Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Descubre

Japón convirtió aparatos desechados en medallas olímpicas: la mina urbana que millones tienen en casa

La campaña de Tokio pidió teléfonos y otros dispositivos, pero reunirlos fue solo el primer paso.

Japón convirtió aparatos desechados en medallas olímpicas: la mina urbana que millones tienen en casa

Japón recuperó metales de aparatos electrónicos desechados para fabricar las medallas olímpicas y paralímpicas de Tokio 2020. La operación, desarrollada entre abril de 2017 y marzo de 2019, reunió teléfonos y pequeños electrodomésticos a escala nacional; después, el desafío fue separar sus componentes y convertirlos en metal apto para fabricar medallas.

La iniciativa se llamó «¡Creemos desde minas urbanas! Proyecto de medallas de todos». El balance del Gobierno Metropolitano de Tokio consignó 78.985 toneladas de pequeños aparatos electrónicos recolectados por las municipalidades y 6,21 millones de teléfonos entregados mediante NTT Docomo. Participaron 1.621 gobiernos locales, más del 90% de los municipios del país. Son canales y cifras separados dentro del balance: el dato de teléfonos corresponde a la recolección de la empresa, mientras que el tonelaje agrupa aparatos recogidos por las municipalidades.

Una red nacional reunió los aparatos descartados

El proyecto fue encabezado por el Comité Organizador de Tokio 2020, con la colaboración del Ministerio de Medio Ambiente, el Gobierno Metropolitano de Tokio, NTT Docomo y el Centro Japonés de Saneamiento Ambiental. Para recibir los equipos se habilitaron más de 18.000 puntos en comercios participantes, entidades públicas, municipios, oficinas postales, cámaras de comercio y eventos. La red permitió sumar aportes domésticos dispersos en vez de depender de una sola instalación de acopio.

La lista aceptada incluía teléfonos usados y otros aparatos pequeños, como computadores, cámaras digitales y consolas portátiles. El Ministerio de Medio Ambiente registró que, al cierre de enero de 2018, los municipios habían reunido unas 8.915 toneladas de pequeños electrodomésticos y NTT Docomo había recibido cerca de 2,66 millones de teléfonos. En marzo de ese año, alrededor de 1.425 municipios participaban, y se sumaron unas 3.000 oficinas postales como lugares de entrega. Esos datos muestran que la campaña creció durante sus dos años; no son el balance final.

La participación ciudadana hizo posible reunir la materia prima, pero no convirtió directamente teléfonos en medallas. El esquema descrito por las autoridades contempló la recepción de los equipos, su desarme y separación, la extracción de los metales y su refinación para obtener material reutilizable. La documentación oficial consultada describe esas etapas generales, pero no detalla parámetros metalúrgicos —como reactivos, temperaturas, rendimientos por aparato o pérdidas en cada fase—, por lo que no corresponde atribuirle un proceso químico específico.

Los metales recuperados completaron la meta

La plata, con 3.500 kilos, fue el volumen mayor; le siguieron 2.200 kilos de bronce y 32 kilos de oro. La diferencia se relaciona también con la composición de las medallas: las de oro olímpicas no son de oro macizo, sino que llevan una base de plata recubierta con oro; las de plata son de plata y las de bronce corresponden a una aleación basada en cobre. Por eso, comparar las cantidades recolectadas no equivale a comparar cuántos metales contiene cada tipo de medalla.

El Ministerio de Medio Ambiente de Japón confirmó en julio de 2019 que la recolección había aportado metal suficiente para producir las 5.000 medallas previstas para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. El logro fue que los metales de todas las medallas procedieran de aparatos reciclados, no que cada dispositivo se transformara íntegramente en una pieza: el proceso separó y refinó solo los materiales aprovechables.

La minería urbana aporta metal, pero depende de los aparatos disponibles

El caso de Tokio ilustra qué significa «minería urbana»: recuperar metales ya incorporados en productos que llegan al final de su vida útil. A diferencia de un yacimiento geológico, esa fuente depende de los equipos que se descartan, de que sus dueños los entreguen y de la capacidad de los sistemas de reciclaje para clasificarlos y procesarlos. La campaña consiguió concentrar suficientes materiales para un objetivo acotado, pero sus cifras no permiten concluir que el reciclaje de aparatos pueda reemplazar la producción minera que abastece otros usos y volúmenes.

El propio proyecto dejó una continuidad más concreta: en abril de 2019, el Ministerio de Medio Ambiente inició el «Proyecto Posterior a las Medallas» para apoyar la recolección municipal de pequeños aparatos y mantener el reciclaje urbano más allá de la competencia. Así, el resultado verificable no fue solo recuperar metal para un evento: también quedó en marcha una iniciativa posterior para sostener los canales de acopio.

REDIMIN Responde

¿Cuántas toneladas de pequeños aparatos electrónicos recolectaron las municipalidades japonesas para fabricar las medallas de Tokio 2020?

Las municipalidades recolectaron 78.985 toneladas de pequeños aparatos electrónicos.

¿Cuántos teléfonos fueron entregados a NTT Docomo durante el proyecto de recolección para las medallas de Tokio 2020?

Se entregaron 6,21 millones de teléfonos a NTT Docomo.

¿Qué cantidad de metales se recuperó para fabricar las medallas de Tokio 2020?

Se recuperaron 3.500 kilos de plata, 2.200 kilos de bronce y 32 kilos de oro.

¿Cuántas medallas se produjeron con los metales reciclados para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020?

Se produjeron 5.000 medallas con los metales reciclados.

¿Qué iniciativa continuó después del proyecto de medallas de Tokio 2020 para fomentar el reciclaje urbano en Japón?

El Ministerio de Medio Ambiente inició el «Proyecto Posterior a las Medallas» en abril de 2019 para apoyar la recolección municipal de pequeños aparatos y mantener el reciclaje urbano.