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Las ventas mineras al exterior crecieron 30% frente a 2024, impulsadas por el oro y la expansión del litio. Santa Cruz, San Juan, Jujuy, Salta y Catamarca concentraron el 98,4% de los envíos.
La minería argentina cerró 2025 con exportaciones por US$ 6.073 millones, el valor anual más alto registrado por el sector. El resultado representó un crecimiento de 30% frente a los US$ 4.673 millones contabilizados en 2024 y añadió aproximadamente US$ 1.400 millones a la generación de divisas de esta actividad en solo un año.
El desempeño estuvo sostenido principalmente por los metales preciosos y el litio. El oro explicó el 67,4% del total exportado, mientras que el litio aportó 15,1% y la plata representó 12,9%. En conjunto, estos tres productos concentraron el 95,4% de las ventas mineras argentinas al exterior.
La composición confirma el peso que todavía tienen las operaciones auríferas de Santa Cruz y San Juan, pero también muestra la creciente participación de los proyectos de litio ubicados en el noroeste. El país terminó 2025 con siete minas de litio en producción, luego de la puesta en marcha de cuatro operaciones entre 2024 y 2025.
Un crecimiento superior al resto de las exportaciones
El aumento de 30% en los envíos mineros superó ampliamente el crecimiento de las exportaciones argentinas de bienes, que avanzaron 9,3% durante 2025 hasta alcanzar US$ 87.111 millones. Con ello, la minería representó cerca de 7% de las ventas totales del país al exterior.
La distancia también se amplía al observar la evolución reciente. En 2023, las exportaciones mineras habían llegado a US$ 4.060 millones. Dos años después, el sector sumó más de US$ 2.000 millones adicionales, equivalente a un incremento cercano a 50%.
Parte de este avance responde al escenario internacional de los metales preciosos. Los mejores precios del oro elevaron el valor de los despachos y reforzaron el aporte de operaciones maduras, incluso sin la entrada de una nueva mina aurífera de gran escala que modificara sustancialmente la capacidad productiva del país.
El complejo de oro y plata alcanzó ventas externas por US$ 4.886 millones en 2025, con un incremento interanual de 27,7%. El oro para uso no monetario en bruto representó 84,1% de ese complejo, mientras que la plata en bruto, sus minerales y concentrados completaron el 15,9% restante.
Suiza, Estados Unidos e India se ubicaron entre los principales mercados para estos productos. Esa distribución refleja el circuito internacional de refinación y comercialización de metales preciosos, más que el destino final de su consumo industrial o financiero.
El litio alcanza un nuevo máximo exportador
El litio se consolidó como el segundo producto de mayor peso dentro de la canasta minera. Sus exportaciones se aproximaron a US$ 920 millones en el registro consolidado, con una participación de 15,1% sobre el total sectorial.
El crecimiento se produjo en un contexto de precios más exigente que el observado durante el ciclo alcista de 2022. Por esa razón, el resultado estuvo vinculado principalmente al aumento de la capacidad productiva, la maduración de plantas recientemente inauguradas y la incorporación de nuevos proyectos.
La expansión elevó a siete el número de minas de litio operativas al término de 2025. Esta base productiva permite que Argentina aumente sus volúmenes y gane presencia en el mercado internacional, aunque el aporte exportador seguirá condicionado por la evolución del precio del carbonato de litio y por la velocidad con que las nuevas instalaciones alcancen su capacidad de diseño.
La cadena también enfrenta desafíos en infraestructura eléctrica, transporte, disponibilidad de agua, desarrollo de proveedores y coordinación regulatoria. La construcción de una cartera exportadora más estable dependerá de que los proyectos puedan sostener su producción y operar con costos competitivos durante las distintas fases del mercado.
Cinco provincias explican casi toda la actividad
La distribución territorial de las exportaciones muestra una alta concentración. Santa Cruz aportó 39,5% del total, seguida por San Juan con 28,9%, Jujuy con 15,9%, Salta con 8,3% y Catamarca con 5,8%. Estas cinco jurisdicciones reunieron el 98,4% de los envíos mineros del país.
En Santa Cruz, el oro representó 84,2% de las exportaciones mineras provinciales y la plata otro 15,5%. La estructura está asociada a sus yacimientos epitermales, que han convertido a la provincia patagónica en el principal distrito exportador de metales preciosos de Argentina.
San Juan presentó una dependencia aún mayor del oro, que explicó 96,7% de sus ventas mineras externas. Las cales ocuparon el segundo lugar, con 2,9%. La provincia cuenta además con una extensa cartera de proyectos de cobre, pero estos desarrollos todavía no realizan un aporte significativo a los embarques nacionales.
En Catamarca, Jujuy y Salta, el litio concentró 50,2% de la canasta minera conjunta. La plata representó 22,5% y el oro 20,5%. El avance de Salta dentro de la distribución nacional estuvo relacionado con la entrada en producción de nuevas capacidades de litio durante el período.
Esta concentración implica que la recaudación provincial, la contratación de servicios y la demanda laboral asociada a la minería dependen de un grupo reducido de operaciones. También abre oportunidades para proveedores de mantenimiento, transporte, ingeniería, energía, automatización, gestión ambiental y procesamiento de minerales.
El cobre aparece como la próxima etapa
El récord de 2025 fue alcanzado sin una contribución relevante del cobre, pese a que Argentina posee una de las mayores carteras de proyectos cupríferos sin desarrollar de la región. La eventual construcción de iniciativas en San Juan, Mendoza, Catamarca y Salta podría modificar la escala y la composición de las exportaciones durante la próxima década.
La transición desde una matriz dominada por oro, plata y litio hacia una oferta más diversificada dependerá de inversiones de largo plazo, permisos ambientales, infraestructura cordillerana, disponibilidad energética y acuerdos para transportar concentrados hacia los mercados internacionales.
Para Chile, el avance argentino abre un escenario mixto de competencia y complementariedad. Ambos países disputan capital para nuevos proyectos, pero la cercanía geográfica también puede ampliar la demanda por ingeniería, tecnología, equipos, servicios especializados y soluciones desarrolladas por proveedores con experiencia en la minería chilena.
El récord de 2025 confirma que Argentina ya cuenta con una base minera capaz de generar más de US$ 6.000 millones anuales. El siguiente desafío será sostener ese nivel cuando cambien los precios internacionales y convertir la actual cartera de litio y cobre en nueva producción efectiva, sin perder continuidad operacional ni competitividad.












