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Kast evalúa ayudas focalizadas ante una eventual restricción de EE.UU. a las exportaciones de diésel

El presidente José Antonio Kast analiza medidas para mitigar el impacto en hogares vulnerables ante posibles restricciones de EE.UU. a las exportaciones de diésel, crucial para Chile.

Kast evalúa ayudas focalizadas ante una eventual restricción de EE.UU. a las exportaciones de diésel
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El Presidente dijo que el Gobierno estudia cómo amortiguar el impacto sobre los hogares vulnerables si Washington limita los envíos. La Casa Blanca desmintió que prepare una prohibición general por 90 días.

El presidente José Antonio Kast afirmó este jueves 24 de septiembre, durante una rueda de prensa en Nueva York, que su Gobierno analiza posibles medidas paliativas si Estados Unidos restringe las exportaciones de diésel. La decisión afectaría a Chile por su dependencia de ese proveedor y podría elevar los costos del combustible para el transporte y la actividad productiva. Hasta ahora, Washington no ha decretado una prohibición, y La Moneda no ha anunciado ayudas concretas.

Kast dijo que espera que la medida no se concrete. De ocurrir, sostuvo, sería «una mala noticia para el mundo entero» por su posible efecto sobre los precios. El Mandatario vinculó la respuesta que estudia su administración con la experiencia de las alzas de combustibles registradas tras el inicio de la guerra con Irán, cuando el Ejecutivo dirigió apoyos a los sectores más vulnerables.

Qué se discute en Estados Unidos

El debate se abrió después de que Donald Trump respaldara públicamente la idea de mantener más diésel en el mercado estadounidense, en medio de precios récord para agricultores, transportistas y otros consumidores. Legisladores de su partido habían solicitado limitar las ventas al exterior como una forma de aliviar esos costos.

El miércoles circuló una versión sobre la preparación de una suspensión de exportaciones por 90 días. Un funcionario de la Casa Blanca la desmintió. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, también rechazó una prohibición general: advirtió que podría llevar a las refinerías a reducir su actividad y encarecer otros combustibles, como la gasolina y el utilizado por la aviación. Según Wright, su administración conversa con la industria sobre fórmulas voluntarias para aumentar la disponibilidad interna de diésel.

Las posiciones expresadas desde Washington dejan abierta la discusión sobre cómo enfrentar los precios, pero no constituyen una decisión de restringir los embarques. Tampoco existe, por ahora, una fecha anunciada para resolverla. Ese es el escenario ante el cual Kast planteó preparar una respuesta chilena.

Por qué Chile sigue de cerca la decisión

La exposición del país se explica tanto por el volumen de diésel que compra fuera de sus fronteras como por la concentración de esas compras en Estados Unidos. Un estudio de la Comisión Nacional de Energía, elaborado con datos de Aduanas, registró 6,81 millones de metros cúbicos de diésel importados en 2024. De ellos, 5,63 millones provinieron de Estados Unidos: cerca del 83% del volumen importado ese año.

La relación se mantuvo en 2025. La Administración de Información Energética de Estados Unidos ubicó a Chile como el segundo destino de sus exportaciones de destilados —categoría integrada principalmente por diésel—, detrás de México. Los envíos a Chile aumentaron 15% frente a 2024.

En términos de valor, el Monitor de Comercio Exterior del Banco Central contabilizó alrededor de US$4.190 millones en importaciones chilenas de diésel entre enero y agosto de 2026. De esa suma, US$3.889,82 millones correspondieron a compras originadas en Estados Unidos. Estas cifras muestran el peso comercial de ese proveedor, aunque no permiten determinar por sí solas cuántos días de abastecimiento tiene asegurados Chile.

Enap produce diésel en sus refinerías, pero la producción local no cubre toda la demanda. Ante una reducción de los embarques estadounidenses, los importadores podrían buscar cargamentos en otros mercados. El efecto más inmediato sería la posibilidad de pagar más por ellos, especialmente si otros compradores también compiten por una oferta menor. Un problema de disponibilidad física dependería de la magnitud y duración de una eventual restricción, de los inventarios y de la capacidad de contratar suministros alternativos.

Las medidas que aún faltan por definir

El diésel se utiliza en el transporte de carga, la maquinaria minera, las faenas agrícolas y otras operaciones industriales. Un aumento sostenido de su precio elevaría los costos de esas actividades y podría terminar reflejándose en fletes y bienes finales. La magnitud de ese traspaso dependería de los precios internacionales y de cuánto tiempo se mantuvieran altos.

Kast mencionó la posibilidad de focalizar apoyos, pero no precisó beneficiarios, montos, financiamiento ni plazos. Como antecedente, durante el alza de combustibles de marzo el Gobierno impulsó medidas para contener el costo de la parafina y las tarifas del transporte público, además de apoyos a determinados transportistas. El Presidente no anunció que esas herramientas vayan a repetirse.

La próxima definición relevante corresponde a Washington. Mientras no exista una restricción formal, Chile mantiene sus vías habituales de compra. Si Estados Unidos modifica sus exportaciones, el Gobierno deberá precisar tanto su estrategia de abastecimiento como las ayudas que Kast dijo estar estudiando.