Minería Internacional

Iván Arenas plantea que CONAMIN 2026 será clave para ordenar la agenda minera de Perú

El analista sostuvo que el encuentro de Trujillo debe servir para discutir inversión, permisología, minería ilegal y competitividad en un momento de fuerte presión sobre la cartera minera peruana. CONAMIN 2026 entró en su fase central como una vitrina política, técnica y empresarial para la minería peruana. En ese contexto, el analista en minería e […]

El analista sostuvo que el encuentro de Trujillo debe servir para discutir inversión, permisología, minería ilegal y competitividad en un momento de fuerte presión sobre la cartera minera peruana.

CONAMIN 2026 entró en su fase central como una vitrina política, técnica y empresarial para la minería peruana. En ese contexto, el analista en minería e hidrocarburos Iván Arenas planteó que el Congreso Nacional de Minería debe consolidarse como un espacio clave para debatir el futuro del sector, especialmente frente a los desafíos de inversión, formalización, regulación y conflictividad que enfrenta Perú.

El encuentro se desarrolla del 15 al 19 de junio de 2026 en el campus de TECSUP, en Trujillo, bajo el lema “Minería responsable, progreso para el Perú”. La sede no es casual: La Libertad es una de las regiones mineras más relevantes del norte peruano y, según el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, ocupa el primer lugar en producción de oro a nivel nacional.

Un debate en medio de una cartera minera de más de US$64.000 millones

La lectura de Arenas apunta a que CONAMIN 2026 no es solo una cita gremial o académica. El evento ocurre en un momento en que el Ministerio de Energía y Minas de Perú busca sostener una cartera de inversión minera superior a US$64.000 millones, compuesta por 66 proyectos distribuidos en 19 departamentos del país.

Esa cartera incluye iniciativas de cobre, oro, hierro, zinc, plata, fosfatos y estaño, una composición que refuerza el carácter polimetálico de Perú y su exposición directa a la demanda global de minerales críticos para electrificación, infraestructura energética y transición tecnológica. El punto de fondo es que el potencial geológico existe, pero la conversión de proyectos en producción depende de permisos, estabilidad regulatoria, licencia social y acceso a capital.

Durante la inauguración del congreso, el ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta, afirmó que el Gobierno busca consolidar un entorno favorable para inversiones bajo criterios de diálogo, sostenibilidad y valor compartido. El mismo balance oficial señaló que, al segundo bimestre de 2026, la inversión minera superó los US$2.051 millones, mientras que las exportaciones mineras alcanzaron a marzo más de US$21.000 millones, con un incremento de 56,2%.

Por qué CONAMIN toma peso político y económico

El planteamiento de Arenas se entiende por el escenario que enfrenta la minería peruana. Por un lado, el país mantiene una posición relevante en cobre, oro y otros minerales; por otro, arrastra tensiones estructurales ligadas a tramitación, conflictividad territorial, minería informal e ilegal, y cambios normativos que pueden alterar los incentivos de largo plazo.

El propio programa de CONAMIN 2026 incorpora conferencias magistrales, mesas redondas, foros, rueda de negocios, encuentro empresarial y 150 trabajos de investigación seleccionados. La organización también considera foros sobre tecnología, sostenibilidad, logística, gestión social, economía y finanzas, cobre y descarbonización.

Esa combinación muestra que la agenda minera peruana ya no se limita a producción y precios. Hoy incluye gestión de agua, energía, economía circular, inteligencia artificial, trazabilidad, seguridad, relaciones comunitarias, permisos ambientales, productividad operacional y financiamiento de nuevos proyectos.

Para la industria regional, el caso peruano es especialmente relevante porque compite con Chile, Argentina, Canadá y Australia por capital minero. En cobre, la disputa no está solo en el recurso geológico, sino en la capacidad de transformar yacimientos en operaciones dentro de plazos razonables, con reglas claras y menor incertidumbre regulatoria.

La minería ilegal como presión sobre la actividad formal

Uno de los temas que Arenas ha instalado con fuerza en el debate peruano es el avance de la minería ilegal. En mayo, durante proEXPLO 2026, advirtió que esta actividad ya opera como una economía criminal que disputa territorios y que el Estado debe abordarla como una red organizada, no como conflictos aislados.

Ese diagnóstico conecta directamente con CONAMIN 2026. En el lanzamiento oficial del evento, el IIMP indicó que el congreso abordaría la lucha contra la informalidad minera, estimada entre 15% y 20%, junto con asuntos de descarbonización, inteligencia artificial, transición energética y economía circular.

La diferencia no es menor. La minería formal debe cumplir estándares ambientales, laborales, tributarios, de seguridad y trazabilidad. La informalidad y la ilegalidad, en cambio, presionan territorios, distorsionan mercados locales, deterioran la percepción pública de la actividad y generan riesgos para proyectos formales, especialmente en zonas auríferas.

Datos clave

  • Evento: XVI Congreso Nacional de Minería, CONAMIN 2026.

  • Sede: TECSUP, Trujillo, Perú.

  • Fechas: 15 al 19 de junio de 2026.

  • Organizador: Capítulo de Ingeniería de Minas del Colegio de Ingenieros del Perú.

  • Presidente del comité organizador: Roque Benavides Ganoza.

  • Ejes: inversión, tecnología, sostenibilidad, gestión social, logística, cobre, descarbonización y economía minera.

  • Cartera minera peruana 2026: más de US$64.000 millones en 66 proyectos.

  • Empleo minero directo: más de 278.000 puestos en los primeros cuatro meses de 2026, según Minem.

  • Exportaciones mineras: más de US$21.000 millones a marzo de 2026, de acuerdo con el balance oficial presentado en CONAMIN.

Trujillo como vitrina de la macrorregión norte

La elección de Trujillo también tiene una señal territorial. CONAMIN busca descentralizar la discusión minera y llevarla a una zona donde convergen minería, agroindustria, puertos, servicios, formación técnica y proveedores. El sitio oficial del evento destaca que el campus de TECSUP cuenta con infraestructura para conferencias, foros, presentaciones técnicas y actividades de networking.

En términos industriales, esa descentralización importa porque buena parte de los proyectos mineros requiere encadenamientos locales más sofisticados: proveedores de mantenimiento, soluciones digitales, transporte, gestión ambiental, seguridad, ingeniería, capacitación técnica y servicios especializados.

El norte peruano, además, enfrenta una agenda sensible en torno a minería aurífera, formalización, control territorial y competitividad regional. Por eso, el debate sobre el futuro de la minería peruana no se juega solo en Lima ni en los directorios de las grandes compañías, sino también en la capacidad de las regiones para capturar inversión, empleo y transferencia tecnológica.

Qué observará la industria

La intervención de Arenas pone el foco en una pregunta central: si Perú logrará transformar su potencial minero en proyectos ejecutables, con reglas suficientes para atraer capital y con capacidad estatal para enfrentar la informalidad. CONAMIN 2026 aparece como una plataforma para ordenar esa discusión entre empresas, autoridades, academia, proveedores y especialistas.

El próximo hito para la industria será ver si las señales entregadas en Trujillo se traducen en medidas concretas: reducción de plazos, mayor coordinación regulatoria, control efectivo de la minería ilegal y condiciones competitivas para proyectos de cobre, oro y minerales estratégicos. En una región que compite por inversión minera de largo plazo, el debate ya no es solo cuánto recurso existe bajo tierra, sino cuánto de ese recurso puede convertirse en producción, empleo formal y recaudación.