
La División El Teniente de Codelco ensaya una solución con cámaras, inteligencia artificial y robótica telecomandada para reducir la intervención manual en el proceso de chancado.
Codelco División El Teniente está probando un sistema tecnológico para detectar y retirar material inchancable desde correas transportadoras de mineral, una tarea operacional que hoy puede obligar a detener equipos y exponer a trabajadores a maniobras manuales en zonas de riesgo.
La iniciativa combina cámaras, inteligencia artificial y un brazo robótico telecomandado, con el objetivo de identificar elementos ajenos al flujo normal de mineral —como maderas, gomas, alambres o mallas— y extraerlos antes de que generen daños en equipos o interrupciones en el proceso de chancado. Las pruebas se realizan en laboratorios de MIRS, en Santiago, con mineral y materiales reales enviados desde El Teniente.
Cómo opera la tecnología
El sistema en evaluación considera la instalación de cámaras sobre correas transportadoras para capturar imágenes del material en movimiento. Luego, un modelo de inteligencia artificial reconoce elementos inchancables y los clasifica según sus características.
Con esa información, el brazo robótico ejecuta el retiro de manera remota, evitando que operadores deban intervenir directamente la correa o ingresar a puntos de exposición operacional. La lógica del proyecto es trasladar una tarea riesgosa desde la intervención manual hacia una operación telecomandada y, eventualmente, automatizable.
De acuerdo con la información difundida sobre la prueba, el proyecto apunta al circuito de chancado secundario-terciario, donde estos elementos pueden provocar daños, detenciones no programadas o pérdida de continuidad operacional. En esta etapa, el foco está puesto en validar el desempeño del sistema con condiciones lo más cercanas posible a la operación real.
Seguridad y continuidad operacional
El retiro de material inchancable es un problema conocido en operaciones mineras de gran escala. Aunque no forma parte del mineral que debe ser procesado, puede llegar mezclado con la roca extraída desde la mina y terminar en correas, harneros o chancadores.
En una operación subterránea como El Teniente, ese tipo de interferencia tiene dos efectos relevantes: eleva el riesgo para las personas cuando el retiro debe hacerse manualmente y afecta la disponibilidad de equipos críticos para el procesamiento del mineral.
La prueba busca reducir la exposición directa de trabajadores en una tarea repetitiva y de alto riesgo, en línea con la tendencia de la minería subterránea a mover personas fuera de zonas críticas mediante automatización, control remoto y sistemas de monitoreo.
La relevancia del ensayo también se entiende por el peso operacional de El Teniente dentro de Codelco. En sus resultados 2025, la estatal informó una producción propia de 1.334.445 toneladas métricas finas de cobre y una producción consolidada de 1.439.732 toneladas métricas finas, incluyendo participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca.
Por qué importa en El Teniente
El Teniente es una de las divisiones estratégicas de Codelco y una de las operaciones subterráneas más relevantes para la producción de cobre en Chile. En 2025, la división produjo cerca de 310 mil toneladas métricas finas, frente a 356 mil toneladas en 2024, una caída de 13% asociada por la compañía a restricciones operacionales posteriores al accidente ocurrido ese año.
Ese antecedente coloca la continuidad operacional y la seguridad en el centro de cualquier innovación aplicada a la faena. No se trata solo de incorporar tecnología, sino de resolver cuellos de botella concretos en procesos donde una detención puede impactar la alimentación de plantas, la disponibilidad de equipos y la planificación diaria de producción.
En ese contexto, la robótica aplicada al retiro de material inchancable puede transformarse en una herramienta relevante si demuestra confiabilidad, velocidad de respuesta e integración segura con correas, chancadores y protocolos de mantenimiento.
MIRS y la robótica minera
La prueba se desarrolla junto a MIRS, empresa vinculada históricamente al desarrollo de soluciones robóticas para minería e industria pesada. En el sitio de Codelco sobre MIRS, la estatal señala que sus soluciones cubren investigación, diseño, fabricación, instalación, suministro y mantenimiento de sistemas robóticos, con foco en mejorar condiciones de trabajo en ambientes adversos, aumentar eficiencia y reducir accidentes y enfermedades profesionales.
Codelco también informa que MIRS inició operaciones en 2007 y que sus socios incluyen a Codelco, HighService, Nippon Mining & Metals y KUKA Roboter GmbH. Además, la estatal consigna que en 2008 firmó un acuerdo marco con MIRS para impulsar estudios de soluciones robóticas en la Corporación.
Ese historial es relevante porque la minería chilena ha venido empujando la automatización en procesos donde existen riesgos físicos, alta repetitividad o exposición a polvo, ruido, energía mecánica y equipos de gran tamaño.
Datos clave
Empresa: Codelco.
División: El Teniente.
Región: O’Higgins.
Tecnología en prueba: cámaras, inteligencia artificial y brazo robótico telecomandado.
Proceso objetivo: correas transportadoras asociadas al chancado secundario-terciario.
Materiales a retirar: maderas, gomas, alambres, mallas y otros elementos inchancables.
Etapa actual: pruebas piloto en laboratorios de MIRS, en Santiago, con mineral y materiales reales de la faena.
Próximo paso informado: pruebas industriales en condiciones reales de operación.
Una señal para la minería subterránea
La aplicación de IA y robótica en tareas de limpieza, inspección, retiro de elementos extraños y apoyo a mantenimiento está ganando espacio en la minería porque permite atacar problemas operacionales de baja visibilidad pública, pero alto impacto productivo.
En faenas subterráneas, el desafío es mayor: los equipos trabajan en espacios confinados, con restricciones de acceso, ciclos de operación exigentes y una presión creciente por reducir la exposición de personas en puntos críticos. Por eso, este tipo de pruebas suele evaluarse no solo por su capacidad técnica, sino también por su confiabilidad operacional, facilidad de mantención, integración con sistemas existentes y respuesta ante condiciones variables del mineral.
Si el sistema supera la etapa piloto y funciona en terreno, El Teniente podría avanzar hacia una solución replicable en otros puntos de la operación y, eventualmente, en otras divisiones de Codelco. La industria observará si la tecnología logra disminuir detenciones, evitar daños en equipos y retirar trabajadores de una tarea que históricamente ha requerido intervención directa sobre correas y zonas de chancado.






