
LIMA.— La inversión minera en Perú consolidó durante 2025 una trayectoria de recuperación sostenida, al superar los US$ 5.113 millones entre enero y noviembre, cifra que representa un incremento de 21,1% respecto del mismo período del año anterior. El resultado reafirma el rol estratégico del sector extractivo en la economía peruana, en un contexto regional marcado por la creciente demanda global de minerales clave para la transición energética.
El balance fue entregado por el titular del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), Luis Bravo, quien destacó que el dinamismo de la minería no solo se refleja en mayores flujos de capital, sino también en su impacto territorial. Según precisó, la actividad generó transferencias superiores a los S/ 9.000 millones hacia regiones y municipios, fortaleciendo la inversión pública local y el desarrollo descentralizado.
Meta ambiciosa para el año en curso
De cara a 2026, el MINEM trabaja con una meta de inversión minera superior a los US$ 7.619 millones, apoyada tanto en la puesta en marcha de nuevos proyectos como en el impulso a iniciativas de exploración. El objetivo es poner en valor el amplio potencial geológico del país y consolidar a Perú como un proveedor confiable de minerales estratégicos en los mercados internacionales.
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En esa línea, Bravo subrayó que se avanza en un proyecto conjunto con el Banco Mundial para implementar una Ventanilla Única Minera, iniciativa orientada a agilizar la permisología y reducir los tiempos de tramitación. “Necesitamos atraer inversiones y dar mayor eficiencia a los procesos, avanzando hacia un Estado más ágil y competitivo”, afirmó el ministro.
Nuevos proyectos y foco en competitividad
Entre los hitos proyectados para el corto plazo, la autoridad señaló que se busca poner en operación ocho grandes proyectos mineros, entre los que destacan Pampa de Pongo, Corani y la Optimización de Cerro Verde. Estas iniciativas permitirían consolidar la recuperación del sector y fortalecer el posicionamiento del país en la cadena global de suministro de cobre, zinc y otros metales críticos.
El impulso a la inversión ocurre en un escenario internacional favorable para los precios de los minerales, pero también en medio de mayores exigencias ambientales, sociales y regulatorias. En ese contexto, el gobierno peruano apuesta por combinar certeza jurídica, eficiencia administrativa y participación privada como ejes para sostener el crecimiento de largo plazo.
Definiciones sobre Petroperú
En paralelo, Bravo abordó la situación de Petroperú, descartando un proceso de privatización. Explicó que la estrategia oficial apunta a reordenar estructural y organizacionalmente la empresa, sin inyectar nuevos recursos fiscales, y a generar valor a partir de sus bloques patrimoniales.
El proceso será liderado por Proinversión, con el fin de promover la participación de inversionistas privados y fortalecer el núcleo del negocio vinculado a la refinación y procesamiento de hidrocarburos. “Buscamos garantizar su operatividad y sostenibilidad, bajo una estrategia de primer nivel”, concluyó el ministro.
En conjunto, las cifras y proyecciones confirman que la minería vuelve a posicionarse como uno de los principales motores de crecimiento del Perú, en un momento en que la región compite por atraer capitales en un mercado global cada vez más exigente.
La inversión minera en Perú supera los US$ 5.100 millones en 2025 y refuerza su papel como motor del desarrollo económico.












