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La promesa de oro que mantiene viva la tradición pirquinera de Andacollo

En las quebradas de Andacollo, familias buscaron oro con herramientas sencillas mientras el distrito sumaba faenas de otra escala.

La promesa de oro que mantiene viva la tradición pirquinera de Andacollo

La búsqueda de oro en Andacollo ha pasado por lavaderos familiares, galerías y trapiches, mientras la explotación a gran escala transformaba el distrito. Los registros citados documentan a pequeños mineros trabajando en la comuna al menos hasta 2020; las fuentes posteriores mencionadas aquí llegan a 2021 y describen proyectos, no confirman su estado actual. Las técnicas y condiciones de esa actividad también han cambiado con el tiempo.

Los lavaderos de oro atrajeron familias a Andacollo en la década de 1930

Los antecedentes mineros del lugar se remontan a épocas prehispánicas. La Municipalidad de Andacollo vincula el nombre del territorio con su riqueza mineral y registra labores de cobre y oro anteriores a la colonización; en 1607, el gobernador Alonso García Ramón describió el sitio en una carta a la Corona española. La minería, sin embargo, no siguió una sola trayectoria: junto a explotaciones empresariales, persistieron trabajos de escala menor y familiar.

Un registro del Archivo Nacional de Chile permite acercarse a una etapa concreta. En la década de 1930, durante un auge de los lavaderos, llegaron familias a buscar oro y la actividad se extendió por terrenos de la localidad. El archivo conserva el testimonio de Jeanette Mondaca y una fotografía de la familia Ávalos: aparecen utensilios como platos, tarros para agua y una cuna de madera usada para lavar tierra. Según ese relato, algunas familias levantaban campamentos cerca de las quebradas y cambiaban el oro reunido por víveres. Es una memoria oral y visual de ese período, no un censo de producción ni una descripción de todas las faenas.

La pirquinería comprende más que extraer roca. La caracterización del Museo Regional de Atacama describe un oficio que puede abarcar el cateo de la veta, la construcción del pique, la extracción, el procesamiento y la venta del mineral. Ese conjunto de tareas demanda conocimiento práctico transmitido entre generaciones; también diferencia estas labores de operaciones donde cada etapa se realiza en instalaciones separadas. La institución sitúa a Andacollo entre los núcleos de pequeña minería del norte de Chile.

Del lavado y el trapiche a la minería de rajo abierto

Una fuente técnica para entender cómo coexistieron esos métodos con faenas mayores es el estudio “Environmental assessment of copper–gold–mercury mining in the Andacollo and Punitaqui districts, northern Chile”, publicado en 2004 en Applied Geochemistry. Lo firmaron Pablo Higueras, Roberto Oyarzun, Jorge Oyarzún, Hugo Maturana, Javier Lillo y Diego Morata, desde equipos universitarios de España y Chile, entre ellos la Universidad de La Serena y la Universidad de Chile.

El artículo describe trapiches hidráulicos introducidos en el distrito antes de terminar el siglo XVI: molinos que trituraban roca con piedras de molienda. En la pequeña minería observada por los autores, una versión electrificada podía recibir mineral de hasta 10 centímetros y dejar un residuo en que el 65% tenía un tamaño menor a 200 mallas. El equipo servía tanto para preparar sulfuros de cobre para flotación como para recuperar oro; en el proceso documentado, placas de cobre con una película de mercurio retenían el metal. Esa descripción corresponde a las operaciones estudiadas, no prueba que el método se siga utilizando hoy.

El cambio de escala se hizo visible con el inicio de operaciones de dos compañías en 1996 y 1997: Carmen de Andacollo, centrada en un depósito porfídico de cobre, y Dayton, enfocada en depósitos auríferos epitermales. El estudio las describe como minas a rajo abierto que procesaban mineral mediante lixiviación en pilas, en contraste con las prácticas tradicionales que examinó. Así, la convivencia no significaba que ambas formas de minería usaran el mismo proceso o compitieran bajo iguales condiciones: una dependía de equipos y plantas de mayor escala; la otra, de labores acotadas y procesamiento local.

El muestreo de 2000 midió mercurio y cobre, no la producción actual

La investigación también deja un límite importante para interpretar esa historia. En noviembre de 2000, el equipo tomó muestras de aguas de quebradas y minas, sedimentos, suelos, relaves de flotación y residuos mineros; analizó cobre, arsénico, cadmio, zinc y mercurio, además de medir mercurio atmosférico. Preparó muestras sólidas por trituración, secado y tamizado, y utilizó espectrometría de absorción atómica. Fue un levantamiento geoquímico de referencia sobre contaminación vinculada a procesos mineros antiguos y tradicionales, no un inventario de pirquineros ni una medición de producción vigente.

En los sedimentos de cursos de agua de Andacollo, los autores reportaron concentraciones de 0,2 a 3,8 microgramos de mercurio por gramo; en suelos, entre 2,4 y 47 microgramos por gramo. El trabajo relacionó el mercurio con su uso en la recuperación de oro por amalgamación y advirtió que la erosión podía transportar metales desde residuos mineros. Son resultados de muestras recogidas hace más de dos décadas: permiten comprender impactos asociados a procedimientos históricos, pero no describen por sí solos la situación ambiental presente.

Los registros locales más recientes también tienen fecha. En 2020, el pirquinero Hernán Pérez contó que trabajaba en el sector de Las Loas junto a sus tres hijos y que había comenzado en Andacollo en 1967; la asociación Fuerza y Esperanza, de la que era integrante, se había formado en 2011. En 2021, el Sindicato de Pequeños Mineros y Pirquineros planteaba desarrollar una planta, reforzar la seguridad y formar una cooperativa para acceder a pertenencias mineras. La nota que documentó esas iniciativas las presentó como proyectos en curso, no como obras ya terminadas.

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¿Qué métodos de minería han coexistido en Andacollo?

En Andacollo han coexistido métodos tradicionales como los lavaderos de oro, trapiches hidráulicos y electrificados, junto con la minería a gran escala de rajo abierto. Las operaciones tradicionales se centraban en el procesamiento local, mientras que las grandes compañías utilizaban equipos y plantas de mayor escala.

¿Qué compañías comenzaron operaciones a gran escala en Andacollo en 1996 y 1997?

En 1996 y 1997, las compañías Carmen de Andacollo y Dayton comenzaron operaciones a gran escala en Andacollo. Carmen de Andacollo se centró en un depósito porfídico de cobre, mientras que Dayton se enfocó en depósitos auríferos epitermales.

¿Qué resultados arrojó el muestreo de 2000 sobre contaminación en Andacollo?

El muestreo de 2000 en Andacollo reportó concentraciones de mercurio en sedimentos de cursos de agua entre 0,2 y 3,8 microgramos por gramo, y en suelos entre 2,4 y 47 microgramos por gramo. Estos resultados se relacionaron con el uso de mercurio en la recuperación de oro por amalgamación.

¿Qué iniciativas planteó el Sindicato de Pequeños Mineros y Pirquineros en 2021?

En 2021, el Sindicato de Pequeños Mineros y Pirquineros planteó desarrollar una planta, reforzar la seguridad y formar una cooperativa para acceder a pertenencias mineras. Estas iniciativas fueron presentadas como proyectos en curso, no como obras ya terminadas.

¿Qué actividades mineras se documentaron en Andacollo hasta 2020?

Hasta 2020, se documentó la actividad de pequeños mineros en Andacollo, incluyendo el trabajo del pirquinero Hernán Pérez en el sector de Las Loas junto a sus tres hijos. La asociación Fuerza y Esperanza, de la que era integrante, se había formado en 2011.

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