía con infraestructura de transmisión.
El almacenamiento aparece como la siguiente etapa
La futura incorporación de baterías es uno de los elementos más relevantes de la adquisición. Copec no detalló la potencia, capacidad, inversión ni calendario del eventual sistema BESS de La Huella, por lo que su configuración todavía deberá ser definida.
El objetivo sería almacenar electricidad durante las horas centrales del día, cuando la generación fotovoltaica alcanza sus niveles más altos, para inyectarla durante la tarde y la noche, periodos en que aumenta la demanda y disminuye la disponibilidad solar.
Este tipo de infraestructura ha ganado espacio en Chile debido al crecimiento de los vertimientos de energía renovable en las regiones del norte. Las restricciones de transmisión y la concentración de plantas solares operando en horarios similares provocan que parte de la electricidad disponible no pueda ser incorporada al sistema.
Las baterías permiten reducir ese problema, pero también entregan servicios de flexibilidad, respaldo y estabilización de la red. Para los generadores, además, abren la posibilidad de comercializar energía en horarios con mejores condiciones económicas.
Copec ya siguió esta ruta en Granja Solar, donde desarrolló junto a Transelec un proyecto de almacenamiento con una potencia nominal de inyección de 105 MW y una capacidad de 420 MWh.
La experiencia obtenida en esa instalación podría ser utilizada como referencia para evaluar el diseño del sistema que eventualmente se integraría a La Huella.
Relevancia para la minería y los grandes consumidores
La expansión de Copec en generación solar ocurre en un escenario en que la minería chilena está aumentando sus requerimientos de electricidad renovable, almacenamiento y suministro continuo.
Las principales faenas del norte operan con contratos eléctricos de largo plazo y han incorporado metas de reducción de emisiones indirectas. Sin embargo, el carácter variable de la energía solar obliga a complementar esos contratos con generación disponible durante las 24 horas, sistemas de almacenamiento u otras tecnologías de respaldo.
En ese contexto, un portafolio que combine plantas solares, baterías y comercialización puede ofrecer contratos con perfiles de entrega más estables para compañías mineras, proveedores industriales y plantas de procesamiento.
La Región de Coquimbo también concentra operaciones mineras y proyectos que requieren acceso a energía competitiva, especialmente en actividades de extracción, molienda, transporte de minerales, bombeo de agua y producción de concentrados.
La posibilidad de desplazar energía solar hacia horarios nocturnos resulta particularmente relevante para una industria que funciona de manera continua y no puede ajustar completamente su consumo a las horas de mayor radiación.
Copec profundiza su transformación energética
La compra de La Huella refleja la transformación de Copec desde una empresa históricamente concentrada en combustibles líquidos hacia una plataforma con participación creciente en electricidad renovable, electromovilidad, almacenamiento y gestión energética.
Además de sus activos propios, la compañía mantiene contratos de suministro renovable con desarrolladores como Atlas Renewable Energy y Grenergy. Esa combinación le permite ampliar la cantidad de energía disponible para comercialización sin depender exclusivamente de centrales bajo su propiedad.
El desafío será convertir esa expansión de capacidad en una oferta capaz de responder a las necesidades de clientes intensivos en consumo, particularmente en un sistema eléctrico que enfrenta congestión de redes, vertimientos renovables y diferencias relevantes entre los precios de distintas zonas del país.
Con La Huella, Copec suma capacidad solar inmediatamente operativa y fortalece su presencia entre los actores privados que están construyendo portafolios integrados de generación y almacenamiento. La definición del sistema BESS será el siguiente paso para determinar el alcance definitivo del activo y su aporte a la entrega de energía renovable fuera de las horas solares.












