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¿Qué respiraban los mineros de Almadén cuando el peligro no dejaba señales visibles?

En la mina española, el mineral podía liberar un riesgo que no se distinguía a simple vista.

¿Qué respiraban los mineros de Almadén cuando el peligro no dejaba señales visibles?

En Almadén, España, el mercurio podía alcanzar a los trabajadores incluso cuando no había una señal visible de su presencia: el metal se evaporaba a temperatura ambiente y sus vapores podían acumularse en lugares con ventilación deficiente. Un estudio sobre las condiciones laborales de la mina documentó concentraciones elevadas en el aire, especialmente durante la perforación y algunas tareas metalúrgicas.

La exposición no dependía solo del contacto directo con el mineral. Al respirar aire contaminado con mercurio inorgánico, los trabajadores podían incorporar el metal al organismo. La toxicidad de dosis altas se asocia con efectos en el sistema nervioso central y el urinario, según la investigación que reconstruyó las condiciones de trabajo en la explotación.

La perforación y los hornos concentraban las exposiciones más altas

El estudio, titulado Exposure to mercury in the mine of Almadén, fue publicado en 2007 en la revista Occupational and Environmental Medicine. Lo firmaron Montserrat García Gómez, del Ministerio de Sanidad español; José Diego Caballero Klink, de la Junta de Castilla-La Mancha; Paolo Boffetta, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer; y otros especialistas vinculados a la mina, la Universidad de Gotemburgo y entidades de salud laboral.

Para reconstruir la exposición, los autores reunieron registros históricos de los puestos de trabajo, la producción, los cambios tecnológicos y mediciones ambientales y biológicas. Con esos datos elaboraron una matriz de exposición por ocupación y estimaron la exposición al mercurio inorgánico, además de calcular un índice acumulado según los años trabajados en cada puesto. La cohorte incluyó a 3.648 mineros, seguidos entre 1950 y 1994; para una parte de ellos había registros biológicos.

En las labores subterráneas, la perforación registró los máximos: hasta 2,26 mg de mercurio por metro cúbico de aire, junto con mediciones de hasta 2.194 μg/l en orina y 374 μg/l en sangre. En la etapa metalúrgica, operar y limpiar hornos llegó a 3,37 mg/m³. El llenado de botellas por caída libre también generaba concentraciones de 1,13 a 2,43 mg/m³; tras instalar un nuevo sistema de ventilación, los registros bajaron a un rango de 0,32 a 0,83 mg/m³.

La explicación física ayuda a entender por qué el riesgo podía pasar inadvertido. El cinabrio era la mena que contenía mercurio, y el proceso metalúrgico lo liberaba al calentar el mineral. Además, el mercurio puede emitir vapor a temperatura ambiente: no hacía falta que hubiera una nube visible para que el aire contuviera el contaminante. El estudio atribuye las concentraciones elevadas tanto al alto contenido de mercurio del mineral de Almadén como a condiciones de trabajo y ventilación insuficientes.

La ventilación y los cambios de método redujeron la exposición, pero los registros tienen vacíos

La reconstrucción distingue cambios en las prácticas de la mina durante la segunda mitad del siglo XX. La perforación con agua se introdujo en 1960; durante los años setenta mejoró la ventilación y se mecanizaron tareas de carga y manipulación que antes se hacían manualmente. A mediados de los ochenta se aplicó un nuevo sistema de explotación. Los autores relacionan estos cambios con una reducción progresiva de la exposición en ese periodo.

El control también fue gradual. El análisis de mercurio en orina comenzó en 1970, al principio sin muestreos sistemáticos, y el de sangre en 1972. Antes de esas mediciones, la principal medida preventiva descrita por los autores era la vigilancia médica. El uso de protección personal fue escaso o inadecuado durante buena parte del periodo estudiado.

Las cifras no representan mediciones completas de todos los trabajadores y puestos a lo largo de las décadas. Los datos biológicos disponibles correspondían a una parte de la cohorte y había vacíos para ciertas ocupaciones y periodos; por eso, el equipo combinó mediciones con registros históricos y una estimación semicuantitativa. El artículo describe exposiciones laborales históricas, no evalúa el riesgo actual en Almadén.

La UNESCO reconoce Almadén como un sitio donde se extrajo mercurio desde la Antigüedad y destaca sus galerías, pozos e instalaciones vinculadas a esa actividad. Su inscripción patrimonial documenta la larga historia minera del lugar; las mediciones laborales del estudio, en cambio, corresponden al periodo de 1950 a 1994.

REDIMIN Responde

¿Qué condiciones laborales se documentaron en la mina de Almadén respecto al mercurio?

El estudio documentó concentraciones elevadas de mercurio en el aire, especialmente durante la perforación y algunas tareas metalúrgicas. La exposición no dependía solo del contacto directo con el mineral, sino también de respirar aire contaminado con mercurio inorgánico.

¿Cuáles fueron las concentraciones de mercurio más altas registradas en la mina de Almadén?

En las labores subterráneas, la perforación registró hasta 2,26 mg de mercurio por metro cúbico de aire, con mediciones de hasta 2.194 μg/l en orina y 374 μg/l en sangre. En la etapa metalúrgica, operar y limpiar hornos llegó a 3,37 mg/m³.

¿Qué cambios se implementaron en la mina de Almadén para reducir la exposición al mercurio?

Durante los años setenta, se mejoró la ventilación y se mecanizaron tareas de carga y manipulación. A mediados de los ochenta, se aplicó un nuevo sistema de explotación, lo que contribuyó a una reducción progresiva de la exposición al mercurio.

¿Qué medidas de control se introdujeron para monitorear la exposición al mercurio en la mina de Almadén?

El análisis de mercurio en orina comenzó en 1970 y el de sangre en 1972, aunque al principio sin muestreos sistemáticos. La vigilancia médica fue la principal medida preventiva antes de estas mediciones, y el uso de protección personal fue escaso o inadecuado durante buena parte del periodo estudiado.

¿Qué reconoce la UNESCO sobre Almadén y su historia minera?

La UNESCO reconoce Almadén como un sitio donde se extrajo mercurio desde la Antigüedad, destacando sus galerías, pozos e instalaciones vinculadas a esa actividad. La inscripción patrimonial documenta la larga historia minera del lugar.