
El 28 de marzo de 1965, el terremoto de La Ligua sacudió la zona central de Chile y provocó la falla de dos tranques de relaves de la mina El Soldado, en el sector de El Cobre, comuna de Nogales. Más de 2 millones de toneladas de residuos mineros bajaron por el valle y destruyeron parte del poblado. Los estudios técnicos sitúan las víctimas fatales por sobre 200, aunque los registros históricos no entregan una cifra única.
Una reconstrucción técnica temprana aparece en el artículo Seismic Failures of Chilean Tailings Dams, publicado por Ricardo Dobry y Leonardo Alvarez en noviembre de 1967 en el Journal of the Soil Mechanics and Foundations Division. Los autores visitaron 10 localidades y observaron 22 tranques afectados por el sismo; 11 presentaban daños severos o habían fallado. Para El Cobre estimaron que 2.400.000 toneladas inundaron el valle.
Dos tranques de El Cobre cedieron durante el sismo de 1965
El complejo de depósitos había comenzado a recibir relaves en 1930 y estaba formado por tres estructuras: el tranque Antiguo, uno menor y el tranque Nuevo. Una evaluación geotécnica posterior señala que el Antiguo estaba parcialmente fuera de servicio y se mantenía como depósito de emergencia; el menor también estaba inactivo. El Nuevo, en cambio, había iniciado operaciones en 1963. Ambos, el Antiguo y el Nuevo, sufrieron fallas asociadas a licuefacción durante el terremoto de magnitud local 7,4.
La licuefacción ocurre cuando la vibración sísmica eleva la presión del agua entre los granos del suelo y reduce su resistencia al corte. En materiales saturados y poco compactos, el terreno puede perder resistencia y deformarse como una masa fluida. La guía metodológica de Sernageomin identifica entre los factores recurrentes en fallas sísmicas de tranques chilenos construidos con arenas de relave el método de crecimiento aguas arriba, la compactación deficiente y un alto grado de saturación. La guía presenta esos factores como patrones observados en varios casos históricos, no como una descripción completa de cada condición específica que produjo la falla de El Cobre.
El artículo de Dobry y Alvarez examinó con mayor detalle las condiciones de los depósitos, incluidas muestras del núcleo y del muro, y evaluó factores de seguridad. Las investigaciones posteriores advierten, sin embargo, que la reconstrucción tiene límites: no hubo testigos del colapso del tranque Antiguo y la documentación disponible sobre el tranque Nuevo no basta para realizar un análisis forense equivalente. Por ello, la secuencia precisa de las rupturas no puede establecerse con el mismo grado de detalle para ambas estructuras.
La comisión investigadora recibió alertas sobre el tranque
En abril de 1965, la Cámara de Diputados encargó una comisión investigadora para examinar responsabilidades relacionadas con la catástrofe. En sus antecedentes, la comisión recogió declaraciones de dirigentes sindicales que afirmaron haber advertido reiteradamente al administrador sobre el peligro del tranque número uno. También consignó que esas advertencias no se habían formalizado por escrito y que había controversia sobre la posibilidad de trasladar las viviendas. Son testimonios y conclusiones de una investigación parlamentaria de la época, no una medición técnica de la estabilidad de los muros.
La cifra de muertos también requiere cautela. El estudio técnico de Dobry y Alvarez y evaluaciones geotécnicas posteriores describen más de 200 víctimas. En una intervención ante la Cámara, el informe de la comisión aludió a la pérdida de 300 vidas. Esa diferencia refleja la falta de un recuento final uniforme en los antecedentes consultados; por eso, no corresponde presentar una cifra exacta como indiscutida.
El Decreto Supremo 86 fijó reglas para construir y operar tranques
Chile aprobó el Decreto Supremo 86 del Ministerio de Minería el 31 de julio de 1970; fue publicado el 13 de agosto de ese año. El reglamento estableció exigencias para la construcción y operación de tranques, definió parámetros técnicos como saturación, nivel freático, permeabilidad y compactación, y asignó al Servicio de Minas del Estado la supervisión de los proyectos desde el punto de vista de la seguridad industrial. La norma fue derogada en 2007 y reemplazada por el Decreto Supremo 248.
Estudios sobre presas de relaves en Chile describen que, después de 1965, se generalizó el crecimiento aguas abajo, mientras que la guía actual de Sernageomin recoge la licuefacción sísmica como un mecanismo que debe evaluarse. La documentación técnica disponible conserva una limitación central para entender la tragedia: pese a que se conoce la falla de ambos tranques, la evidencia sobre el colapso del Nuevo no permite reconstruirlo con el detalle alcanzado para el Antiguo.
REDIMIN Responde
¿Cuántas toneladas de residuos mineros se liberaron durante el terremoto de La Ligua en 1965?
Más de 2 millones de toneladas de residuos mineros bajaron por el valle tras la falla de los tranques de relaves de la mina El Soldado.
¿Cuántas víctimas fatales se estiman debido al colapso de los tranques de relaves en 1965?
Los estudios técnicos estiman más de 200 víctimas fatales, aunque no hay una cifra única y el informe de la comisión parlamentaria mencionó la pérdida de 300 vidas.
¿Qué factores contribuyeron a la falla de los tranques de relaves durante el terremoto de 1965?
La licuefacción, el método de crecimiento aguas arriba, la compactación deficiente y un alto grado de saturación fueron factores contribuyentes a la falla de los tranques de relaves.
¿Qué medidas regulatorias se implementaron en Chile tras el terremoto de 1965 para mejorar la seguridad de los tranques de relaves?
Chile aprobó el Decreto Supremo 86 en 1970, que estableció exigencias para la construcción y operación de tranques, incluyendo parámetros técnicos como saturación y compactación, y asignó al Servicio de Minas del Estado la supervisión de los proyectos.
¿Qué limitaciones existen en la documentación técnica sobre el colapso de los tranques de relaves en 1965?
La documentación técnica tiene limitaciones significativas, ya que no hubo testigos del colapso del tranque Antiguo y la evidencia sobre el colapso del tranque Nuevo no permite una reconstrucción detallada.






