Minerales críticos se consolidan como uno de los ejes centrales de la relación entre Chile y Estados Unidos. Así lo dejó en claro el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, quien aseguró que existe amplio espacio para profundizar la cooperación entre ambos países con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro de estos recursos estratégicos para la economía mundial.
Las declaraciones se produjeron tras la reunión que sostuvo con el Presidente José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda, encuentro que forma parte de una agenda diplomática marcada por el creciente interés internacional en asegurar el acceso a minerales clave para tecnologías avanzadas, electromovilidad, infraestructura energética y defensa.
“Necesitamos cooperar en muchos temas, en materias de minerales, de comunicaciones, y creo que tenemos una visión compartida para un futuro mejor para ambos países”, señaló Landau al salir del encuentro con el mandatario chileno.
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El diálogo ocurre en un contexto en que Chile refuerza su posición como uno de los actores más relevantes en el mercado de recursos estratégicos, particularmente cobre y litio, elementos fundamentales para la transición energética y el desarrollo de tecnologías de almacenamiento y electrificación.
Cooperación para reforzar cadenas de suministro
Durante sus declaraciones, el funcionario estadounidense destacó el potencial de cooperación entre ambos países para fortalecer la seguridad del suministro de minerales críticos, una prioridad creciente para las principales economías del mundo.
“Hay mucho que podemos hacer con Estados Unidos y Chile para fortalecer las cadenas de suministro de esos minerales tan críticos para toda la economía mundial”, afirmó Landau.
El diplomático subrayó además que cualquier avance en esta materia debe considerar los intereses nacionales de Chile y el beneficio para su población.
“El desarrollo del sector mineral de Chile obviamente es un tema de gran importancia para los chilenos. Ustedes van a decidir cuál es el futuro de su sector minero”, agregó.
Las conversaciones también abordaron la posibilidad de ampliar la cooperación bilateral en áreas relacionadas con innovación, inversión y desarrollo de proyectos asociados a minerales estratégicos.
La agenda se enmarca en un escenario global en el que países como Estados Unidos, la Unión Europea y Japón buscan reducir su dependencia de cadenas de suministro concentradas en Asia, especialmente en el procesamiento de tierras raras y otros minerales críticos.
El rol del cobre y el litio en la relación bilateral
Chile juega un papel clave en este nuevo escenario geopolítico debido a su peso en la producción de minerales estratégicos. El país es el mayor productor mundial de cobre y uno de los principales actores del mercado del litio, dos insumos fundamentales para la electrificación global y el desarrollo de tecnologías limpias.
En el caso del cobre, activos de escala global continúan consolidando el liderazgo del país en el mercado internacional. REDIMIN ha destacado, por ejemplo, cómo Escondida mantiene su posición como el mayor yacimiento de cobre del mundo tras más de tres décadas de operación.
A ello se suma el creciente interés por ampliar la explotación de litio en el norte del país, donde nuevas estimaciones han mostrado el potencial de proyectos emergentes. Un ejemplo es el desarrollo de recursos en el norte grande analizado por REDIMIN, donde se destaca que Salares Altoandinos concentra cerca del 25% de los recursos de litio reconocidos en Chile.
Estos factores convierten al país en un socio estratégico para economías que buscan asegurar suministro de materias primas esenciales para la transición energética.
Un escenario geopolítico en transformación
El acercamiento entre Chile y Estados Unidos también se produce en medio de una competencia global cada vez más intensa por el control de cadenas de suministro de minerales críticos.
Durante años, Chile ha mantenido una relación comercial equilibrada entre Washington y Beijing, sus dos principales socios económicos. Sin embargo, el creciente interés de Estados Unidos por fortalecer alianzas con países productores de recursos estratégicos podría modificar gradualmente ese equilibrio.
En ese contexto, la cooperación en minerales críticos aparece como una de las áreas con mayor potencial para profundizar la relación bilateral, especialmente si se traduce en inversiones, transferencia tecnológica y desarrollo de nuevas capacidades industriales en torno a estos recursos.
Por ahora, el mensaje desde Washington apunta a una mayor coordinación entre ambos países. “Hablamos sobre cómo podemos trabajar de la mano para el bienestar de ambos pueblos”, señaló Landau, enfatizando que la cooperación continuará en todas las áreas de interés mutuo.
La evolución de esta agenda será observada de cerca por la industria minera, los mercados internacionales y los actores geopolíticos que compiten por asegurar el acceso a los recursos que definirán el desarrollo tecnológico de las próximas décadas.









