
La Compañía Minera Tres Valles, ubicada en Salamanca, Región de Coquimbo, avanza en un plan para incrementar su producción de cobre mediante la expansión de las operaciones subterráneas de Papomono y la futura reactivación de la mina a cielo abierto Don Gabriel. La estrategia de su controladora, la estadounidense Global Critical Resources (GCR), contempla consolidar la producción de Papomono durante el último trimestre de 2026 y retomar Don Gabriel alrededor de 2030, aprovechando la infraestructura existente y la compra de mineral a productores de la zona.
Los nuevos antecedentes, conocidos este viernes 16 de octubre, forman parte de documentos que GCR entregó a autoridades chilenas antes de una reunión realizada en abril. Estos detallan proyecciones de producción y resultados financieros que permiten dimensionar los objetivos de la compañía para los próximos años.
La iniciativa se desarrolla en un escenario de creciente demanda internacional de cobre, impulsada por la electrificación, las redes eléctricas y la construcción de centros de datos.
Papomono avanza hacia una mayor producción durante 2026
Uno de los principales componentes del plan es la mina subterránea Papomono, donde GCR trabaja para aumentar la extracción mediante un sistema de explotación por hundimiento de bloques inclinados, conocido como Inclined Block Caving.
Aunque las proyecciones apuntan a una nueva etapa productiva antes de finalizar 2026, la reactivación de la extracción ya registra avances.
En una actualización sobre las actividades de agosto, Minera Tres Valles comunicó que había reabierto Papomono después de varios años de interrupción de la extracción. La compañía afirmó que estaba extrayendo 25.000 toneladas mensuales de mineral, con el objetivo de alcanzar las 40.000 toneladas mensuales en el corto plazo.
Estas cantidades corresponden a mineral extraído y no a toneladas de cobre fino producido.
Por lo tanto, el próximo objetivo operacional no representa necesariamente el inicio de actividades desde cero, sino el aumento progresivo de una explotación que ya comenzó a recuperar capacidad.
Los documentos corporativos también proyectan que Papomono podría aportar aproximadamente 30.800 toneladas de cobre anuales cuando alcance su régimen previsto de producción.
Sin embargo, esa estimación debe distinguirse de la capacidad actual de procesamiento de cátodos de Tres Valles, que alcanza las 18.500 toneladas anuales. La información disponible no permite establecer cómo se compatibilizaría la mayor producción proyectada de la mina con la capacidad nominal existente de la planta.
Don Gabriel podría volver a operar hacia 2030
La segunda parte de la estrategia considera recuperar las operaciones de Don Gabriel, mina a cielo abierto que actualmente se encuentra en una etapa de mantenimiento.
GCR proyecta reiniciar sus actividades alrededor de 2030, mediante un desarrollo por etapas que permitiría incorporar nuevas fuentes de mineral propio al sistema productivo de Tres Valles.
La compañía también ha identificado oportunidades de exploración en Papomono y Don Gabriel, tanto para mineralizaciones oxidadas como sulfuradas.
Para avanzar en esa dirección, contempla campañas de perforación destinadas a mejorar el conocimiento geológico de los yacimientos y respaldar la planificación minera de largo plazo.
No obstante, la reactivación de Don Gabriel sigue siendo una proyección. No se ha confirmado una fecha definitiva para iniciar la extracción comercial ni se han detallado públicamente todas las inversiones necesarias para ejecutar esta etapa.
Proyectan hasta US$157 millones de EBITDA anual
Uno de los antecedentes financieros más relevantes del plan corresponde a las expectativas de resultados operacionales.
GCR estima que Tres Valles podría alcanzar un EBITDA anual máximo de US$157 millones, acompañado de ingresos cercanos a US$238 millones anuales en el escenario proyectado.
La compañía también anticipa un EBITDA promedio aproximado de US$80 millones al año durante el período comprendido entre 2026 y 2031.
El EBITDA mide las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Por ello, no equivale a utilidad neta ni representa necesariamente el efectivo disponible para la empresa.
Estas cifras son proyecciones empresariales y no resultados financieros obtenidos. Su cumplimiento dependerá, entre otros factores, del avance operacional, la producción efectivamente comercializada, los costos y la evolución del precio del cobre.
La estrategia de GCR contempla aprovechar instalaciones mineras existentes, en lugar de desarrollar un complejo completamente nuevo.
Tres Valles fue desarrollado originalmente por la brasileña Vale y posteriormente pasó por distintos propietarios y dificultades financieras. Pese a esos antecedentes, conservó parte importante de sus instalaciones y autorizaciones operacionales.
Más de 90 pequeños y medianos productores participan en el abastecimiento
Otro componente central del modelo de negocio es la compra de mineral a terceros.
Los documentos corporativos describen una red de abastecimiento integrada por más de 90 pequeños y medianos productores mineros, cuyo material puede ser procesado en las instalaciones de Tres Valles.
Este esquema permite complementar la extracción propia con mineral proveniente de otras faenas de la Región de Coquimbo.
La planta dispone de una capacidad nominal de procesamiento de aproximadamente 5.400 toneladas diarias de mineral e incorpora etapas de chancado, aglomeración, lixiviación, extracción por solventes y electroobtención.
Mediante estos procesos, el mineral es transformado en cátodos de cobre que posteriormente se comercializan.
En abril de 2026, la empresa declaró que su producción de cátodos equivalía a un ritmo anualizado de 14.100 toneladas, frente a una capacidad instalada de 18.500 toneladas anuales.
Esto indica que, para ese momento, las instalaciones todavía operaban por debajo de su capacidad nominal.
El abastecimiento de terceros tiene especial relevancia económica en la provincia del Choapa, porque proporciona una alternativa de procesamiento y comercialización para productores que no cuentan con instalaciones propias de refinación.
Sin embargo, mantener ese modelo también requiere estabilidad financiera y continuidad en las relaciones comerciales con los proveedores.
El proyecto enfrenta desafíos financieros y ambientales
La expansión de Tres Valles se desarrolla junto con asuntos financieros, judiciales y ambientales que todavía requieren resolución.
En agosto de 2026, pequeños productores y proveedores realizaron movilizaciones en los accesos de la faena por retrasos en el pago de obligaciones comerciales.
La minera reconoció dificultades financieras y las atribuyó a restricciones de acceso al financiamiento externo relacionadas con un litigio judicial que afecta activos de la compañía.
Tras las manifestaciones, Tres Valles comunicó que había alcanzado un acuerdo para establecer un plan de pago de las obligaciones pendientes. Ese entendimiento no acredita, por sí solo, que todas las deudas hayan sido canceladas.
En materia ambiental, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) mantiene abierto un procedimiento sancionatorio iniciado el 28 de noviembre de 2025.
La autoridad formuló ocho cargos, clasificados preliminarmente en uno gravísimo, tres graves y cuatro leves.
Entre los hechos imputados aparecen incumplimientos de obligaciones de monitoreo ambiental, modificaciones al sistema de lixiviación autorizado y observaciones relacionadas con el manejo de soluciones y residuos líquidos.
El expediente registra la presentación de un programa de cumplimiento por parte de la compañía y posteriores antecedentes complementarios. El procedimiento continúa en tramitación y no registra una sanción definitiva.
Paralelamente, en enero de 2026, Tres Valles obtuvo la aprobación ambiental de su proyecto de continuidad operacional, que contempla operaciones hasta 2037 y un período adicional para ejecutar el cierre hasta 2040.
Esa autorización permite proyectar la continuidad de las instalaciones, pero no elimina las obligaciones ambientales ni resuelve automáticamente el procedimiento sancionatorio pendiente.
Los próximos pasos para ampliar la operación
Global Critical Resources, fundada en 2025 por el inversionista austríaco Cevdet Caner, busca consolidar Tres Valles como uno de sus principales activos cupríferos en Chile.
Para el cierre de 2026, el objetivo inmediato será avanzar en el aumento productivo de Papomono y fortalecer la continuidad del procesamiento de mineral propio y adquirido a terceros.
En el mediano plazo, la atención estará puesta en el desarrollo de Don Gabriel, cuya reactivación está prevista alrededor de 2030.
La evolución del proyecto dependerá tanto de su capacidad para incrementar la extracción y el procesamiento como de la resolución de los asuntos financieros, comerciales y regulatorios que enfrenta.
Por ahora, los US$157 millones de EBITDA anual y las mayores cifras de producción corresponden a objetivos futuros. El resultado efectivo dependerá de cuánto consiga producir, procesar y vender Tres Valles durante los próximos años.
REDIMIN Responde
¿Dónde se encuentra la Compañía Minera Tres Valles y qué plan tiene para incrementar su producción de cobre?
La Compañía Minera Tres Valles está ubicada en Salamanca, Región de Coquimbo. Su plan para incrementar la producción de cobre incluye la expansión de las operaciones subterráneas de Papomono y la futura reactivación de la mina a cielo abierto Don Gabriel.
¿Cuáles son las proyecciones de producción para la mina Papomono?
La mina Papomono proyecta alcanzar una producción de aproximadamente 30.800 toneladas de cobre anuales cuando llegue a su régimen previsto de producción. Actualmente, está extrayendo 25.000 toneladas mensuales de mineral, con el objetivo de alcanzar 40.000 toneladas mensuales en el corto plazo.
¿Qué se proyecta para la mina Don Gabriel y cuándo podría reactivarse?
La mina Don Gabriel, actualmente en mantenimiento, podría reactivarse alrededor de 2030. GCR planea un desarrollo por etapas para incorporar nuevas fuentes de mineral al sistema productivo de Tres Valles, aunque la reactivación sigue siendo una proyección sin fecha definitiva confirmada.
¿Cuáles son las expectativas financieras de GCR para Tres Valles?
GCR estima que Tres Valles podría alcanzar un EBITDA anual máximo de US$157 millones, con ingresos cercanos a US$238 millones anuales en el escenario proyectado. También anticipa un EBITDA promedio de aproximadamente US$80 millones al año entre 2026 y 2031.
¿Qué desafíos enfrenta la expansión de Tres Valles?
La expansión de Tres Valles enfrenta desafíos financieros, judiciales y ambientales. En agosto de 2026, hubo movilizaciones por retrasos en pagos a pequeños productores y proveedores, y la empresa reconoció dificultades financieras. Además, la Superintendencia del Medio Ambiente mantiene un procedimiento sancionatorio abierto con ocho cargos por incumplimientos ambientales.






