
La minera australiana dio luz verde a una inversión de A$389 millones para ampliar la operación en Australia Occidental. El plan elevará la capacidad de procesamiento desde 2,8 millones hasta 4,2 millones de toneladas anuales y apunta a producir unas 780.000 toneladas de concentrado de espodumeno por año desde el ejercicio fiscal 2030.
Liontown Limited aprobó la decisión final de inversión para expandir su operación de litio Kathleen Valley, en Australia Occidental, activando un programa de A$389 millones destinado a aumentar la capacidad minera y de procesamiento de uno de los principales activos australianos de litio de roca dura. La expansión permitirá elevar en más de 50% la producción de concentrado de espodumeno y comenzará a aportar volúmenes adicionales desde el año fiscal 2028.
El proyecto apunta a alcanzar desde el ejercicio fiscal 2030 una producción promedio de aproximadamente 780.000 toneladas métricas secas anuales de concentrado de espodumeno SC5.4, considerando un período de cinco años. El perfil proyectado contempla además superar las 800.000 toneladas en el ejercicio fiscal 2034.
La decisión consolida el paso de Kathleen Valley desde su actual fase de ramp-up hacia una operación subterránea de mayor escala. Liontown produjo 391.992 toneladas métricas secas de concentrado durante el ejercicio fiscal 2026 y despachó 381.997 toneladas, ambas cifras con una ley promedio ponderada de 5,1% de Li₂O.
Capacidad de procesamiento subirá a 4,2 millones de toneladas
Uno de los ejes centrales de la expansión será aumentar la capacidad de diseño de la planta desde aproximadamente 2,8 millones de toneladas de mineral por año hasta 4,2 millones de toneladas anuales.
La estrategia aprovecha infraestructura ya instalada y la posibilidad de escalar una planta concebida desde su diseño para admitir una expansión. Entre las principales intervenciones se encuentra la incorporación de un nuevo molino de bolas, además de modificaciones en separación magnética, circuitos de relaves, bombas y tuberías. También se realizarán trabajos en trituración y clasificación y una ampliación de la planta de pasta para permitir la operación simultánea de dos líneas.
El plan contempla además acelerar el desarrollo de la mina subterránea Kathleen's Corner. Bajo el programa actualizado, la tasa de extracción aumentará progresivamente hasta alcanzar aproximadamente 4,1 millones de toneladas anuales hacia fines del ejercicio fiscal 2029, acercando el suministro de mineral a la nueva capacidad instalada de la planta.
La expansión no parte desde cero. Liontown había comenzado trabajos anticipados y la adquisición de equipos de largo plazo durante 2026, incluyendo un molino de bolas de 5,5 MW, desarrollo subterráneo, perforaciones de definición de recursos y obras asociadas a servicios de mina.
A$389 millones entre minería, planta e infraestructura
El presupuesto aprobado alcanza los A$389 millones, cifra que incluye gastos de expansión previamente programados para el ejercicio fiscal 2027 y contingencias. El capital será desplegado entre los ejercicios fiscales 2027 y 2029.
Del monto total, alrededor de A$145 millones corresponden a trabajos mineros, mientras otros A$244 millones estarán destinados a procesamiento e infraestructura no directamente vinculada al proceso.
Las obras también consideran nuevas necesidades de energía, agua, alojamiento y manejo de relaves derivadas del aumento de escala. La infraestructura eléctrica será reforzada y se contempla ampliar la central que abastece la faena con capacidad térmica adicional, energía solar y almacenamiento mediante baterías.
El objetivo operacional es mantener una participación de más de 60% de energías renovables en el suministro a medida que aumente la demanda energética del complejo. También está prevista una ampliación de la capacidad de alojamiento para absorber el incremento de la dotación permanente.
La construcción debería completarse hacia el final del segundo trimestre del ejercicio fiscal 2029. El programa contempla aproximadamente 210 puestos equivalentes a jornada completa durante la construcción y otros 185 empleos permanentes adicionales una vez que la expansión entre en operación, considerando personal de Liontown y empresas contratistas.
Liontown financiará el proyecto con caja y flujo operacional
La compañía proyecta financiar la ampliación utilizando sus recursos disponibles y los flujos generados por Kathleen Valley. Al cierre de junio de 2026 mantenía aproximadamente A$561 millones en efectivo, mientras que durante el ejercicio fiscal 2026 registró A$182 millones de flujo de caja operacional.
El avance del proyecto tendrá un efecto inmediato sobre las necesidades de inversión. Liontown elevó su guía de gasto de capital total para el ejercicio fiscal 2027 desde un rango previo de A$320 millones-A$370 millones hasta A$435 millones-A$495 millones.
Dentro de ese monto, entre A$175 millones y A$195 millones corresponderán a capital asociado a la expansión durante el ejercicio fiscal 2027. La guía de producción para ese período, en cambio, permanece sin modificaciones, entre 390.000 y 440.000 toneladas métricas secas de concentrado, mientras los costos operacionales unitarios continúan proyectados entre A$1.050 y A$1.250 por tonelada vendida FOB.
Para la fase estabilizada posterior a la ampliación, Liontown apunta a costos operacionales unitarios de entre A$840 y A$920 por tonelada FOB, mientras estima un período de recuperación de la inversión incremental cercano a 2,5 años desde el término de la construcción.
Más espodumeno disponible para el mercado
Otro elemento relevante para el mercado es que los volúmenes adicionales asociados a la expansión no están actualmente comprometidos mediante contratos de suministro. Esto deja a Liontown con margen para comercializar producción adicional en el mercado spot o negociar nuevos acuerdos de offtake vinculados a índices de precios del espodumeno.
La decisión llega después de una recuperación operacional y financiera de Kathleen Valley. En el ejercicio fiscal 2026, Liontown registró ingresos récord por A$639 millones, EBITDA subyacente de A$147 millones y una utilidad neta después de impuestos de A$93 millones, incluyendo partidas extraordinarias. Durante el mismo período completó la transición hacia una operación totalmente subterránea.
La expansión también refleja una tendencia que está ganando peso en la industria del litio: priorizar ampliaciones brownfield capaces de incorporar producción utilizando minas, plantas, infraestructura y cadenas logísticas existentes. Frente a proyectos completamente nuevos, este tipo de crecimiento puede reducir necesidades de infraestructura adicional y acortar el camino hacia mayores volúmenes comerciales.
Para Australia, el aumento previsto en Kathleen Valley añadirá nueva capacidad de concentrado de espodumeno hacia el final de la década, justo cuando productores y desarrolladores vuelven a evaluar inversiones tras el ajuste que experimentó el mercado del litio después de sus máximos anteriores.
Con la decisión final de inversión aprobada, Kathleen Valley entra ahora en una etapa de ejecución que llevará su planta hasta 4,2 millones de toneladas anuales de mineral y que, si cumple el perfil previsto, situará su producción de concentrado alrededor de las 780.000 toneladas anuales desde FY30, ampliando la oferta australiana disponible para la cadena mundial de materiales para baterías.






