
Lundin Mining, reconocida minera canadiense con presencia destacada en Sudamérica, ha anunciado un ambicioso plan de inversiones, estimado en US$ 18.000 millones, destinado al desarrollo del Distrito Vicuña. Este proyecto se posicionará entre las cinco mayores operaciones mineras del mundo en producción de cobre, oro y plata. Paralelamente, la compañía enfrenta los efectos de la volatilidad global y los costos del petróleo, marcados por el conflicto en Medio Oriente.
Inversión histórica en el Distrito Vicuña
El Distrito Vicuña, desarrollo conjunto de Lundin Mining y BHP en la frontera entre Argentina y Chile, contempla una inversión total de US$ 18.000 millones, dividida en tres fases. Durante este año, la compañía ha asignado US$ 800 millones para la preparación del megaproyecto, mientras que la primera etapa, denominada José María, requerirá US$ 7.000 millones y comenzará en 2027.
Juan Andrés Morel, vicepresidente senior y director de operaciones de Lundin Mining, reveló que el promedio de producción en los primeros diez años será de 500 mil toneladas de cobre, 800 mil de oro y 20 millones de onzas de plata anuales. Este volumen colocará al proyecto dentro del top 10 global de productoras de cobre. Además, Morel destacó que el Distrito Vicuña prácticamente se autofinanciará, ya que las primeras fases permitirán avanzar con recursos propios.
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Fase 1: José María, con una capacidad inicial de 175 mil toneladas diarias.
Fase 2 y 3: Óxidos y sulfuros de Filo, con aumento a 290 mil toneladas diarias.
Impacto del petróleo y evaluación de infraestructura
El conflicto en Medio Oriente y el alza del petróleo han generado preocupación en Lundin Mining. “El petróleo representa aproximadamente el 15% de nuestros costos, y esto afectará significativamente nuestros presupuestos”, manifestó Morel, quien además subrayó que la indexación de precios en contratos de suministro se refleja inmediatamente.
En lo que respecta a la exportación de su producción, la compañía evalúa opciones en la Región de Atacama, apuntando a utilizar un puerto chileno. Una posibilidad es la infraestructura en Caldera, que actualmente sirve a Minera Candelaria, también operada por Lundin. Para fases posteriores, se proyecta la construcción de un mineroducto para el transporte de concentrado hacia la costa.
Expansión minera en Chile
Adicional al proyecto Vicuña, Lundin Mining invertirá US$ 450 millones este año en sus operaciones en Chile, distribuidos en US$ 215 millones para Candelaria y US$ 235 millones para Caserones. Además, aumentó su participación en la mina Caserones al 75% y avanzó hacia el control del proyecto Los Helados, ubicado a solo 20 kilómetros de Caserones, con la intención de transformarlos en una gran operación integrada.
“Este portafolio de operaciones en Sudamérica nos permite enfocar estrategias para alcanzar nuestro crecimiento ambicioso. Aunque nuestras alianzas actuales son clave, seguiremos evaluando oportunidades de asociación en el futuro”, afirmó Jack Lundin, CEO de la compañía.












