
Washington redistribuyó desde África un número limitado de aeronaves capaces de realizar vigilancia prolongada y ataques de precisión. Ecuador confirmó que dos unidades ya operan en su espacio aéreo, mientras Colombia acordó recibir tres aparatos.
Estados Unidos comenzó a trasladar drones militares MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador, en una nueva ampliación de su estrategia contra organizaciones vinculadas al narcotráfico en América Latina. El despliegue refuerza las capacidades estadounidenses de vigilancia, inteligencia y ataque en la región, en momentos en que el Pentágono evalúa extender sus operaciones desde el mar hacia objetivos ubicados en tierra.
Funcionarios estadounidenses confirmaron que un número reducido de MQ-9 fue reasignado desde operaciones en África, aunque hasta ahora Washington no ha detallado cuántos aparatos serán destinados a cada país ni las bases desde las cuales operarán.
En Ecuador, el despliegue ya está parcialmente materializado. El ministro de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo, afirmó que dos Reaper fueron entregados para tareas de cooperación y que actualmente se encuentran operando en el espacio aéreo ecuatoriano.
Colombia, en tanto, acordó previamente recibir tres aeronaves y mantiene abierta la posibilidad de incorporar una cuarta.
Un dron diseñado para vigilancia y ataques de precisión
El MQ-9 Reaper, fabricado por General Atomics Aeronautical Systems, es una aeronave remotamente pilotada desarrollada para misiones prolongadas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, pero que también puede ejecutar ataques contra objetivos terrestres.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos detalla que el sistema incorpora sensores ópticos e infrarrojos, radar, designadores láser y capacidad para transmitir imágenes en tiempo real. Dependiendo de su configuración, puede portar misiles AGM-114 Hellfire y bombas guiadas de precisión.
La aeronave tiene una envergadura de 20,1 metros, puede transportar alrededor de 1.700 kilos de carga útil y alcanzar alturas de hasta 15.240 metros.
Estas capacidades permiten mantener vigilancia durante extensos periodos sobre rutas marítimas, zonas fronterizas, selvas y áreas montañosas, una característica especialmente relevante para operaciones contra estructuras criminales que utilizan territorios de difícil acceso.
Los Reaper han sido empleados durante años por Estados Unidos en operaciones militares en Medio Oriente y África contra organizaciones como Estado Islámico, Al Qaeda y Al Shabaab.
También participaron en operaciones de alta relevancia, incluido el ataque estadounidense que provocó la muerte del general iraní Qassem Soleimani en Bagdad en 2020.
Washington amplía su campaña contra los carteles
El traslado hacia Sudamérica ocurre en medio de una expansión más amplia de las operaciones del Comando Sur de Estados Unidos.
Durante el último año, fuerzas estadounidenses han atacado embarcaciones que Washington identifica como vinculadas al tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental.
El ataque más reciente informado por el Comando Sur ocurrió el 4 de octubre en el Caribe y dejó cuatro personas muertas. Desde septiembre de 2025, la campaña suma al menos 70 ataques contra embarcaciones y 235 fallecidos, de acuerdo con cifras recopiladas a partir de antecedentes oficiales y reportes internacionales.
Estados Unidos sostiene que las operaciones buscan desarticular redes dedicadas al narcotráfico y ha pasado a calificar a determinadas organizaciones criminales como grupos “narcoterroristas”.
Sin embargo, en distintos ataques marítimos las autoridades estadounidenses no han hecho públicas pruebas que permitan verificar de manera independiente que todas las embarcaciones destruidas transportaban drogas o que sus tripulantes pertenecían a las organizaciones señaladas.
La estrategia ya no se limita a acciones en el mar. El general Francis Donovan, comandante del Comando Sur, confirmó a fines de septiembre que las operaciones terrestres se encuentran entre las alternativas consideradas por Washington.
Donovan señaló que las medidas podrían abarcar desde arrestos y operaciones contra refugios utilizados por organizaciones criminales hasta ataques, aunque ello no significa que exista una autorización general para bombardear objetivos terrestres.
El objetivo declarado es combinar inteligencia estadounidense con operaciones ejecutadas junto a gobiernos de la región.
Ecuador se convierte en uno de los principales socios operativos
La cooperación con Ecuador se ha intensificado durante 2026.
En agosto y septiembre, el Comando Sur confirmó operaciones coordinadas con las autoridades ecuatorianas contra embarcaciones identificadas por Washington como parte de la logística de Los Choneros.
En una de ellas, realizada el 28 de agosto en aguas internacionales del Pacífico oriental, fuerzas estadounidenses abordaron una embarcación utilizada como estación flotante de abastecimiento.
Sus ocupantes fueron entregados posteriormente a Ecuador y el barco fue hundido. Una operación similar se realizó el 3 de septiembre.
La participación estadounidense avanzó posteriormente hacia operaciones terrestres.
A fines de septiembre, unos 50 efectivos militares y agentes estadounidenses participaron junto a policías ecuatorianos en allanamientos contra una presunta red de tráfico de cocaína. Las acciones contaron con apoyo de drones y sistemas electrónicos estadounidenses.
El cambio de prioridades militares de Estados Unidos
La redistribución de los MQ-9 desde África hacia América Latina también refleja un cambio en las prioridades estratégicas del Pentágono.
El Comando Sur creó este año la Joint Task Force-Western Hemisphere, una estructura permanente destinada a coordinar operaciones contra organizaciones criminales y otras amenazas regionales.
El organismo reemplazó a la anterior fuerza temporal vinculada a la Operación Southern Spear y trabaja con países asociados en inteligencia, vigilancia e interdicción.
El traslado de los Reaper puede reducir, al mismo tiempo, la disponibilidad de estas aeronaves para misiones estadounidenses en África, donde han sido utilizadas intensamente contra Al Shabaab y otras organizaciones armadas.
Para América Latina, la principal consecuencia es un aumento de la capacidad militar estadounidense para seguir movimientos de grupos criminales y apoyar operaciones locales desde el aire.
El paso siguiente dependerá de las reglas acordadas con Colombia y Ecuador y, especialmente, de si Washington decide utilizar estos sistemas únicamente para inteligencia y vigilancia o también para ejecutar ataques directos contra objetivos terrestres en la región.
REDIMIN Responde
¿Cuántos drones MQ-9 Reaper ha recibido Ecuador de Estados Unidos?
Ecuador ha recibido dos drones MQ-9 Reaper de Estados Unidos, los cuales ya están operando en su espacio aéreo para tareas de cooperación.
¿Cuántos drones MQ-9 Reaper acordó recibir Colombia de Estados Unidos?
Colombia acordó recibir tres drones MQ-9 Reaper de Estados Unidos y mantiene abierta la posibilidad de incorporar una cuarta aeronave.
¿Cuál es el propósito del despliegue de drones MQ-9 Reaper en América Latina?
El despliegue de drones MQ-9 Reaper en América Latina tiene como propósito reforzar las capacidades de vigilancia, inteligencia y ataque de Estados Unidos en la región, en el marco de su estrategia contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.
¿Qué capacidades tiene el dron MQ-9 Reaper?
El dron MQ-9 Reaper está diseñado para misiones prolongadas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, y puede ejecutar ataques contra objetivos terrestres. Incorpora sensores ópticos e infrarrojos, radar, designadores láser y capacidad para transmitir imágenes en tiempo real. Puede portar misiles AGM-114 Hellfire y bombas guiadas de precisión.
¿Qué operaciones ha realizado Estados Unidos en cooperación con Ecuador este año?
Este año, Estados Unidos ha realizado operaciones coordinadas con Ecuador contra embarcaciones identificadas como parte de la logística de Los Choneros. En agosto y septiembre, se llevaron a cabo acciones en aguas internacionales del Pacífico oriental, incluyendo el abordaje y hundimiento de una embarcación utilizada como estación flotante de abastecimiento.






