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Industria Minera

Minería en Chile genera hasta 3,5 empleos por cada puesto directo y multiplica su aporte al PIB en 1,8 veces

Un estudio de Cochilco revela el impacto económico y laboral del sector minero, destacando su capacidad para dinamizar otras actividades económicas en el país.

Minería en Chile genera hasta 3,5 empleos por cada puesto directo y multiplica su aporte al PIB en 1,8 veces

La minería chilena se reafirma como un pilar fundamental de la economía nacional, generando un impacto significativo en el empleo y el Producto Interno Bruto (PIB). Según un reciente estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), por cada US$1 de PIB generado directamente por la minería en 2023, se produjeron cerca de US$0,8 adicionales en otros sectores económicos, lo que resulta en un multiplicador del PIB de aproximadamente 1,8 veces.

Impacto del PIB minero en otros sectores

El análisis de Cochilco destaca que el PIB directo de la minería alcanzó US$34.744 millones en 2023, mientras que sus efectos indirectos totalizaron US$27.070 millones. De esta cifra, US$15.872 millones corresponden al consumo intermedio, que incluye las compras de bienes y servicios necesarios para las operaciones mineras. Por otro lado, US$11.198 millones están relacionados con los efectos de la inversión. Esta relación entre el PIB indirecto y el PIB directo, que llegó a 0,78, subraya la importancia del sector minero en la economía nacional.

La minería no solo se limita a la extracción de minerales; su actividad moviliza una amplia gama de empresas en sectores como transporte, energía, construcción, ingeniería y servicios profesionales. Esto se traduce en una dinámica que beneficia a múltiples industrias, creando un efecto de arrastre que potencia el desarrollo económico del país.

Generación de empleo en la minería

En términos laborales, el estudio estima que la minería genera entre 2,4 y 3,5 empleos por cada puesto directo ampliado. Este indicador toma en cuenta tanto a los trabajadores propios de las empresas mineras como a sus contratistas. El promedio entre ambos escenarios metodológicos se sitúa en tres empleos generados por cada puesto directo ampliado en el sector minero.

Cochilco señala que este promedio no es una medición independiente, sino una referencia intermedia entre estimaciones conservadoras y ampliadas. Además, la relación laboral ha mostrado una tendencia al alza desde 2,6 puestos por cada empleo directo ampliado en 2016 hasta 3,1 en 2021, aunque en 2022 descendió a 2,9 antes de estabilizarse nuevamente en tres en 2023.

Encadenamientos productivos y su evolución

El estudio también revela que los encadenamientos productivos de la minería han evolucionado a lo largo de los años. En 2013, el multiplicador se ubicó en 1,8 veces, alcanzando un máximo de 1,9 veces en 2019. Sin embargo, durante la pandemia, este indicador descendió a 1,5 veces en 2021, recuperándose a 1,6 en 2022 y 1,8 en 2023. Esta variación refleja tanto el comportamiento del PIB directo minero como los cambios en el consumo intermedio y la inversión.

Los servicios empresariales, la construcción y el transporte son los sectores que más se benefician de esta dinámica. En particular, los servicios empresariales incluyen capacidades técnicas y administrativas que son esenciales para las operaciones mineras, mientras que la construcción es crucial para el desarrollo de nuevos proyectos e infraestructura.

Proyecciones y desafíos del sector

El informe de Cochilco también subraya la importancia de la minería del cobre, que representa la mayor parte del PIB minero nacional. Esta actividad no solo tiene un impacto directo en la economía, sino que también plantea oportunidades para elevar el contenido local y sofisticar la oferta de bienes y servicios disponibles en el país. Las políticas de desarrollo productivo deben orientarse a fortalecer estos encadenamientos y promover proveedores con mayores capacidades tecnológicas.

A pesar de los resultados positivos, Cochilco advierte que los efectos indirectos han aumentado en comparación con 2022, cuando se registraron US$23.587 millones en impactos indirectos. Esto sugiere que, aunque el PIB directo ha disminuido, la relación entre la actividad minera y sus proveedores ha mostrado un efecto más significativo sobre el resto de la economía.

El estudio concluye que, aunque la minería presenta encadenamientos hacia atrás cercanos al promedio de la economía, los encadenamientos hacia adelante son bajos, lo que indica que una parte importante de la producción es exportada. Esta característica resalta la necesidad de enfocar esfuerzos en fortalecer el mercado interno y maximizar el impacto económico del sector minero en Chile.