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Minería Internacional

NOA Lithium acelera perforaciones en Río Grande y prepara la prefactibilidad del proyecto en Salta

NOA Lithium Brines intensifica sus perforaciones en el salar de Río Grande, Argentina, para evaluar acuíferos y avanzar en la prefactibilidad de su proyecto de litio en Salta.

NOA Lithium acelera perforaciones en Río Grande y prepara la prefactibilidad del proyecto en Salta
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Dos equipos trabajan en el salar para evaluar acuíferos profundos, actualizar el modelo hidrogeológico y respaldar el diseño técnico de una futura operación de hasta 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.

NOA Lithium Brines avanza con su campaña de perforación 2026 en el proyecto Río Grande, ubicado en la provincia argentina de Salta, mientras reúne la información técnica necesaria para completar durante este año el Estudio de Prefactibilidad de su principal activo de litio.

La compañía mantiene dos equipos operando dentro del salar. El pozo RT-RG26-PW001 alcanzó una profundidad de 168 metros, mientras que el RT-RG26-PW002 llegó a 30 metros y continúa en desarrollo. Los trabajos buscan comprobar la extensión, continuidad y comportamiento de acuíferos profundos con presencia de salmuera.

La información obtenida permitirá ajustar el modelo hidrogeológico del depósito, revisar la estimación de recursos y definir parámetros para una eventual explotación comercial. El programa también considera ensayos hidráulicos, muestreo de salmueras y análisis destinados a determinar la capacidad de los acuíferos para sostener una operación durante su vida útil.

El avance ocurre después de que Río Grande completara en 2025 una Evaluación Económica Preliminar que delineó una alternativa de desarrollo en dos fases. La primera contempla una capacidad de 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, con la posibilidad de duplicarla mediante un segundo módulo hasta alcanzar 40.000 toneladas por año.

Perforaciones para reducir la incertidumbre técnica

La campaña 2026 no está orientada únicamente a ampliar el conocimiento geológico. Su principal función es generar datos que permitan pasar desde una evaluación conceptual hacia una definición más precisa de la ingeniería, los costos, el método de extracción y la estrategia de procesamiento.

En los proyectos de salmueras, la concentración de litio constituye solo una parte de la evaluación. También resulta necesario conocer la transmisividad de los acuíferos, sus conexiones internas, la velocidad de recuperación de los niveles y la respuesta del sistema frente al bombeo prolongado.

Estos antecedentes son esenciales para establecer cuánta salmuera puede extraerse sin comprometer el desempeño futuro del depósito ni alterar los supuestos ambientales utilizados durante la evaluación del proyecto.

Los ensayos hidráulicos previstos para los nuevos pozos permitirán medir caudales y analizar el comportamiento de las unidades productivas. Los resultados deberán integrarse al modelo numérico que servirá de base para estimar tasas de extracción, ubicación de pozos y secuencia de desarrollo.

También serán relevantes para dimensionar la infraestructura de bombeo y conducción, dos componentes que pueden tener una incidencia significativa en los costos de capital y operación de un proyecto de litio en altura.

Río Grande concentra 4,7 millones de toneladas de recursos

Río Grande es el principal activo de NOA Lithium y abarca aproximadamente 37.000 hectáreas controladas íntegramente por la compañía dentro del salar homónimo.

El proyecto cuenta con recursos cercanos a 4,7 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, considerando las categorías medidas, indicadas e inferidas. De ese total, aproximadamente 2,66 millones de toneladas corresponden a recursos medidos e indicados, mientras que otros 2,04 millones se encuentran en la categoría inferida.

La concentración media se sitúa en torno a 525 miligramos de litio por litro, un nivel que posiciona al activo entre los depósitos de salmuera de mayor ley que todavía no han ingresado a producción.

La actualización de los recursos será uno de los elementos que observará el mercado cuando concluyan las perforaciones. Los nuevos pozos podrían aportar información sobre zonas profundas que todavía cuentan con menor densidad de datos y que eventualmente podrían incorporarse al inventario mineral, aunque cualquier modificación deberá estar respaldada por estudios técnicos posteriores.

El trabajo hidrogeológico también deberá determinar qué proporción de los recursos identificados podría transformarse en reservas económicamente explotables. Ese paso requiere incorporar recuperación metalúrgica, costos, disponibilidad de agua, infraestructura, permisos y restricciones ambientales.

Un desarrollo que podría superar los US$1.300 millones

La Evaluación Económica Preliminar estableció un desarrollo modular para Río Grande. La primera etapa, diseñada para producir 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, considera una inversión inicial estimada en US$706,2 millones.

Una segunda fase, con otros 20.000 toneladas anuales de capacidad, requeriría aproximadamente US$639,7 millones adicionales. El desembolso acumulado para alcanzar una producción de 40.000 toneladas anuales llegaría así a unos US$1.346 millones.

Estas cifras corresponden a una evaluación preliminar y deberán ser revisadas durante la prefactibilidad, cuando exista mayor definición sobre el diseño de planta, el sistema de extracción, los requerimientos energéticos, la infraestructura y el método de procesamiento.

El esquema inicial considera una instalación de carbonato de litio basada en concentración mediante piscinas de evaporación. Sin embargo, NOA Lithium también analiza alternativas de extracción directa de litio, tecnología que podría modificar el balance de recuperación, consumo de agua, ocupación territorial y tiempos de procesamiento.

Las pruebas realizadas anteriormente con salmueras de Río Grande lograron recuperaciones de litio superiores al 91% mediante un proceso de extracción directa por intercambio iónico. También mostraron niveles de rechazo de impurezas superiores al 98% para elementos como magnesio, sodio y cloro.

Estos resultados todavía deben validarse a mayor escala antes de definir una ruta industrial. La prefactibilidad tendrá que comparar las alternativas disponibles y establecer cuál ofrece la combinación más conveniente entre recuperación, inversión, costos operacionales, consumo energético y desempeño ambiental.

Agua, procesamiento e infraestructura

La disponibilidad de agua es uno de los factores críticos para los proyectos de litio en el noroeste argentino. En 2025, la compañía completó trabajos de exploración hídrica dentro de Río Grande e identificó una fuente de agua dulce en el sector norte del proyecto.

El hallazgo permitió incorporar una posible fuente local para las instalaciones industriales, aunque su capacidad efectiva y su comportamiento a largo plazo deberán continuar evaluándose. La definición del balance hídrico será parte central de la ingeniería y del proceso de permisos.

NOA Lithium también estudia una configuración que permita producir cloruro de litio en el salar y trasladar la etapa final de conversión a carbonato hacia Güemes, en la provincia de Salta. Esta opción podría aprovechar infraestructura industrial y logística disponible en una zona ubicada a menor altitud.

La decisión afectará el diseño del proyecto, el transporte de insumos y productos, la demanda energética y la distribución de empleos entre el área cordillerana y los centros industriales de la provincia.

Salta amplía su cartera de proyectos de litio

El avance de Río Grande se inserta en una provincia que ya concentra operaciones y desarrollos relevantes de litio. Salta forma parte del denominado Triángulo del Litio, territorio compartido por Argentina, Chile y Bolivia que reúne una parte sustancial de los recursos mundiales alojados en salmueras.

Para la provincia, el ingreso de nuevos proyectos a etapas de ingeniería representa una potencial ampliación de la inversión minera, la demanda por servicios especializados y la contratación de proveedores vinculados a perforación, construcción, transporte, energía y procesamiento químico.

No obstante, el paso hacia una decisión de inversión dependerá de la capacidad del proyecto para demostrar reservas, asegurar permisos, controlar sus requerimientos de agua y energía y mantener costos competitivos frente a un mercado del litio caracterizado por una alta volatilidad de precios.

La industria seguirá especialmente la evolución de las pruebas de bombeo, la eventual actualización de recursos y la selección del proceso metalúrgico. Esos antecedentes determinarán si Río Grande puede transformar su escala geológica en una operación comercial y avanzar hacia una decisión de construcción dentro del creciente distrito litífero de Salta.