
Un incidente de seguridad relacionado con el uso de una aplicación deportiva ha puesto en evidencia la vulnerabilidad tecnológica en operaciones militares. El portaaviones francés Charles de Gaulle fue localizado en el Mediterráneo oriental debido a la actividad digital de uno de sus marinos.
Strava y la ubicación del Charles de Gaulle
El diario Le Monde reveló que el portaaviones francés Charles de Gaulle fue rastreado en tiempo real mediante la aplicación deportiva Strava. Según la investigación, uno de los marinos realizó una carrera en alta mar, específicamente el 13 de marzo, y compartió los datos en un perfil público dentro de la plataforma. Esto permitió confirmar la posición exacta del portaaviones con el apoyo de imágenes satelitales, localizándolo al noroeste de Chipre.
Ante esta exposición no autorizada de información, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas reaccionó con una declaración oficial enviada a AFP: “El caso reportado, de confirmarse, no se ajusta a las normas vigentes. El mando adoptará las medidas pertinentes”. Además, resaltaron que los marinos y militares reciben formación constante sobre los riesgos que implican los dispositivos conectados y que existen restricciones en su uso dependiendo del nivel de amenaza.
Precedentes y riesgos asociados
Este no es el primer incidente en el que la popular aplicación Strava revela información sensible. En enero de 2018, el ejército estadounidense advirtió que la plataforma podía exponer ubicaciones de soldados en bases de Afganistán, Irak y Siria. Más recientemente, en otoño de 2024, Le Monde identificó, mediante esta herramienta, la ubicación de escoltas presidenciales de mandatarios de Estados Unidos, Francia y Rusia.
En el caso del Charles de Gaulle, la nave y su grupo de escolta han estado desplegados en el Mediterráneo oriental desde el 9 de marzo. Este despliegue, según indicaron autoridades francesas, responde a una postura «estrictamente defensiva» destinada a proteger los intereses de Francia y sus aliados.
Strava continúa siendo un riesgo potencial para operaciones de alta seguridad.
El caso refuerza la necesidad de manejar con mayor rigor el uso de dispositivos conectados en ámbitos militares.






