
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, dijo que una eventual inversión de Aceros AZA en Huachipato sería relevante para Biobío, aunque aclaró que el Gobierno no participa en las conversaciones entre privados.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró las negociaciones entre CAP y Aceros AZA para reactivar parte de los activos siderúrgicos de Huachipato, en Talcahuano, una operación que podría abrir una nueva etapa para el complejo industrial tras el cierre de la producción de acero a fines de 2024.
El punto central es que CAP confirmó ante la Comisión para el Mercado Financiero que mantiene conversaciones “en forma no exclusiva” con AZA para combinar activos siderúrgicos de Huachipato con capacidades productivas de la acerera. El acuerdo aún no está cerrado y dependería de una reorganización societaria previa.
Qué dijo el biministro Mas
Mas sostuvo que la eventual inversión sería especialmente relevante para la Región del Biobío, por su impacto potencial en empleo y actividad industrial. Según declaró en un punto de prensa citado por La Tercera, la región enfrenta un desempleo femenino sobre 11% y más de 40 mil mujeres desocupadas, por lo que una reactivación productiva sería bien recibida desde el Ejecutivo.
El secretario de Estado, sin embargo, marcó distancia respecto de la operación. Consultado por eventuales contactos del Gobierno con las compañías, señaló que se trata de “un tema que lo ven los privados” y que el rol estatal es generar condiciones de largo plazo para la inversión.
La operación que analiza CAP
De acuerdo con el hecho esencial enviado por CAP a la CMF, la negociación busca separar ciertos activos de Compañía Siderúrgica Huachipato, de manera que la sociedad retenga aproximadamente el 20% de la superficie del complejo industrial y determinados activos siderúrgicos e industriales. Luego, CAP podría enajenar las acciones que mantiene en CSH.
El objetivo declarado por CAP es avanzar en un proyecto de integración industrial y reconversión de activos hoy suspendidos o en desuso, con foco en capturar valor dentro del distrito industrial de Huachipato. La compañía también indicó que la operación formaría parte del plan de reconversión que viene desarrollando para el complejo.
Un cambio de modelo productivo
La eventual entrada de AZA implicaría un giro respecto del modelo histórico de Huachipato, basado en altos hornos, coquería y procesamiento de mineral de hierro. La operación en evaluación considera un esquema asociado al reciclaje de chatarra ferrosa y hornos eléctricos, tecnología que AZA utiliza en su producción de acero.
Ese cambio es relevante para la industria minera porque podría abrir una vía de abastecimiento nacional para barras, aceros especiales y eventualmente insumos siderúrgicos vinculados a faenas, mantenimiento, infraestructura y construcción industrial. La Tercera informó que el negocio inicial considerado apunta a barras de refuerzo para construcción, aunque también se evalúan mercados como aceros especiales y aceros para minería.
Datos clave
Empresa vendedora: CAP S.A.
Empresa interesada: Aceros AZA S.A.
Activo: parte de la Compañía Siderúrgica Huachipato.
Ubicación: Talcahuano, Región del Biobío.
Estado: negociación no exclusiva.
Superficie involucrada: CAP informó una reorganización para que CSH retenga cerca del 20% del complejo.
Modelo en evaluación: reconversión industrial con foco en activos siderúrgicos y capacidades productivas de AZA.
Rol del Gobierno: valoración pública, sin participación directa en la negociación.
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Por qué importa para Biobío y la minería
Huachipato fue durante décadas uno de los principales polos industriales del Biobío. Su cierre golpeó una cadena que involucraba empleo, servicios industriales, proveedores, logística portuaria y demanda regional de insumos. Una reactivación parcial no equivaldría necesariamente al regreso del antiguo modelo siderúrgico, pero sí podría reinsertar activos del complejo en una operación más liviana, eléctrica y orientada al reciclaje.
Para la minería, el punto a observar es si la reconversión logra generar una oferta competitiva de aceros para infraestructura, construcción minera, mantenimiento y componentes especializados. En un escenario de mayores exigencias de productividad, costos y trazabilidad ambiental, contar con producción local de acero reciclado podría transformarse en una ventaja para proyectos industriales y mineros que buscan reducir riesgos logísticos y huella de carbono.
Qué observará la industria
El próximo hito será si CAP y AZA logran transformar la negociación en un acuerdo vinculante y bajo qué condiciones se concretaría la reorganización de CSH. También será clave conocer el monto definitivo de inversión, plazos, capacidad productiva, permisos requeridos y el impacto laboral estimado para Biobío.
Por ahora, la señal es relevante pero todavía preliminar: Huachipato vuelve a estar en el mapa industrial chileno, aunque bajo una lógica distinta a la siderurgia tradicional que marcó su historia.












